InicioPor el Ojo de la CerraduraSi en este país los dominicanos se respetaran haría rato que habrían...

Si en este país los dominicanos se respetaran haría rato que habrían exigido cuentas a senadores y diputados prevaricadores

No solo en un país organizado sino en el que la moral social y el estado de derecho fuera respetado por sus mismos nacionales, República Dominicana no fuera victima ahora de la explotación, extorsión y crímenes sociales de todo tipo y en la mayoría de los casos por dominicanos nacidos desde el 1986 a la fecha.

Por eso, por esa falta de civismo, civilidad y educación cívica, República Dominicana ha sido convertida en una jungla en la que el libertinaje en todos los sentidos y las inconductas más inverosímiles son toleradas y al grado, de que si se toma de muestra a senadores y diputados y la mayoría menores de 45 años, se descubrirá como lo peor de la delincuencia criminal y del narcotráfico se encuentra enraizada y ya mismo reflejándose en el secuestro y apoderamiento del capítulo del presupuesto nacional relativo al Poder Legislativo.

Ante ese secuestro y apoderamiento, legisladores quienes en el 2020 percibían de ingresos menos de doscientos mil pesos cada mes, ahora reciben prácticamente un millón de pesos y en materia de canonjías y prebendas, cerca de cinco a diez millones de pesos por año y lo que abiertamente es incentivado desde el Poder Ejecutivo y como “incentivo” para que le aprueben todos los proyectos de leyes que se le ocurra.

Es de esta forma que el Estado de Derecho ha sido vulnerado y ahora percibiéndose a los legisladores con un dejo de delincuencia innata, que hace prácticamente imposible que no pudiera descubrírsele que la mayoría de sus ingresos son ilícitos y para no mencionar los cerca de diez que son agentes del narcotráfico y de los cien mil puntos de distribución de drogas al detalle que existen en el territorio nacional.

Hora entonces de que definitivamente los ciudadanos responsables o que nos apreciamos de serlo, entendamos que a todos hay que sacarlos de las cámaras legislativas e imponiendo para las elecciones de 2028, la escogencia de nuevos legisladores de conducta moral y educación de hogar y sobre todo, que se respeten así mismos y solo trabajen para la República y no para sus partidos políticos y la partidocracia.

Y es que de lo que se trata es precisamente de esta realidad y en cuanto a que del billón de pesos auto asignado al Poder Ejecutivo para su presupuesto del  año que viene, no menos del 25 por ciento irá  al trafico de influencias, la corrupción y la compra de voluntades dentro del Congreso Nacional y esto, aparte de los mil millones de pesos que los legisladores disponen de presupuesto propio y para colmos, con una mayoría, que abusiva e ilegalmente tiene a familiares suyos devengando cada mes más de un millón de pesos como asalariados privilegiados y aparte de los más de cien millones de pesos que en el Congreso se utilizan para “colonizar” a periodistas, medios y comunicadores a su favor y para que les brindaran impunidad mediática.

Desde luego, de nada de estas inconductas se habla y al contrario, las cámaras legislativas han creado un reformado código penal que impone penas atropellantes en una democracia correcta y la mayoría de pura dictadura encubierta.

Llegándose a la grave situación, de que una mayoría nacional se pregunte, si vale la pena tener tantos senadores y diputados moralmente cuestionables y que muestren tan desagradable y penosa imagen de ser lo peor de lo peor en materia de inconductas y graves ataques y distorsiones del orden social y para no hablar del institucional.

Justo por semejante comportamiento tan licencioso, individuos nacidos en los últimos cuarenta años, es decir, desde el 1986 y en gran mayoría, han ido a aumentar el nivel de grupos antisociales de teteos y drogas desde los barrios marginales de las ciudades y teniendo de exponentes a una pandilla de youtubers delincuentes sociales, quienes se han encargado de lavarle el cerebro a las nuevas generaciones, aterrorizando a las mayores y dominando prácticamente el sentir y actuación de medios de comunicación y de información de masas controlados por delincuentes mediáticos de y como dicen los del PRM, “de todos los tipos y colores”.

Ciertamente la República está metida en su peor hondura de fango, amoralidad, concupiscencia, libertinaje sexual y apoyo a todo lo ilícito y ciertamente que todo se ha generado por el ejemplo abusivo de las inconductas de legisladores prevaricadores y quienes en la actualidad son la mayoría en el Congreso Nacional y desde que hubo uno que a tiro limpio se juramentó para presidir una de las cámaras legislativas y quien por cuya instalación tan “dinámica”, absolutamente nadie ha pedido o reclamado su enjuiciamiento por semejante muestra «privada» de bandolerismo.

De ahí que ahora se vea la grave distorsión de legisladores que no son abogados ni expertos en derecho y menos en la rama constitucional, decidiendo respecto a quienes pueden ser designados al frente del Poder Judicial y que de suyo demuestra, que este país se encuentra ante un retroceso moral e institucional extremadamente grave y que es la razón del por qué tantos ciudadanos hablan en los peores términos respecto a su quehacer, mientras otros se lamentan de que no existan leyes que les juzguen, cuestionen o que les fusilen sumariamente por su inconductas comprobadas o preguntarse si aquí no hay Estado que funcione, para entonces capturarlos y enviarlos a EEUU y para que allá sean juzgados.

Por supuesto, no todo el fango amoral del Poder Legislativo pertenece a la totalidad de los legisladores. Sin embargo, los que se entienden que están saliendo indemnes del pantano amoral en el que se desenvuelven, no tienen los pantalones para denunciar a los de inconducta total y por eso que el rechazo y rencor que se anida dentro de la población, está llegando a una situación por la que fácilmente y cualquier día la nación estalle  y hasta sea víctima de sí misma y en su afán de resarcimiento moral y al ver como el Poder Legislativo ha caído en manos de verdaderos bandidos de escritorios no merecedores del mínimo respeto.

Razones más que suficientes y para que digamos, que si en este país los dominicanos se respetaran, haría rato que habrían exigido cuentas a senadores y diputados prevaricadores. Con Dios. (DAG) 12.10.2026

última actualización: 09:42 am.

 

 

 

 

RELATED ARTICLES

LAS ÚLTIMAS NOTICIAS DE HOY

Gritándole al silencio de un Estado delincuente explotador que no escucha...

República Dominicana nunca dejará de ser un país de mentalidad subdesarrollada tercermundista y es que el Estado delincuente sojuzga al ciudadano contribuyente no registrado,...

Precio petróleo a la baja

Mas Populares