Un morfema es la unidad mínima de una palabra que posee significado gramatical. Es el fragmento más pequeño que aporta información sobre el significado (raíz) o sobre relaciones gramaticales (género, número, tiempo, etc.). [1, 2, 3]
Para entenderlo mejor, se clasifica en dos grandes grupos principales:
- Lexemas (o morfemas léxicos): Aportan el significado principal y básico de la palabra. Pueden funcionar de manera independiente.
- Morfemas gramaticales: Se unen al lexema para modificar su significado o indicar accidentes gramaticales. Se dividen en:
- Flexivos: Indican variaciones como género (masculino/femenino), número (singular/plural) o desinencias verbales (tiempo, modo, persona).
- Ejemplo: En gato, la -o indica género masculino.
- Derivativos (Afijos): Permiten crear nuevas palabras (derivadas) modificando el significado o la categoría de la palabra base. Pueden ser:
- Flexivos: Indican variaciones como género (masculino/femenino), número (singular/plural) o desinencias verbales (tiempo, modo, persona).
Para profundizar más en la estructura y clasificación de las palabras, puedes consultar la definición oficial en el diccionario de la Real Academia Española. (IA de OJO)





