En una muestra de esos alardes y arrebatos de los comerciantes árabes y mucho más si estos también tienen origen o cultura haitiana, el presidente Luis Abinader y por lo que ya se está conociendo respecto a que, lo que en principio concertó con el grupo de creadores de contenido o influenciadores quienes tres semanas atrás se reunieron con el primer mandatario para eliminar supuestamente los aspectos negativos y atentatorios de la libre expresión, libre critica y libertad de conciencia y cómo corolario sobre la libertad de prensa y que existen en el código penal reformado.
Ahora, el gobernante envió a su Congreso legislativo de mayoría del PRM, un proyecto de reforma, que en el aspecto de la sanción a la libre expresión, quedó incólume respecto al proyecto general evacuado por los leguleyos legisladores y quienes, todos y sin excepción política alguna, todos, quieren impedir que la libertad de palabra y como fundamento de la libre expresión, pueda continuar desenvolviéndose en un país, cuyos ciudadanos tienen 65 años ejerciendo el derecho constitucional de emitir su libre opinión y solo sujeta a la decencia, el sentido común y la buena educación.
Como se está viendo, ahora, Abinader se ha quitado su máscara y ha quedado a ojos de todos como el compinche de siempre y de lo peor de la jungla política nacional y enquistada arbitrariamente en el organismo, que de acuerdo con la Constitución de la República, es el primer poder del Estado.
Esos legisladores en los que a uno que otro se les entiende que de oficio son capos de la droga, del crimen organizado y los negocios de apuestas y loterías, abierta y fieramente, propugnan porque en este país no exista la libre expresión y si esta no está sujeta a cárcel prolongada y represión política institucionalizada.
Ni que decir, que absolutamente ningún ciudadano que ame y ejerza su calidad constitucional de ejercer la libre expresión, bajo ningún concepto podría estar de acuerdo con tal insensatez y mucho menos, conociendo, que quienes hoy disfrutan del poder y este, hijo de resultados eleccionarios fraudulentos y tanto en el 2020 como en el 2024, se sirvieron con amplitud y largueza de todo cuanto tenía que ver con lo difamatorio e injurioso en el abusivo discurso político que junto a sus asociados de la sociedad civil y los medios de comunicación tradicionales, utilizaron implacablemente para confundir y distorsionar los hechos políticos y dando al traste y al llevar una percepción errada a los votantes y hasta provocar el cese abrupto del gobierno constitucional anterior del PLD y presidido por el presidente desarrollista Danilo Medina, hombre, quien por sus resentimientos y taras personales, más su visión comunista distorsionada del ejercicio del poder, terminó atrapado en sus mismos delirios de sus tiempos del Pacoredo y Corecato (grupos facciosos de la izquierda radical) y cuyos jefes, hoy millonarios, no hay quien les hable de su oscuro y criminal pasado político.
Pero lo que ahora más llama la atención, es que legisladores que están en minoría en el Congreso del PRM y provenientes de los partidos PLD y FP, descarada y abiertamente y actuando como pusilánimes al mejor postor o abiertamente como cómplices y no obstante que en los gobiernos de sus lideres, los ataques contra ellos y por parte de quienes hoy están ejerciendo el poder arbitraria e ilegítimamente y si se les hubiese aplicado el mismo tipo de despotismo que ahora quieren imponerle a la nación, nunca habrían podido llegar al poder ilegitimo en el que se encuentran.
Además, desde el momento que el PRM y tanto desde el Poder Legislativo como desde el Poder Ejecutivo, dan muestras de querer imponer un régimen cuasi legal de represión absoluta, a lo inmediato y si se hace una interpretación constitucional correcta, ya han perdido calidad legal constitucional y por lo que se hacen reos, de que la nación ejerza sus derechos constitucionales absolutos y para obligarlos a que modifiquen sus inconductas o simplemente, sacarles del poder ilegitimo en el que se apoyan.
Sobre este aspecto, no creemos sensato, que el partido de gobierno y porque domina dos de los mas importantes poderes del Estado y en tanto aplasta al otro, Judicial, se entienda con la fuerza y determinación suficientes para pretender dar el golpe de Estado inconstitucional y de origen en una interpretación legalista abusiva como absurda, de pretender imponer una nueva dictadura partidaria, que en definitiva, sería la culminación del derrotero arbitrario que el gobierno Abinader-PRM-Competitividad quisiera imponer.
Consecuentemente, entendemos, que dado que este proyecto de modificación será estudiado “por una comisión bicameral especial que deberá presentar sus observaciones al respecto” y la que responde al bandidaje político legislativo como al empresarial y al cartel mediático de los medios tradicionales y junto a otras cinco iniciativas presentadas por legisladores y todas, atendiendo a intereses de grupos y junto a determinadas “observaciones de la Sociedad” (¿?) y conduciendo a una “mesa de trabajo” para decidir al respecto.
Que así como esos grupos e intereses quieren imponerse contra la libre expresión, de igual modo deben de actuar todos y quienes cómo ciudadanos y opinantes, estamos amenazados de que se nos de cárcel por nuestro derecho constitucional a la libre opinión y obligándonos a mantenernos en sesión permanente y coercitiva y sin temor ni favor, sobre lo que de represión Abinader y su PRM pudiera desatar.
Nosotros en @porojocerradura que no pretendemos ser influenciadores y sí solo hacer valer lo que somos en materia de líder auténtico de opinión y análisis político de Estado y que no obstante que nuestros adversarios y envidiosos gratuitos mantienen una campaña permanente para que este medio no crezca en visitas ni vistas, sí sabemos el peso de nuestra opinión entre quienes influyen en este país y entre edades comprendidas entre los 40 años en adelante y abarcando tres generaciones a lo largo de estos 54 años de nuestra existencia y que es la razón fundamental, que permite que continuemos dando este servicio de opinión profesional “secreta” y con el único propósito de contribuir al debate nacional y al fortalecimiento de la institucionalidad democrática representativa y participativa y reclamando la atención debida. De ahí que solo advertimos sobre el peligro que acecha la institucionalidad y gobernabilidad de esta nación.
Y haciéndonos puntualizar, que todo indica, que Abinader le está jugando una “camarona” a Alofoke y a los otros influenciadores que pactaron con él 18 artículos a reformar del Código Penal. Mantiene la prisión para “delitos” de libertad de expresión. Con Dios. (DAG) 11.07.2026
última actualización:10:30 am.





