República Dominicana fue presentada en Madrid como uno de los destinos de inversión con mayor proyección del Caribe durante el debate “República Dominicana: el nuevo destino de inversión”, celebrado en el Club Cámara de Comercio de Madrid.
El encuentro reunió a representantes del ámbito legal, inmobiliario, financiero, económico y emprendedor para analizar el creciente interés del capital español por el país caribeño.
La actividad, reseña el diario La Razón, fue organizada por Fuster-Fabra Abogados y RE/MAX Action, y contó con la participación de Fernando Fuster-Fabra, socio del Departamento Patrimonial de Fuster-Fabra Abogados; Luis Diéguez, bróker y CEO de RE/MAX Action; José de la Morena, jefe de Economía de OK Diario; Simón Planas, ejecutivo de negocios de Banreservas; y los emprendedores Iván y Emilio Martínez, fundadores de Universo Beta.
Un país bajo la mirada de los inversores españoles
Durante el encuentro, los panelistas coincidieron en que República Dominicana atraviesa un momento de alta visibilidad económica, impulsado por el crecimiento sostenido de su producto interno bruto, el dinamismo del turismo, el auge inmobiliario y el incremento de la inversión extranjera directa. En la conversación se destacó que el país ha mantenido durante décadas un crecimiento cercano al 5 % y que en 2024 la inversión extranjera directa superó los 4,500 millones de dólares.
José de la Morena situó el fenómeno dominicano dentro del mapa económico internacional al señalar que lo que ocurre en el país “no es coyuntural, es estructural”. A su juicio, República Dominicana ha logrado posicionarse como uno de los mercados emergentes más atractivos para la inversión, aunque todavía sin el nivel de atención pública que reciben otros destinos internacionales.
El debate también abordó el crecimiento de la inversión española en República Dominicana. Según se expuso en el encuentro, el capital procedente de España se ha incrementado más de un 200 % en cinco años, hasta superar los 1,100 millones de dólares. Para los participantes, este aumento refleja una combinación de factores: estabilidad, conectividad, oportunidades inmobiliarias, expansión turística y búsqueda de nuevas plazas de rentabilidad.
Uno de los temas más comentados fue la comparación de República Dominicana con otros polos internacionales de inversión, incluido Dubái. Sin embargo, la discusión no se centró en presentar al país como una réplica del modelo emiratí, sino en evaluar si cuenta con condiciones suficientes para convertirse en un centro regional de inversión, turismo, residencia y emprendimiento.
Fiscalidad, rentabilidad neta y debida diligencia
Fernando Fuster-Fabra advirtió que el principal error de muchos inversores es analizar las oportunidades únicamente desde la rentabilidad bruta. “No hay que confundir rentabilidades brutas con rentabilidades netas”, afirmó. Según explicó, la pregunta relevante no es solo cuánto puede rendir un inmueble en Punta Cana, sino cuánto queda realmente en manos del inversor después de impuestos, costes, gestión y repatriación de beneficios.
El abogado insistió en que la estructura legal y fiscal debe definirse antes de realizar la inversión. Indicó que el Convenio de Doble Imposición entre España y República Dominicana ofrece seguridad, pero debe aplicarse correctamente. La rentabilidad final puede variar según la inversión se realice como persona física, sociedad española, sociedad dominicana o mediante una estructura mixta.
En esa misma línea, Luis Diéguez explicó que una parte importante del inversor español busca rentabilidad y aliviar la presión fiscal de su país de origen. Señaló que rentabilidades netas de entre 8 % y 15 % pueden ser posibles cuando el proyecto se acoge a beneficios fiscales como CONFOTUR y cuenta con una gestión adecuada, altos niveles de ocupación y una operación profesional.
Actuar con cautela
No obstante, Diéguez también llamó a actuar con cautela. Advirtió que existen proyectos que prometen grandes amenidades sin contar con las bases necesarias para materializarse. Por eso recomendó acudir a asesores, gestores y profesionales capaces de distinguir oportunidades reales de ofertas inmobiliarias poco sólidas.
La advertencia fue reforzada por Simón Planas, de Banreservas, quien señaló que en el mercado dominicano hay oportunidades, pero también engaños. De acuerdo con su planteamiento, financiar una parte del inmueble a través de una entidad bancaria puede servir como filtro, ya que permite verificar títulos, licencias y viabilidad del proyecto antes de comprometer capital.
El encuentro cerró con una mirada generacional aportada por Iván y Emilio Martínez, fundadores de Universo Beta. Ambos señalaron que los jóvenes emprendedores ya no eligen un país únicamente por sus impuestos, sino por su ecosistema, conectividad y marca internacional. Tras su experiencia en Emiratos Árabes Unidos, consideraron que República Dominicana tiene ingredientes para convertirse en un hub emergente en turismo, entretenimiento y economía digital, “siempre que piense su estrategia como un país global y no solo como un destino turístico”. (EC-at / OJO)





