Un juez del estado de Massachusetts declaró este viernes la nulidad del juicio contra Lindsay Clancy, la exenfermera de 36 años acusada del estrangulamiento de sus tres hijos en enero del 2023.
La resolución se tomó en el séptimo día de deliberaciones, luego de que el jurado —compuesto por nueve mujeres y tres hombres— comunicara formalmente al juez William Sullivan su incapacidad para alcanzar un veredicto unánime sobre los tres cargos de asesinato en primer grado.
Tras casi 5 semanas de proceso y la declaración de aproximadamente 85 testigos, el estancamiento derivó en nulidad, aunque el magistrado otorgó una hora a la defensa para presentar una apelación de emergencia contra la medida.
La ruptura interna del jurado quedó al descubierto tras más de 28 horas de discusiones y múltiples notas enviadas al magistrado. La defensa de Clancy, liderada por el abogado Kevin Reddington, reveló que la presidenta del jurado denunció que un jurado masculino se negaba a aplicar las instrucciones legales sobre la duda razonable. A pesar de las acusaciones del abogado defensor, quien afirmó que el individuo mentía y solicitó sin éxito su expulsión o un interrogatorio individual, el juez rechazó las peticiones y ordenó agotar las deliberaciones hasta declarar el estancamiento definitivo.
¿Qué sigue?
La nulidad del proceso no implica la liberación inmediata de Clancy, quien permanecía bajo custodia en el Hospital Tewksbury mientras se evalúa el caso, en el que la acusada utilizó bandas de ejercicio para quitarle la vida a sus hijos de 5, 3 años y 8 meses antes de intentar suicidarse.
La Fiscalía del Distrito del Condado de Plymouth evalúa ahora sus opciones legales, las cuales incluyen organizar un segundo juicio, negociar un acuerdo de culpabilidad o desestimar los cargos. De reabrirse el proceso con cargos reducidos a asesinato en segundo grado, la defensa sugirió que la acusada podría optar por ser juzgada por un juez en lugar de un nuevo jurado.
El caso que divide a la opinión pública
- Lo que ocurrió: Clancy, una exenfermera de sala de partos, está acusada de estrangular el 24 de enero de 2023 a Cora, de 5 años; Dawson, de 3; y Callan, de 8 meses, con bandas de ejercicio. Tras cometer el crimen, Lindsay saltó desde una ventana del segundo piso de su vivienda y quedó paralizada de la cintura hacia abajo.
- La defensa apunta a la psicosis: La defensa no niega las muertes y alega psicosis posparto. Un testigo dijo que ella contó a su esposo que una «voz masculina» le ordenó matar a los niños y suicidarse. Un psicólogo forense atribuyó el crimen a un «filicidio altruista». «Una de las cosas que dijo cuando le pregunté qué había pasado es que, mientras estrangulaba a cada uno de los niños, decía: ‘Ve a Dios, bebé. Ve a Dios'», afirmó.
- La otra cara: La Fiscalía intenta cuestionar la versión de que los asesinatos fueron consecuencia exclusivamente de su enfermedad mental. Entre las pruebas presentadas figuran búsquedas en Internet sobre métodos de suicidio, psicosis, medicamentos psiquiátricos y programas de desintoxicación. (RT)






