En los 54 años que @porojocerradura lleva de ejercicio periodístico profesional de análisis, nunca habíamos conocido que quien fuera embajador estadounidense, su influencia llegaría al colmo de imponer candidaturas, controlar medios de comunicación y ser la especie de policía política para que una versión nueva del gansterismo social se imponga rudamente contra el derecho a decidir y elegir de la mayoría de los ciudadanos en capacidad de votar.
Si esta percepción es la correcta, entonces habría que decir, que encima de la ola de corrupción política que existe, por primera vez la influencia de EEUU como nación que tutela a República Dominicana, llegaría a los extremos más graves de pérdida de soberanía y lo más escandaloso, que nadie dentro de la partidocracia, los grupos económicos y financieros y las fuerzas vivas nacionales y menos en la sociedad civil y hasta ahora nada dentro de la clase política, se ha pronunciado contra semejante muestra desconcertante de injerencia en los asuntos internos dominicanos.
Para mayor sorpresa y en un país, donde, que un cónsul estadounidense despoje de su visa de turista a cualquier dominicano y ni se diga entre su clase gobernante, es más preocupante que tener un ataque del corazón. Encontrarnos con que los medios de comunicación tradicionales y alternativos, ninguno se pronuncia sobre este abusivo injerencismo, dice claramente hasta donde la embajadora-espía Campos, entiende que ha hecho un trabajo de zapa extraordinario y para imponer un supuesto precandidato presidencial con el respaldo directo de más de un millón de estadounidenses de origen dominicano, quinientos mil viviendo en el territorio nacional y otros quinientos mil llegando al país para votar el día de las elecciones o votando directamente desde EEUU.
Es decir, la embajadora-espía cifra su estrategia y para imponer un precandidato presidencial propio y absolutamente vasallo y sin encontrarse con ningún tipo de oposición institucional, política y mediática, que enfrentara semejante ataque contra la soberanía nacional.
Al contrario, ahora resulta, que el partido Fuerza del Pueblo presenta y como gran orgullo, que sus directivos juramenten delegaciones de dominicanyorks como potenciales votantes para las elecciones del 2028 y lo que de suyo afianza el criterio de cuán lejos se ha llegado en materia de subordinar al dominicano que no ha cambiado de nacionalidad, con el otro que es ciudadano de EEUU por adopción y en una ruda muestra de interpretación abusiva del artículo 20 de la Constitución de la República y en su único párrafo y el que trata sobre la doble nacionalidad.
Y resulta, que la interpretación alegre que se está haciendo sobre este particular, obvia, que los dominicanos que adopten otra nacionalidad, “podrán aspirar a la presidencia y vicepresidencia de la República, si renunciaren a la nacionalidad adquirida con diez años de anticipación a la elección y residieren en el país durante los diez años previos al cargo”. Esto quiere decir, que si las elecciones están pautadas para el 2028, en el 2018 esos trasplantados debieron de renunciar a la nacionalidad adoptada y desde ese año debieron de residir permanentemente en nuestra nación.
Sí es cierto que el articulo 20 correspondiente a la sección I de la nacionalidad, dispone y sobre la doble nacionalidad: “se reconoce a dominicanos y dominicanas la facultad de adquirir una nacionalidad extranjera. La adquisición de otra nacionalidad no implica la pérdida de la dominicana” y lo que no es un mandato absoluto, pues en materia de elección presidencial y vicepresidencial hay un condicionamiento de diez años a cumplir imperativamente y como el párrafo anterior lo especifica y dispone.
Sin embargo los extranjeros de origen dominicano y en específico los dominicanyorks, el mismo párrafo del referido artículo 20, dispone: Sin embargo, podrán ocupar otros cargos electivos, ministeriales o de representación diplomática del país en el exterior y en organismos internacionales, sin renunciar a la nacionalidad adquirida”.
Con este último condicionamiento, el legislador y por mandato de los jefes políticos expresidentes de la República sobre todo, dejaron la puerta abierta y para que la nacionalidad dominicana sea vulnerada y al grado, de que de hecho, el gobierno de la República y cualquier gobierno municipal y las cámaras legislativas, pudieran estar conformados por extranjeros de origen dominicano y no por dominicanos propiamente dicho y lo que en la práctica sería un socavamiento absoluto de la soberanía nacional como Estado soberano libre e independiente.
Razón entonces para que la embajadora-espía Campos, aliente al youtuber dominicanyork como posible precandidato presidencial y con el objetivo, de que desde ahora las mentes de los dominicanos esté condicionada a la irrealizable posibilidad, pero como pretexto para imponer lo que la diplomática quiere, de que para el 2028 el gobierno de la nación, las cámaras legislativas y los gobiernos municipales estén compuestos con una gran mayoría de ciudadanos no dominicanos y preferiblemente de estadounidenses de origen dominicano.
Si esto sucediera, perfectamente, que tanto los estadounidenses de origen haitiano empeñados en que haitianos de origen dominicano accedan a cargos públicos de elección directa, como que estadounidenses de origen dominicano, de buenas a primeras tomaran el control del destino nacional y si esta no fuera una situación que a los dominicanos que no hemos cambiado de nacionalidad debiera preocuparnos, habría que preguntar: ¿Qué más habría que hacer o suceder para defender nuestra nacionalidad y nuestra soberanía como nación?
A nuestro entender, estamos ante una grave conjura contra la nacionalidad dominicana y motorizada desde la misma embajada estadounidense y esta, apoyada en nuestra misma Carta Magna, pues su objetivo no es ahora la candidatura presidencial y como se quiere hacer creer y sí obtener un Congreso Nacional controlado por dominicanyorks y para cercar al Poder Ejecutivo.
¿Cómo se originó esta barbaridad? Para la década de los años sesenta y setenta del pasado siglo, cuando el liderato político criollo se decidió por fletar aviones desde EEUU y para traer a votantes que vivían como inmigrantes y con el propósito de que votaran a su favor y para compensar “las donaciones” en millones de dólares que recibían, ese liderato colectivo, prometió que la Constitución sería reformada para que los estadounidenses de origen dominicano accedieran a cargos públicos y como en efecto ha sucedido.
Solo nos limitamos a presentar el entramado legal justificativo de hechos y situaciones parecidas a las que esbozamos y para que se entienda, que hemos sido los mismos dominicanos y con sus políticos, los que nos hemos clavado el cuchillo y el que ahora hay que quitarse de encima mediante una reforma constitucional sobre el artículo 20.
Con razón entonces, que el youtuber candidato vasallo de la embajadora-espía, se haya permitido anunciar ayer, que pedirá ayuda a EEUU para «depurar» los aspirantes del nuevo partido que dijo formará y lo que deberá de hacer dentro de los próximos ocho meses de acuerdo con la ley electoral y bajo el supuesto, de «garantizar transparencia sobre sus seguidores» probables y llamándonos la atención, de que por el tono de como hablaba, lucía que estaba borracho o en punto de consumo de alguna sustancia alucinógena (la grabación difundida en los mass media así lo atestigua).
En otras palabras, los dominicanos seríamos certificados por EEUU y como individuos aptos o no para pertenecer a un partido político. Si este anuncio de este youtuber dominicanyork no se entiende como lo que es, que se trata de un exceso grosero y atentatorio de nuestra nacionalidad y soberanía, desconocemos que otra cosa podría ser y por lo que exigimos a la Junta Central Electoral que se pronuncie al respecto y también a la misma embajadora Leah Francis Campos. Con Dios. (DAG) 23.07.2026
última actualización: 10:00 am.





