La primera dama Raquel Arbaje sorprendió ayer sábado al presidente Luis Abinader mientras se dirigía a los presentes como parte de la agenda que agotó por Santo Domingo Oeste.
Mientras Abinader pronunciaba su discurso, Raquel se acercó por detrás y le tocó el hombro al mandatario, acción que lo tomó desprevenido y al mirar se percató que se trataba de su esposa, quien le plantó un "piquito" en los labios.
Automáticamente, el público reaccionó eufórico. En señal de agradecimiento, Arbaje hizo el gesto de abrazar a la audiencia y procedió a abrazar al presidente.
Posteriormente, la primera dama limpió los restos de su pintalabios en el rostro del mandatario y con mímicas le indicó que continuara con su alocución. [OJO-DL-cf]





