Solo en la República Dominicana de los últimos 65 años, un país destruido institucionalmente por una terrible mafia empresarial, burguesa y política, es que pudo ocurrir el escandaloso caso de cuatrocientas y pico de 236 personas muertas y 180 heridas, que a más de un año de la ocurrencia de semejante crimen social, todavía una justicia complaciente en lo institucional y perversa en la práctica judicial, da largas y a lo que sin duda, es el caso político-mediático y social más escandaloso de lo que va de este siglo.
Ya mismo, es evidente que todo arroja y por más formidables como talentosos abogados en las barras de las defensas que allí ejercen la defensa de los derechos de todos los perjudicados y que sin duda es la joya de la corona de la corrupción de esta nación, que no solo se debate la pertinencia y para “no herir honorabilidades” de si el caso debe ser tratado como homicidio “involuntario”, cuando tan abiertamente se retrata y en base a lógica, evidencias materiales, análisis periciales y sentido común, como uno y culposo merecedor que arrastre a los imputados a una pena máxima de 30 años de cárcel y la expropiación directa de sus cuentas bancarias y bienes y para ser repartidos entre las familias tan terriblemente afectadas y el Estado.
Pues, mientras se discute una u otra calificación, el monopolio que el principal imputado posee de cerca de 80 estaciones de radio una que otra televisiva y más de 25 plataformas electrónicas en internet con cerca de 55 programas en redes sociales y youtube, este se lanza y desde el día de la ocurrencia criminal, a una de manipulación desinformativa a gran escala, por la que, solo falta que se reclame la inocencia del procesado, madre y hermana y en vergonzosa muestra de la falta de moral y dignidad, de una nación que solo está pendiente a lo lujurioso y amoral y disfrutando la plebe, de como “los poderosos” intentan defenderse y de paso, salir indemnes de la grave ruptura moral que han provocado en el seno de la sociedad y la ciudadanía.
Se formulan los debates y para nada ha habido tribunal y sus supuestos ejecutores como jueces, que se les haya ocurrido investigar sobre el verdadero origen del holding radiodifusor y menos, que el verdadero dueño es un estafador y delincuente a gran escala responsable de una quiebra bancaria que originó la caída de tres bancos y la perdida de capital de trabajo de miles de contribuyentes a los que el Estado delincuente y vía el gobierno del PRD del dos mil y ahora con su carnal del PRM desde el dos mil veinte, hace lo imposible porque al intocable ignorado no se le toque y por la responsabilidad directa que este tiene y no solo moral y junto a su coasociado del fuerte grupo turístico que hasta ahora ha sido mantenido tras bastidores y de lo que nos ocuparemos de revelar en otros análisis políticos de Estado.
Es decir, lo real de todo este sainete, es una lucha entre miembros de la alta burguesía financiera y empresarial, cada uno luchando desde su respectivo bando y para que los jueces no se acerquen ni medianamente a la verdad de los hechos y porque en el fondo, de lo que se trata, es de la culminación de una gran pugna entre banqueros, antes que tratar sobre la tragedia “accidental” que se llevó a funcionarios bancarios de paro y afectando a familias “de prestigio social”.
Y que es el por qué sicarios mediáticos desde estaciones del holding en entredicho, hacen lo imposible por desacreditar y difamar a la mayor cantidad de sectores y personas y con el único propósito de abrumar a un poder judicial tan disminuido en aptitud moral y de honor, que parecería, que las arremetidas electrónicas obtendrán su gran propósito de encubrimiento, cuando desde el principio de la puesta en marcha de la maquinaria judicial, se debió dictar una sentencia que reclamara la expropiación directa de todas y cada una de las radioemisoras, plantas televisivas y programas de youtube implicados en la grosera campaña de encubrimientos, que comunicadores amorales llevan a efecto con un grado inmoral sin parangón.
O sea, ya no se trata solo de muertos a causa del supuesto desplome de una sala de fiestas abarrotada de clientes o que si los imputados sabían del peligro que existía por la falta de mantenimiento del local y lo que ipso facto les haría homicidas voluntarios, sino que la clase gobernante se ha decidido por pasar página a la tragedia fabricada y la que esconde pugnas financieras terribles entre ciertos actores o al menos, es lo que hasta ahora se ha querido hacer traslucir y para qué y hablando en dominicano, “enredar la cabuya” y lo que también sospechamos, porque de esa manera nadie pueda llegar y entre los actores del caso criminal en el tribunal apoderado, a una conclusión, siquiera parecida a lo que fuera una sentencia justa, fundamentada en testimonios, peritajes y hechos verificables.
Entiéndase lo que decimos, al puntualizar un dato que nadie entre las partes y el tribunal, ni siquiera se les ha ocurrido indagar: La complicidad de todo el sector mediático nacional, que recibió miles de millones de pesos del banco quebrado y por órdenes directas de quien era su dueño y como ahora lo es a escondidas del holding radiodifusor y a cuyos miembros: dueños, directores, periodistas y comunicadores y por haber recibido los grandes contratos publicitarios del pasado, se les exige una compensación “moral”, callando unos, encubriendo otros y deformando los más y para que absolutamente nadie en esta nación tenga una idea siquiera aproximada de lo que pasó y a resultas de la lucha a muerte que desató el grave conflicto de intereses que está tras bastidores.
Retamos entonces a que los actores procesales hagan la indagatoria y a ver si tienen pantalones para enfrentar el monstruo terrible que está detrás de Jet Set y el que se esconde arteramente y confiados sus autores, de que nada saldrá a la luz.
¿Se entiende el por qué digamos, que el caso criminal Jet Set: Trata de un conflicto de intereses entre un banco comercial, un grupo turístico y el dueño real y ex financiero de un holding mediático electrónico que tiene al testaferro de la sala de fiestas casi en prisión? Con Dios. (DAG) 05.10.2026
imagen: El Día
última actualización: 10:14 am.






