Ciertamente que ha llamado la atención la no asistencia de la embajadora estadounidense ante el gobierno nacional y en una recepción oficial al cuerpo diplomático y consular y de lo que sabemos que fue invitada y que por lo visto ha provocado un estallido emocional de reacciones de todo tipo, pero la mayoría, diciéndose y poco menos, que supuestamente, Abinader y hablando en dominicano, se encontrara “en desgracia” con el gobierno estadounidense.
Lo que resalta de esos rumores tendenciosos, es la poca fortaleza que tienen las instituciones gubernamentales criollas, precisamente para los miembros de la clase gobernante y en particular para sus medios, periodistas y comunicadores, quienes sin efectuar las averiguaciones correctas y para confirmar o no lo que suponían, prefirieron alimentar rumores, que de una u otra manera, afectaban y seriamente la imagen del gobierno como del mismo presidente.
Solo en una nación donde su propia gente no tiene fe ni esperanza en su propio país, es que podía darse semejante tipo de reacción emotiva y sin importar, que de golpe, para esos temerosos de sus propias sombras, tampoco les ha importado hacer creer que la embajadora-espía tiene una aparente fuerza política decisoria en la vida nacional y tanto, que una ausencia suya de un acto oficial era suficiente para que el gobierno se tambaleara en sus cimientos.
Nosotros por lo contrario, no creemos ni remotamente que ello haya ocurrido, aunque tampoco podemos ignorar que últimamente entre la administración Abinader y frente a la Trump, ha habido ciertos roces y más de forma que de fondo y por asuntos de las responsabilidades oficiales binacionales en lo relativo a la geopolítica regional.
Sí es cierto que a la embajadora-espía y de tanto recibir lisonjas y genuflexiones de la nueva corte privada de youtubers con los que se rodea y quienes nunca supusieron que serían invitados asiduos de la embajadora estadounidense, ya ella ha comenzado experimentar el gusanillo de quien se siente prepotente y con el poder fáctico suficiente como para que el mismo gobierno de Abinader y en lo político, pudiera temerle y mucho más, cuando está el inusitado detalle de por medio, de un celebrado youtuber de gran fama y mucho arraigo entre dominicanos de 18-32 años y con notoria presencia en los barrios periféricos del Gran Santo Domingo, quien de buenas a primeras, ella le ha dado bríos para que la mayor cantidad de ciudadanos le vean como un potencial precandidato presidencial y a quien ahora proyecta, desde que le dio por permitirle que la acompañe todos los domingos a la misa dominical católica.
Por ese inusitado escenario, ahora media humanidad ve al youtuber «colorado» como el mejor canal para llegarle “de oficio” a la embajadora-espía y aunque corriéndose el riesgo de que cualquier día, el sistema de inteligencia de su embajada o el consejero político, le adviertan, que cada presentado o recomendado por el youtuber, previamente debió de pagar por el “servicio”. Naturalmente, no tenemos por qué suponer que esto sea sí, pero si recordamos, que esa es la práctica consuetudinaria de algunos que tienen acceso a personalidades que el resto de los ciudadanos entienden poderosos y distantes.
Es decir, parecería que la embajadora-espía ha dado pasos y gestos, como para que la mayor cantidad de personas entienda, que ella está poniendo distancia de por medio en sus relaciones de contactos personales con los altos cargos de la administración y por eso es y qué es lo que creemos, de su ausencia en el convite diplomático y consular al presidente. Sin embargo, lo que sucede no es poco: Campos presiona a Abinader y para que este país y oficialmente rompa con China Popular y es ahí donde la puerca tuerce el rabo.
De paso, el mismo Abinader y para que no le agarren asando batatas y para su buen gobierno, también debería hacerse el interesante cada vez que desde la embajada estadounidense se le solicite algún tipo de audiencia. Cómo también, ya debería de abrir por nueva vez su contacto semanal de prensa y de forma que vuelva a recuperar la dinámica de información personal directa que siempre le ha dado resultados y mucho más, cuando ahora hay un inusitado vacío de opinión desde el gobierno y que ha nacido, desde el momento que todos los funcionarios y a todos los niveles, se han dado cuenta que Abinader, no es aquel “tayota” del que hablaba Hipólito en son de burla y sí dando paso a un presidente-autoritario que no le come pendejadas a nadie y comenzando por el mismo expresidente aludido.
A todo esto y lo que a nuestro modo de ver políticamente podría convertirse en una verdaderas bomba de tiempo, es que el gobernante continúe actuando como si no le importara que el brote inflacionario acelerado que se está dando en todos los productos de la canasta familiar, más la ausencia de poder adquisitivo del peso, el incremento de los subsidios oficiales y esto nuevo de que en los últimos 5 años el presidente ha ordenado la erogación de 58 mil 254.9 millones de pesos en publicidad y fuera del presupuesto de publicidad regular y propaganda, que alcanza los 20 mil millones de pesos y que ciertamente y para una población que no llega a fin de mes, es un peligroso indicador de lo que hemos estado advirtiendo desde hace dos meses y en cuanto a la probabilidad, de un estallido social de consecuencias imprevisibles y que debería de ser la mayor preocupación del presidente y el motivo de agitación cierta de todo su gobierno y los poderes Legislativo y Judicial y no, si la embajadora estadounidense fue o no a un acto de Estado en el que estuvo el presidente de la República.
Entonces, no que desestimamos el punto planteado, sino que entendemos y por eso la pregunta, de: ¿Tan dependiente está Abinader de Trump-Rubio que la ausencia de la embajadora-espía Campos en una recepción al cuerpo diplomático y consular, fue suficiente para que el gobierno se agite y mucho menos, cuando la creciente animosidad popular, sí que debería de ser su mayor preocupación? Con Dios. (DAG) 02.07.2026
última actualización: 09:48 am.





