No obstante que ayer alertamos sobre los aspectos críticos de la situación haitiana y ahora con la variable militar de El Salvador, que nos impulsó a puntualizar respecto a que un exceso de fuerza podría generar un brote de nacionalismo haitiano agresivo y ante tal posibilidad, planteando que el presidente Luis Abinader debería guardar determinados limites e iniciativas y por las razones propias de ser país limítrofe del otro que ha perdido el control de sí mismo.
Después que en la prima tarde de ayer, Abinader hizo saber a la nación que nadie dude de que los pasos y decisiones que tome y de acuerdo con el discurrir de los acontecimientos, siempre serán con el solo propósito de salvaguardar nuestros intereses y la soberanía nacional.
A lo inmediato entendimos que al presidente hay que otorgarle el beneficio de la duda y confiando en sus decisiones hijas de un sistema de inteligencia y data altamente profesional y competitivo, por lo que haya que entender, que por ahora no hay nada que temer y ninguna duda que abrigar. Sinembargo, es extremadamente sospechoso como EEUU está creando una fuerza mecanizada militar de guerra con el pretexto de «enfrentar las pandillas» y que de tan desproporcionada, en realidad y de lo que habla, es que se está preparando una unidad militar de última generación por si llegado el momento hubiese que ocupar nuestra nación. Pero hasta ahora nadie quiere ver la probabilidad.
Aunque sí es cierto que el único punto de gran interrogante es conocer, que los dos países que están interviniendo directamente en los asuntos haitianos con miras de procurar resolver de una vez y por todas el caso de las pandillas criminales que dominan a Puerto Príncipe, no solo están aportando personal operativo, sino también armas y equipos altamente sofisticados e imponiendo un sistema de vigilancia y combate alternativo, que ya no deja dudas de que la intervención militar multinacional y si se circunscribe al combate y la erradicación de las pandillas, la población civil haitiana no tendrá nadie que temer. Pero ojo, que esto es lo aparente.
Y si esto es así, seguro que no habría posibilidad alguna de que la situación se saliera de control y a nivel de provocar una especie de insurrección popular nacionalista, que si se desatara sería muy difícil de controlar y a un nivel extremadamente sangriento si llegara a ocurrir, pues por derivación también podría entenderse, de que indirectamente desde el Pentágono se quieren cubrir todos los frentes y reiteramos, por si hubiese que «domesticar» a este país.
Por otra parte y por nuestras propias fuentes, tenemos informes fidedignos, de que es verdad que el operativo militar de alerta máxima que el gobierno ha dispuesto en la frontera y en particular en la zona sur, es uno de alta capacidad y profesionalización, pero con una mayoría de tropas que no tiene experiencia real de combate y menos de enfrentamiento a bandas civiles en papel de guerra de guerrillas.
Desde luego esta carencia no quiere decir, que nuestros militares no serían capaces de poner en práctica todos sus conocimientos y experiencias y reiteramos y por los datos que nos han llegado, debemos decir; que sí, que efectivamente los diez mil efectivos que tenemos en la zona limítrofe saben perfectamente que deben hacer y como actuar en una situación de combate abierto, pero como toda la oficialidad es obediente a todo lo que sea estadounidense, mejor sería colocar las barbas sobre remojo.
Ahora bien, creemos que hay que hacer la siguiente salvedad y es en lo referente, de si conviene o no que las plataformas digitales y las redes sociales se mantengan operativas y en el momento, que en el campo de operaciones hay tantas tensiones y que se ha comprobado, que hay grupos provocadores haitianos desde sus medios, digitales y en youtube, que ya se encuentran enfrascados en un tu me dices y yo te digo con sus iguales dominicanos y avivados por los apoyos morales($) que haitianos en EEUU les brindan para sus desahogos seudo nacionalistas y odios sostenidos contra los dominicanos.
Lo que nos obliga a plantear, de si el presidente Abinader y dada la ferocidad de ciertos youtubers, comentaristas, comunicadores y periodistas de lenguas en pecho, quienes parecería que han entendido que deben realizar todo tipo de provocaciones que conlleve alterar emocionalmente a muchos haitianos y al extremo, de que uno muy mentado tuvo la osadía de gritar que había que invadir Haití y “ajustar cuentas” (¿?) y de sí no sería conveniente que por razones de alta seguridad nacional, el gobierno bloqueara internet y redes sociales, por lo menos, hasta que el estado de guerra potencial en Haití haya amainado y más, si se tiene también en cuenta, que el que así se expresó es un agente encubierto estadounidense de origen dominicanyork.
Véase, que por muchos youtubers estar de lenguas largas; en el exterior, ciertos obcecados han entendido como si Abinader no fuera un gobernante capaz y responsable y mal interpretando, que en razón de que este país es limítrofe con el otro transfronterizo, sus pasos y decisiones deben de ser muy bien pensados y con el solo interés de no herir sensibilidad haitiana alguna e hija de alguna desinformación y en algunos, atrevidamente, hasta calificando al gobierno nacional como uno cobarde y lo que rotundamente no es así.
Por cierto anoche recibimos el dato de que a más tardar para esta madrugada, el presidente Bukele había ordenado el desplazamiento a Haití de 200 comandos de elite con apoyo logístico estadounidense y lo que quiere decir, que la escalada en las operaciones bélicas irá a mayor y que debería ser una razón suficiente para imponer la cesura en internet y las redes sociales.
Y que si recordamos que durante el curso del día de ayer, tanto Bukele como Abinader y por iniciativa del dominicano, este le expresó que le llamaba para brindarle apoyo logístico y de inteligencia y puntualizando a la opinión pública y luego de la llamada, que «nosotros estamos preparados, tenemos aviones sobrevolando la frontera, tenemos blindados cerca y tenemos también drones cuidando la seguridad» y porque también hay un aspecto que no debe olvidarse, que como país vecino, solo tenemos que cuidar la frontera y continuar con las deportaciones de ilegales haitianos y que ahora con este estado de guerra, asumimos que tácticamente deberían de suspenderse provisionalmente.
Así mismo, fue bueno, que ayer Abinader recordara que “República Dominicana fue el primer país en declarar a los miembros de las bandas criminales como terroristas” y advirtiendo, “que si cruzan a territorio dominicano serán tratados como tal” y lo que también habla, que de cobarde, el gobierno no tiene nada.
En definitiva todos debemos tener cautela, serenidad y firmeza; confiar en nuestras propias potencialidades y sí rogarle a Dios, que Abinader no se deje utilizar por Trump o por Rubio y porque ahora más que nunca, debe comportarse y actuar como el presidente de la República y comandante en jefe de nuestras Fuerzas Armadas y la Policía Nacional y tampoco olvidar que Bukele no es lo que parece y sí que hay que mantener distancia cautelar respecto a sus iniciativas.
De este modo y al dar respuesta a la pregunta ¿de fuerza expedicionaria a una de guerra con apoyo logístico y de inteligencia estadounidense y dominicano? Así va lo de Haití. Dejamos a cada lector que use su cerebro y deduzca por sí mismo. Con Dios. (DAG) 25.10.2026
imagen: instagram y de último minuto.com
última actualización: 10:27 am.





