En su primera intervención junto a su homólogo Xi Jinping en Pekín, el presidente Donald Trump aseguró que la recepción oficial fue «un honor como pocos se han visto» y destacó, por encima de todo, la actuación de los niños que participaron en la ceremonia.
«Me impresionaron particularmente esos niños. Eran felices, eran hermosos… fueron increíbles y representan mucho», dijo, subrayando que sabe «cuánto significan» también para el propio Xi.
Trump elogió a Xi como «un gran líder» y recordó que ambos mantienen «la relación más larga que hayan tenido nunca un presidente de EE.UU. y un presidente de China» y pronosticó «un futuro fantástico juntos».
El mandatario viajó acompañado, según dijo, por «los mejores y más grandes empresarios del mundo», que habrían acudido «a rendir respeto» al gigante asiático y para abrir la puerta a un comercio «totalmente recíproco».
Primera visita en 8 años
Se trata de la primera visita de un presidente estadounidense a China en 8 años. Durará hasta el viernes 15 de mayo.
Se espera que los mandatarios procuren estabilizar las relaciones entre sus países mediante acuerdos mutuamente beneficiosos y que traten de reducir las tensiones en una serie de cuestiones de la agenda internacional en las que sus posiciones divergen. (RT)





