lunes, junio 15, 2026
InicioInternacionalesEl acuerdo de Trump con Irán marca el arranque del G7 en...

El acuerdo de Trump con Irán marca el arranque del G7 en Evian

La profundidad de la fractura entre EE UU y sus tradicionales aliados se pone a prueba en el G7 de Evian que arrancó con una cena de sus líderes en el Hotel Royal de la localidad francesa a los pies del lago Leman. Trump llegó a la ciudad termal con el reciente acuerdo de paz con Irán bajo el brazo, pero con muchas dudas, al mismo tiempo, sobre cómo va a concretizarse.

Los líderes de los cuatro países europeos del G-7 -Francia, Alemania, Reino Unido e Italia- emitieron un comunicado celebrando el pacto, subrayando la necesidad urgente de reabrir Ormuz, señalando que consideran que Irán no debe tener armas nucleares y mostrando su apoyo a la soberanía e integridad territorial del Líbano, algo que Macron calificó de «imprescindible» momentos antes de entrevistarse cara a cara con Trump a su llegada a Evian. Macron ha declarado poco antes de arrancar la cumbre que el portaaviones Charles de Gaulle estará en aguas del golfo Pérsico en un período de «dos o tres días» en el marco de la apertura de Ormuz, incluso antes de la firma del acuerdo prevista el próximo viernes en Ginebra.

Un G7 a medida

Un G7 que ha sido diseñado a medida del presidente estadounidense y sobre el que planea el recuerdo de su salida abrupta el año pasado en la cita del grupo en Canadá cuando Trump abandonó la cumbre antes de que finalizase. El encuentro a orillas del lago Leman ha arrancado un día después de lo previsto para que Trump pudiese celebrar su 80 cumpleaños, ha dejado fuera algunos temas como los medioambientales para no irritarle y Macron ha preparado una cena con todos los fastos en Versalles el miércoles para agasajar a Trump en una especie de epílogo de la cumbre que ancle la estancia del estadounidense durante las tres jornadas en Francia. Además, la presidencia francesa ya ha avanzado que no habrá una declaración conjunta por prudencia ante un eventual fiasco, sino tan sólo una intervención de Macron para poner fin a la cumbre el miércoles a media jornada. Todo a medida para no espantar a Trump.

La perspectiva de fin de la guerra de Irán es asunto crucial de este G7, el último de Macron antes de dejar el poder en 2027. El mandatario francés ha dicho en las horas previas que espera «resultados concretos» en temas como la apertura de Ormuz que podrían terminar de perfilarse con la participación de representantes del Golfo durante este martes en Evian. Trump tiene previsto reunirse con mandatarios de Egipto, Emiratos Árabes Unidos y Qatar, estos últimos con una fortísima implicación en el conflicto. Europa, Canadá y Japón se han posicionado en contra desde el comienzo de este conflicto, e insisten en un urgente desbloqueo del estrecho de Ormuz para evitar la escalada de precios del combustible internacional.

La otra gran crisis geopolítica abierta, la guerra de Ucrania, tendrá protagonismo especial este martes con la incorporación de Volodimir Zelenski a la cumbre. Los europeos del G7 intentarán convencer a Trump de que es momento de mantener la presión sobre Putin para forzarle a parar y que acepte negociar un cese al fuego que no suponga la rendición de Ucrania.

La presidencia francesa considera que este G7 llega en un momento óptimo para ello, con una posición reforzada de Ucrania sobre terreno tras infligir graves daños a Rusia en su propio territorio mientras el Kremlin no consigue avances. Los europeos, que hoy cargan casi en su totalidad con el apoyo militar y financiero a Kiev a través de un préstamo de 90.000 millones de euros, le pedirán a Trump que Estados Unidos vuelva a tener un papel activo. «Hay que reconstruir la convergencia en el G7» sobre Ucrania, ha admitido Macron antes del arranque de la cumbre en Evian.

Y junto a las crisis de Oriente Medio y Ucrania, las relaciones comerciales con China son el otro gran pilar de este G7. La corrección de los desequilibrios comerciales es una responsabilidad compartida, según precisa la presidencia francesa. El superávit comercial chino superó el billón de dólares en 2025, producto de una economía volcada a la exportación que inunda y desestabiliza los mercados del resto del mundo. Los miembros del grupo observan con preocupación que la capacidad de producción china con subsidios colosales pueda estrangular la competencia en otros lugares del mundo, pero, hecho el diagnóstico, no todos los miembros del grupo se ponen de acuerdo en el tratamiento, y hay posiciones más duras como la de Francia y otras más tibias como la de Alemania.

La discusión en Évian girará en torno a qué controles de exportación adoptar y cómo coordinar las políticas comerciales. El tema de los desequilibrios está muy presente en este G7, que no incluye a China, y posteriormente debería abordarse ya de forma más extensa en el G20 previsto para finales de año en EE UU, esa vez ya sí con representación de Pekín. China considera al G7 un foro poco representativo del orden mundial, y lleva tiempo reclamando practicar «un verdadero multilateralismo» y un comercio sin barreras. (La Razón- carlos hrranz)

 

RELATED ARTICLES
spot_imgspot_imgspot_imgspot_img

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS DE HOY

Secretario general de la ONU agradece la «enorme generosidad» de República...

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, agradeció este lunes al Gobierno y al pueblo dominicano por el respaldo brindado a los esfuerzos internacionales dirigidos...

Mas Populares