Quienes ejercemos el periodismo desde hace 57 años continuos y como es nuestro caso, jamás habríamos pensado que podríamos ser testigos de una reseña informativa, mediante la cual, un controversial y corruptor general militar en retiro y ahora disfrazado de político al frente de un partido de alquiler, hubiese protagonizado la insólita desfachatez, de hacer de la juramentación del presidente de la República como candidato presidencial del partido de alquiler que dirige, en la burla más decepcionante de lo que debió haber sido una juramentación seria, legal y hasta constructiva.
Legalmente esa “juramentación” no tiene calidad alguna y la JCE debe descalificarla de pleno y al mismo tiempo, el presidente Abinader, sorprendido en su buena fe, fue obvio que quedó más que expectante. ¡Cuán bajo está llegando esta partidocracia corruptora que oprime y ahoga las instituciones públicas! Vergüenza ajena es lo que debe sentirse y por esta burla inmerecida al presidente y a la nación.
Con razón decimos, que descaro, desvergüenza y choteo. Una “juramentación” que ha provocado gran perplejidad. (DAG-OJO) 23.10. 2023 -el país político-





