Tres países de América Latina han quedado entre los diez primeros del mundo donde las personas extranjeras pueden vivir una vejez tranquila y sin sobresaltos, según el Informe e Índice Global de Jubilación 2026.
Para elaborar este índice se compararon 46 programas de residencia de personas en la misma cantidad de países de los distintos continentes que puedan sostenerse a través de pensiones, ahorros y otros ingresos.
Los criterios a tomar en cuenta fueron: calidad de vida, movilidad y ciudadanía, costo de entrada al país, optimización fiscal, trámites y costos e inversión.
Según se desprende del escrito, los datos sobre calidad de vida y movilidad se basan en el Índice de Paz Global y el Índice de Desempeño Ambiental, mientras que los otros datos son producto de investigaciones jurídicas y gubernamentales verificadas.
Sobre las demandas de los jubilados para establecerse en un lugar se mencionan la «seguridad y estabilidad y un trato favorable para su pensión e ingresos extranjeros». Además, se valora la posibilidad de llevar a su parejas, hijos y padres, la libertad para viajar y la obtención de una segunda ciudadanía.
¿Qué tienen en común Uruguay, Costa Rica y Paraguay?
El factor común de los países situados en los primeros lugares del listado, según los creadores del índice, son: «umbrales de ingresos accesibles, regímenes fiscales territoriales o favorables, una generosa inclusión familiar y vías claras hacia la ciudadanía, todo enmarcado en un alto nivel de vida».
El primer lugar de los diez países más capacitados para recibir a jubilados, de un total de 46, lo ocupa Uruguay. Le siguen Costa Rica, que está en el cuarto puesto; Paraguay (6); Chile (11); Brasil (15); Argentina (16); Panamá (17); El Salvador (22); Perú (23); Honduras (26); Guatemala (27); República Dominicana (28); Nicaragua (29); Colombia (33); México (35) y Ecuador (41).
Si se clasifican los mejores destinos en América Latina para pasar la jubilación, la lista queda así:
- Costa Rica.
- Chile
- Panamá.
- El Salvador.
- Perú.
- Honduras
- República Dominicana
- México.
Una vejez a la uruguaya
Conforme a la clasificación, «Uruguay encabeza el índice porque no presenta debilidades materiales». Del mismo modo, se valoran los altos resultados que tuvo en los criterios tomados en cuenta. Así, en una puntuación sobre 100 obtuvo: 97 en movilidad y ciudadanía y 96 en costos e inversión, mientras que el resto de los parámetros estuvo por encima de 75.
Según se explica, la residencia permanente se obtiene al demostrar ingresos estables de 1.700 dólares mensuales y la naturalización puede hacerse luego de residir allí, en el caso de matrimonios, y de cinco años para solteros. Además, se permite la doble ciudadanía y es aceptada la inclusión familiar.
Costa Rica, una jubilación a bajo costo
En el caso de Costa Rica, tiene una sólida puntuación en materia de impuestos de 88 puntos y 95 puntos de costos e inversión. La renta mensual mínima es 1.000 dólares, que es el monto más bajo en los primeros diez países para vivir la jubilación.
Por otra parte, la tributación territorial exime de impuestos a las pensiones extranjeras y no existen gravámenes sobre el patrimonio ni sobre las herencias. De igual manera, la naturalización está disponible después de siete años y se permite la doble ciudadanía.
La alternativa paraguaya
En esta clasificación, Paraguay es visto como «uno de los programas más rentables entre los 10 mejores, con una puntuación de 98 en costos e inversión y de 87 tanto en procedimiento como en impuestos».
En este país, la residencia temporal se puede solicitar a partir de un ingreso mensual de 1.200 dólares por pensión o dividendos.
Al igual que en Costa Rica, no se pagan tributos por ingresos de fuente extranjera ni se cobra tributos sobre el patrimonio o la herencia. La naturalización es posible tres años después de la residencia permanente, aproximadamente cinco años después de la entrada, y la inclusión familiar se extiende a los padres dependientes y a los hijos adultos que cursan estudios a tiempo completo. (RT)





