La reanudación de los ataques de Estados Unidos contra Irán obligará al primer ministro entrante del Reino Unido, Andy Burnham, a tomar una decisión inmediata sobre si permitir que Donald Trump utilice bases británicas para dicha campaña militar, informa Bloomberg.
Según personas familiarizadas con el asunto, el Gobierno saliente de Keir Starmer mantenía conversaciones de alto nivel sobre los renovados ataques estadounidenses mientras Burnham asumía la dirección del Partido Laborista. Esas fuentes afirmaron que Burnham estaba al tanto de la situación.
Ataques «defensivos» sobre infraestructura civil
Starmer, que se había negado a sumarse a las primeras operaciones en febrero, autorizó posteriormente el uso de bases británicas para llevar a cabo ataques descritos como «defensivos» contra capacidades militares iraníes con el fin de contener a Irán en el estrecho de Ormuz.
Estados Unidos se apoyó en instalaciones militares británicas, como la base de la Fuerza Aérea Real, Fairford, al oeste de Londres, como punto de partida para misiones hacia Oriente Medio. Aun así, Trump criticó a Starmer por distintas razones a lo largo de su mandato.
La nueva oleada de ataques y el riesgo de una escalada reactivaron las discusiones recientes dentro del Gobierno británico, incluida una el viernes, sobre si seguir aprobando el uso de dichas bases, según dichas fuentes. De acuerdo al medio, los funcionarios británicos están particularmente preocupados por las amenazas de Trump de bombardear infraestructura civil iraní.
- Keir Starmer anunció su renuncia el 22 de junio al enfrentarse a una presión cada vez mayor dentro de su propio Gobierno, donde varios ministros de alto rango le habrían pedido abandonar el cargo. Había asumido el poder hace poco menos de dos años, siendo el sexto primer ministro en diez años. Este 20 de julio, está previsto que Burnham asuma el liderazgo del Gobierno. (RT)





