¿Balaguer, redivivo? El tiempo dirá

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Quienes presenciaron ayer el acto de proclamación peledeísta del candidato a alcalde de la ciudad Santiago, Víctor Fadul, se quedaron de una pieza y al igual que miles de personas que vieron la escena por televisión e internet, de cuanto parecido tiene el expresidente Danilo Medina Sánchez con el fallecido expresidente Joaquín Balaguer y que de inmediato provocó una fuerte reacción de simpatías y tal como si el mismo Balaguer estuviera presente y en vida, en aquella reunión política abajo techo.

Desde luego, no hay bases para decir que el presidente del Partido de la Liberación Dominicana (PLD) se haya maquillado para parecerse al gran estadista y conductor, sino que ciertamente, hay veces y parecería que este es uno de esos casos, en los que la naturaleza juega un papel insospechado en las emociones, temores y nostalgias del público y al extremo, de asociar  la imagen de la figura política desarrollista, con el también exitoso gobernante constructor que fuera el expresidente Medina Sánchez.

Creemos, que posiblemente, Danilo y hasta ahora, no había caído en cuenta de su gran parecido con Balaguer y seguro, que, a partir de ese momento, el expresidente fallecido marcará los pasos, derroteros y ambiciones del presidente del PLD, quien político, al fin y al cabo, no es verdad que desaprovechará ventaja comparativa tan sorpresiva y para manipular la memoria colectiva, de una nación, que como nunca, rememora todos los días al gran presidente que Balaguer fuera.

En este sentido y en la medida que pasen los días, veremos a un Danilo marcando el tiempo con su nueva y espontánea imagen del gran parecido con Balaguer y lo que de seguro y de ahora en adelante será tema de campaña electoral y a un nivel que seguramente generará un cambio amplio entre el electorado y al extremo, de que no debe dudarse  que la imagen de un Balaguer que retorna del mundo de los imprescindibles y  para ser el efecto espaldarazo que el PLD requiere para enfrentar la reelección constitucional de Abinader y dentro de parámetros nuevos y a la vez insospechados, de una renovación extraordinaria del sentimiento, nunca dormido y de la población por Balaguer, no sea caso que políticamente no pudiera ser aprovechado y cuando realmente lo es.

Para esto, solo hay que entender y si le agregamos los enconos y deseos de venganza de millones de dominicanos que todavía no han aceptado de buena gana al gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) que el efecto Balaguer en la figura de Medina Sánchez, dará un impulso tal, que hasta la mañana de ayer nadie suponía y que provocará, que a partir de hoy la precampaña electoral presente un nuevo discurso y mensaje de un confín a otro de la República.

Lo cierto de lo que decimos, lo comprobamos con el silencio total en los titulares periodísticos matutinos, que ignoraron la novedad.

No decimos que para los tres precandidatos presidenciales, sus expectativas propias pudieran venirse al suelo, sino que ahora y con el agravante de que Danilo y hablando en criollo, “no es un maíz” en materia de estrategia política y que seguro aprovechará el efecto que la naturaleza a creado en su persona, generará, que los tres candidatos van a tener que cambiar sus estrategias y sabiendo, que Danilo como presidente-consejero, hará valer la entrada en plena precampaña electoral, de un presidente ya muerto y hasta entrar en la campaña propia y la consecución de la presentación de candidatura para los comicios de mayo, mientras que en las de febrero, con solo Danilo mostrarse y hablar por sí mismo y dejando que la imaginación popular haga el resto, sin duda que dará impulso al candidato que su figura favorezca y con todo que hasta ayer, la realidad política marcaba otro escenario sobre expectativas y probabilidades para los señores Abinader, Leonel y Abel.

Naturalmente, Danilo, de tonto no tiene un ápice y el encono natural que debe sentir por haber sido desalojado del poder de la manera ignominiosa y vergonzosa de como la fábula del PRM ideó en el 2020, él sabrá aprovecharla y no hay otro modo de decirlo, de ajustar cuentas con el ahora partido oficial.

Tenemos entonces y ante todos, un hecho nuevo. De un fantasma del pasado que retorna como el Mio Cid para ganar su últimas batalla y de un modo, que en una isla de brujos y hechiceros como lo son los dos pueblos que conviven en ella, avivará ánimos y expectativas, aumentará la rebeldía apenas mal disimulada que hay en las masas populares por la frustración que sienten por los magros resultados del gobierno del PRM y para que el destino, en una de esas jugadas maestras, decida por sí que partido y qué candidatos, ganarán finalmente la presidencia de la República.

Frente a todo lo anterior y sabiendo de que para muchos, la República aún está en deuda con Balaguer, que no descartemos absolutamente nada sobre el efecto esperanzador que su presencia en la cara y gestos de Danilo, significará para un país político que todavía no se ha acostumbrado a ciertas como determinadas figuras de dirigentes políticos mediocres y quienes en todos estos años han querido apropiarse de la memoria  del forjador de los 22 años de gobiernos y en dos intervalos y más provechosos para la vida de la nación.

Claro está  y lo que hay que advertir, porque todavía hay necios, que podrían salir a burlarse o pretender descalificar la imagen de un Balaguer redivivo como impulsor de una candidatura presidencial, que hasta ayer se creía totalmente ganada para el candidato oficial o perdida para los candidatos opositores y que sería de una insensatez realmente absurda como chocante, toda vez que se puede pelear y no estar de acuerdo con un oponente de sangre y huesos, pero jamás contra uno que viene de ultratumba y el que por sus hechos positivos cuando gobernante vivo, representaría el más fenomenal activo emocional que le dé brío y color a una pre campaña electoral que se movía entre la mediocridad y el arrojo y entre lo posible o entre lo nada probable.

Y es que el “efecto Balaguer” que desde ayer ha irrumpido en el país político, es de una dimensión que no deja indiferente absolutamente a nadie y por lo tanto, obligará a los tres principales candidatos a reajustarse en sus discursos y reasumir sus promesas electoralistas y sabiéndose, que cuando la historia se repite en lo emocional y en la memoria de todos, los interrogantes caen y las esperanzas se reaniman en uno o en otro interés. Pues no es lo mismo enfrentar y combatir a otro de carne y hueso que a un espectro que tantos añoran y que de pronto, el destino se los coloca frente así. La pregunta entonces es más que válida, ¿Balaguer, redivivo? El tiempo dirá. (DAG) 11.09.2023