A lo inmediato y viéndose que EEUU ha concentrado cuatro portaaviones “en los alrededores” de Irán, lo que muchos entienden y conociéndose ya la gran potencialidad de guerra contra la nación persa, que muchos estrategas asuman, que en materia de propaganda, el paso correcto a dar por los iraníes sería el de hundir a como de lugar, al menos, uno de los portaaviones y que de suceder, automáticamente EEUU quedaría afectado en su prestigio y el gobierno del presidente de Trump podría ser afectado a extremos de perder el poder.
Al mismo tiempo, seguro que a Israel le iría peor que en la guerra anterior de doce días, la que no perdió del todo y al solicitarle ayuda a EEUU. Paralelamente, ningún estratega se atreve a predecir que no exista la posibilidad de que el mismo territorio continental estadounidense pudiera ser expuesto a un ataque directo.
Mientras y sin importar que Irán perdiera del todo la guerra -y lo que no se cree-sí ocurriera y la guerra le fuera terriblemente adversa, el resto del mundo no aplaudiría a EEUU y al contrario, sería visto como la nación agresora, mientras “alguna parte” de Europa, podría experimentar perdidas mucho más acentuadas que las que ya tiene Ucrania.
Lo ideal debería de ser, que no hubiese guerra, pero Trump ha ido demasiado lejos en su verborrea insultante y moralmente ya está obligado a dar el paso. Concomitantemente, en el Caribe, veremos que EEUU dejará por el momento y a un lado a Cuba, pero se lanzaría como bestia contra Haití y de paso “le apretaría las tuercas” al vasallo gobierno dominicano, en tanto a Venezuela, la querrá dominar aún mucho más. Atentos, pues. (DAG-OJO)





