Emiratos Árabes Unidos (EAU) anunció este viernes que está construyendo un nuevo oleoducto que conectará el oeste y este del país, evitando así el estrecho de Ormuz, el cual se espera que entre en funcionamiento el año que viene, han asegurado fuentes oficiales.
El príncipe heredero de Abu Dabi, Jaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan, fue informado durante la reunión del Comité Ejecutivo del Consejo de Administración de la petrolera emiratí ADNOC «sobre el nuevo proyecto del oleoducto Oeste-Este, que duplicará la capacidad de exportación de ADNOC a través de Fuyairah», en el este del país y frente a Irán, según la agencia oficial de noticias emiratí, WAM, que recoge EFE.
El oleoducto se encuentra «actualmente en construcción y se espera que entre en funcionamiento en 2027», sin dar más detalles.
El príncipe heredero instó a la empresa estatal a «acelerar la ejecución del proyecto, en un momento en que la compañía avanza hacia una nueva fase de desarrollo de proyectos a escala mundial para satisfacer la demanda energética global», al tiempo que elogió a ADNOC por su «resiliencia para mantener operaciones seguras mientras continúa suministrando energía de forma fiable a clientes locales e internacionales».
Emiratos es uno de los países más afectados por la guerra iniciada por Estados Unidos e Israel contra Irán el pasado 28 de febrero, lo que provocó la respuesta de Teherán contra los países del golfo Pérsico.
Desde entonces, el estrecho de Ormuz quedó cerrado de facto por parte de Irán y ahora también bloqueado por Washington.
En este escenario, Abu Dabi ha intensificado sus llamamientos para reabrir el paso estratégico, tildándolo de una “necesidad colectiva”, al subrayar que la interrupción del tráfico marítimo constituye una amenaza para la estabilidad económica mundial y las cadenas de suministro.
Ha responsabilizado directamente a Irán de cualquier interrupción en estas vías marítimas vitales, por donde transita alrededor del 20 % del petróleo mundial y una parte significativa del gas y productos petroquímicos.
La guerra y el bloqueo han tenido un fuerte impacto en los hidrocarburos, ya que la producción de la OPEP ha caído casi un 34 % desde el inicio del conflicto y Emiratos, que registró una bajada de más del 40 % en su bombeo respecto a los niveles previos a la guerra, anunció su retirada de la organización desde el 1 de mayo al alegar las perturbaciones en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz. (La Razon-raquel r.)





