Prácticamente, parecería que ya no hay nada que pueda ocurrir dentro del mundo de la política que pudiera sorprendernos o siquiera formular interrogantes. Pero lo expresado ahora por el diputado del PLD desde el 2010, Radhamés Camacho Cuevas y toda una voz de peso dentro del corrupto sistema docente, respecto a formular un ataque directo contra el ministro de Educación, Angel Hernández, por el “pecado” del funcionario al querer rescatar el sistema educativo de las mafias que siempre le han tenido secuestrado. Es una situación que, por su descaro, no ha podido dejar a nadie indiferente.
No vamos a decir que el legislador no tenga razón en su planteamiento o que carezca de autoridad moral para reconvenir a nadie, pues independientemente de sus debilidades políticas tan manifiestas como dirigente nacional del PLD, está claro, que como miembro activo del grupo dirigente emérito que aconseja y controla a distancia y desde hace años a la Asociación Dominicana de Profesores (ADP) no solo que puede ser cuestionado por actuaciones suyas y estas hasta revisadas mediante algún tipo de auditoría forense, sino que realmente su queja es muy traída por los cabellos, toda vez que si dentro del principal partido opositor hay alguien con responsabilidades del porqué el 4 por ciento del presupuesto nacional para Educación, todavía no ha podido rescatarse de la corrupción rampante, es precisamente el mismo Camacho Cuevas.
Solo hay que recordar, su declaración jurada de bienes para el 2010, por la que declaró Bienes por 77 millones de dólares estadounidenses, es decir, dos mil 858 millones de pesos y lo que resultó tan chocante, conociéndose, que cuando se inició en la política partidarista no disponía de bienes ni siquiera por menos de diez millones de pesos.
Desde luego, que los ingresos que manejara le permitieran reeditar la cita bíblica de la multiplicación de los panes y los peces, no le quita autoridad suficiente para criticar hasta donde lo considere, el quehacer de terceros, pero lo que sí hubiese sido moralmente efectivo, si su declaración de bienes no hubiese despertado tantos interrogantes que todavía no han sido satisfechos y ni siquiera porque otros medios de comunicación y de información de masas le publicaron al detalle sus ingresos y pregonaron sus dudas sobre el origen licito de todos estos y de lo que Camacho Cuevas no ha dicho esta boca es mía.
Ahora se destapa, tirándosele al cuello al nuevo ministro de Educación, Angel Hernández, quien nunca ha sido político de oficio y si un educador privado de larga data y al frente de una universidad privada de su propiedad y compartida con sus hijos y con el evidente interés de que el funcionario se calle y no hable más del tema por el que trajo a conocimiento público, que el 90 por ciento del presupuesto de Educación ha ido a parar al cesto de la basura y desde el gobierno anterior y a la fecha, cuando es tan obvio, que la mafia que tomó por asalto a ese ministerio está actuando con impunidad total en este gobierno.
AL igual que otros medios y periodistas, en POR EL OJO DE LA CERRADURA siempre hemos entendido que la madre de la corrupción educativa se encuentra dentro de la ADP y su asociación ilícita con sectores claves del Estado y en razón de ello, no creemos a lo absoluto que Camacho Cuevas tenga autoridad moral alguna para reclamarle al nuevo ministro Hernández, quien asumió el ocho de agosto pasado la cartera ahora a su cargo y lo que le ha valido amenazas de muerte y ahora esto, de este ataque político tan abusivo de Camacho Cuevas.
¿Cómo es posible que este legislador, exprese, que él insta al ministro “a cumplir con su rol como funcionario y resolver los problemas que en materia educativa tiene ese ministerio”, cuando el principal problema en esa institución es la mafia de comerciantes, políticos y suplidores que abiertamente la domina?
¿Será, que después que el expresidente Danilo Medina y el presidente Luis Abinader hicieron un aparte en una funeraria el pasado 20 de agosto y en la que coincidieron para dar el pésame a uno de los vicepresidentes del PLD al morírsele a este su madre, de ahí a salido y lo que muchos han entendido, “cierta flexibilidad” con todo lo relativo a la corrupción de funcionarios del pasado gobierno y en particular de imputados familiares de Medina Sánchez que ahora guardan arresto domiciliario y como una especie de “alerta temprana” para que Camacho Cuevas entendiera que había que corretear y acosar al ministro Hernández y para que no se destape la hoya de la corrupción en el área educativa y que le toca directamente a la ADP y al mismo Camacho Cuevas como dirigente nacional de esta?
¿Fue por eso también que el diputado le tiró en cara al ministro Hernández, aquello, de que “un diagnóstico de los problemas fundamentales del sistema educativo, fueron planteados en el marco del Plan Decenal de Educación, en el que el actual ministro participó y que además en la pasada gestión de Gobierno se firmó un pacto nacional a favor para mejorar la educación”?
Lo que se entiende, es que Camacho Cuevas no quiere o tiene miedo de que Hernández llegue tan lejos en busca de responsabilidades, que la indagatoria le pudiera tocar y que, por eso, pretende ahora tratar de hacerle callar y bajo el entendido más o menos secreto, de que pudiera haber un pacto a ocultas entre Abinader y Medina para no tocar a nadie del PLD o todo cuanto se hiciera de mal en el sistema educativo durante los gobiernos peledeístas.
Nuestra apreciación, va todavía mucho más lejos que aquella amenaza de muerte contra el ministro Hernández y de la que tan inquietantemente el Poder Ejecutivo ha guardado silencio y no obstante que tiene a cuestas, que otro suplidor asesinara en su despacho al entonces ministro de Medio Ambiente, Orlando Jorge Mera.
Y por eso, todavía nos repercute, lo otro expresado por Camacho Cuevas en la entrevista que otro medio le hiciera y al decir, que “los problemas del sistema educativo están identificados en Plan Decenal, en el Pacto por la Educación, en el Plan de Excelencia Educativa y en el marco legal”, queriendo obviamente, decir que Hernández debe callarse y hacer lo que la mafia quiere: No husmear en las inconductas del pasado, no buscar responsabilidades y hacerse de la vista gorda con los más de 300 mil millones de pesos que han desaparecido en las fauces de la corrupción política desde el poder y que para que no queden dudas de lo que pretende, Camacho Cuevas terminara la entrevista llamando al ministro de Educación “a cumplir con su rol de funcionario”. ¿Permitirá el presidente Abinader este ultraje y no dejará que el ministro Hernández le responda al atrevido del diputado Camacho Cuevas?
Así hablamos, de que es una actitud desconcertante y que de hecho conspira contra las iniciativas de limpieza del ministro de Educación y tiende a sabotear los planes de renovación y reestructuración del sistema escolar por parte del Gobierno, lo planteado por el diputado Camacho Cuevas. En esto, todos los políticos deben saber, que aquella época en los que los perros se amarraban con longanizas y que todo el mundo se guardaba su lengua, hace tiempo que terminó. (DAG)





