Podría parecer extraño, que después de 65 años de la desaparición de la Era de Trujillo el 19 de noviembre de 1961; al final haya que llegar a la patética conclusión, de tener que apelar a la presencia del único hijo varón del expresidente y dictador Rafel Leónidas Trujillo Molina. Nos referimos al ciudadano empresario, Rafael José Ramón Trujillo Lovatón.
No estamos diciendo que ese empresario de 83 años de edad biológica, pero con la presencia de un hombre de 70, sea la opción para la presidencia de la Nación y de cara a las elecciones generales del 2028, sino que ante el colapso generacional experimentado dentro del país político y por una razón fundamental de patria, que haya que entender, que sea precisamente el único hijo varón de Trujillo en línea directa y no un sobrino, quien encarne el rescate institucional de un país que durante estos 65 años y básicamente desde el 2020, ha sido quebrado, desarticulado y corrompido por una clase política y empresarial de forajidos y al extremo, de que parecería que República Dominicana sea una nación lo más parecida a un navío a punto de zozobrar en alta mar y debido a los vaivenes terribles de una gran tormenta.
Fijémonos si la situación es grave y tan traumática, que millones de dominicanos que no conocieron a Trujillo y tampoco vivieron ese periodo de dictadura desarrollista de 31 años (1930-1961) todos ansían un gobierno dirigido y encarnado pr una personalidad fuerte y firme y en oposición a la mascarada de lideres políticos y presidentes charlatanes que se han tenido desde el 2000 al presente.
Es decir, hemos estado viendo que la frustración general que las nuevas generaciones experimentan y en específico, todo ese amplio segmento de 62.4 % de electores, unos 5 millones 80 mil 738 ciudadanos, quienes sin rumbo político definido y sin darse cuenta, por su indecisión, han influido terriblemente en el otro segmento de 18-35 años compuesto por 3 millones 64 mil 810 electores, un 37.62 % y estas estadísticas confiables al decir de su responsable @hernaniaquino17 y por ello, estos jóvenes electores han caído en el peligroso desliz de creer o considerar, que cualquier aventurero de la baja burguesía, ya la embajadora-espía promueve a un youtuber, pudiera ser la solución y para una nación, que con urgencia requiere y para su supervivencia de una nueva clase gobernante.
Planteamos esta probabilidad y al ver, que en estos momentos y agravado por la presencia política de socavamiento institucional, que representa la incursión de la embajadora-espía estadounidense Campos en los asuntos internos de nuestra nación y lo que podría conllevar un nuevo gobierno de vasallos pro estadounidenses y por el fracaso del actual y terminando en el escenario peor y como sería el establecimiento ilícito de un gobierno militar “de rescate nacional” o un desgobierno “popular” de supuesto origen “revolucionario”.
Al tener esta realidad fantasmagórica como maniquea tan presente, en @porojocerradura hemos llegado a la conclusión, de que hay que buscar la opción política y socialmente salvable para que la República no sea víctima de la frustración general que ahoga a sus hijos y la que hasta ahora, ha estado haciendo que todo esté y desde sus fuerzas vivas como la sociedad civil y su alta burguesía, dentro de un ámbito de peligrosa frustración generalizada y que de continuar, no presagia nada bueno para nuestra nación.
Tampoco estamos hablando y al sugerir la personalidad del próspero empresario aeronáutico, Rafael Trujillo Lovatón, que quisiéramos que el país diera un salto no institucional hacia atrás y mal pretendiendo el establecimiento de una nueva dictadura, sino que abogamos, por el resurgir de una clase gobernante fundamentada en dominicanos, quienes sin mirar atrás y tampoco pensar en lo peor, nos demos cuenta, de que si no ponemos todo de nuestra parte, podríamos perder la existencia viva de nuestra amada República Dominicana y la que aparte del descalabro político generacional, tiene dos grandes peligros contra su existencia: La de los estadounidenses de origen dominicano que abogan por que este país soberano sea convertido en un estado asociado de EEUU y la amenaza terrible de estadounidenses y canadienses de origen haitiano, quienes abogan porque los ilegales haitianos y la población flotante haitiana documentada, sean convertidos en lo político-institucional, en el ariete que imponga la fusión con Haití.
Véase si esto último es más que una gran posibilidad, si se analiza la desagradable y abusiva política de haitianización progresiva de la vida nacional que lleva a efecto el presidente Luis Abinader y como portavoz de los haitianos de origen árabe y quienes guillados de la doble nacionalidad haitiana y dominicana, desde el 2020 están haciendo lo imposible por lograr, esta, su aspiración y ahora con mayor firmeza desde que Abinader llevó a su gobierno plutocrático a todo un grupo representativo de lo peor de la burguesía haitiana y teniendo a uno de ellos, como su principal consejero de Estado.
Entonces, no estamos inventando nada y sí lanzando el grito angustioso de que somos los dominicanos que tenemos que salvar a nuestro país de estos dos grandes peligros que le acechan y avivados ahora por el grosero intervencionismo diplomático estadounidense en nuestros asuntos internos.
En este sentido, todavía se está a tiempo de corregir el rumbo y por eso reclamamos de quienes nos dispensan el honor de leer nuestros análisis políticos de estado o atender nuestras emisiones en YouTube y en específico, haciendo un llamado a las nuevas generaciones y quienes como comunicadores en las redes sociales, pontifican sobre todo lo bueno o la malo de la vida nacional y para que despojándose de sus prejuicios, entiendan, que todos, las nuevas generaciones y la ya vieja, aboguemos por la oportunidad que Dios nos da, de contribuir al rescate de la nación y sus instituciones y dentro de un clima de apertura mental y amor patrio.
Es por ello por lo que decimos, que es imperativo, que ante el descalabro y falta de autoridad moral de la clase gobernante como de la partidocracia, se impone, que para las elecciones de 2028, el único hijo vivo de Trujillo sea la personificación del rescate del Estado Dominicano y su nación. Con Dios. (DAG) 05.07.2026





