El Comité Nobel Noruego ha decidido otorgar el Premio Nobel de la Paz 2026 a Navanethem “Navi” Pillay por sus «esfuerzos para promover la paz y el derecho internacional».
Pillay, abogada, se convirtió en la primera mujer de color en ejercer la abogacía en su provincia natal en Sudáfrica, donde defendió a activistas y presos políticos durante el régimen del apartheid. Fue también Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos y ocupó este cargo entre el 1 de septiembre de 2008 y el 31 de agosto de 2014.
Fue también jueza y presidenta del Tribunal Penal Internacional para Ruanda (TPIR), logrando la histórica condena por violación como crimen de guerra y genocidio. Asimismo, ejerció como jueza de la Corte Penal Internacional (CPI) entre 2003 y 2008.
Además, ha presidido comisiones de la ONU como la Comisión de Investigación de la ONU sobre los Territorios Palestinos Ocupados, desde donde denunció violaciones del derecho internacional humanitario.
En su justificación de este galardón, el Comité del Premio Nobel destaca que «el compromiso de Navi Pillay con los principios jurídicos universales y su sólida brújula moral han sido constantes a lo largo de su dilatada trayectoria profesional. Un hilo conductor une su labor inicial en la defensa de Nelson Mandela y otros que se opusieron al apartheid, hasta su servicio como jueza en algunos de los casos más importantes de la historia reciente de la Corte Internacional de Justicia».
«Navi Pillay ha exigido responsabilidades a los estados y a los líderes nacionales, y ha brindado esperanza a las víctimas de la violencia y el conflicto. En todos los cargos que ha ocupado, ha hecho hincapié en la responsabilidad de los individuos y los estados de respetar el estado de derecho», añade.
Como suele ocurrir en estos casos, Pillay no estaba entre las favoritas. Los expertos en predicciones señalaban que entre los posibles candidatos de este año la Estación Espacial Internacional, los equipos de emergencia en Sudán, los defensores de los derechos de los niños en Ucrania y dos de los principales tribunales internacionales, informa Associated Press.
El primer ministro de Canadá, Mark Carney, había despertado interés en los mercados de predicción. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump —que está librando una guerra contra Irán—, lleva mucho tiempo aspirando al galardón y ha afirmado reiteradamente que lo merece.
El Comité Noruego del Nobel, con sede en Oslo, recibió candidaturas de 287 aspirantes al premio de este año, algo más de una cuarta parte de los cuales son organizaciones. Los expertos señalan que el comité suele centrarse en la durabilidad de la paz, el fomento de la fraternidad internacional y la labor discreta de las instituciones que contribuyen a fortalecer esos objetivos.
El año pasado, la líder de la oposición venezolana María Corina Machado ganó el Premio Nobel de la Paz por su lucha para lograr una transición democrática en el país sudamericano. El comité reconoció así a una mujer «que mantiene encendida la llama de la democracia en medio de una oscuridad creciente».
Pillay es una destacada jurista y defensora de los derechos humanos sudafricana
Machado entregó su medalla del Nobel a Trump poco después de que Estados Unidos derrocara al entonces presidente venezolano, Nicolás Maduro. Sin embargo, se trató fundamentalmente de un gesto simbólico: el Comité Nobel ha señalado que el galardón en sí no puede transferirse.
Las candidaturas pueden ser presentadas por un grupo restringido de personas y organizaciones, entre ellas jefes de Estado, políticos que desempeñen cargos de ámbito nacional, profesores universitarios, directores de institutos de política exterior, antiguos galardonados con el Nobel y los propios miembros del Comité Noruego del Nobel.
Cuatro de los premios Nobel de este año se anunciaron a principios de esta semana. El Nobel de Medicina recayó en tres científicos cuyo trabajo permitió desarrollar una herramienta que utiliza la luz para ayudar a desentrañar el funcionamiento del cerebro.
El premio de Física reconoció los esfuerzos de un científico por esclarecer los misterios de un grupo poco común de neutrinos. El Nobel de Química distinguió a dos científicos por desentrañar el misterio de las imágenes especulares en las moléculas, un descubrimiento que se ha utilizado para desarrollar innumerables medicamentos.
La poeta, ensayista y traductora canadiense Anne Carson ganó el jueves el Nobel de Literatura por unas obras «audaces e innovadoras» que fusionan lo clásico y lo moderno y difuminan las fronteras entre la poesía y la prosa.
El Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel se anunciará el lunes. (La Razón-lucía gutiérrez)





