Por si ya no fuera suficiente la reiterativa inconducta policial de imponerse en los colegios electorales como un obstáculo contra los delegados políticos de los partidos opositores, ahora se tiene lo nuevo, que si para un agente, un ciudadano no “está adecuadamente vestido”, se le niega el derecho a votar.
Afortunadamente, el pleno de la Junta Central Electoral, al enterarse de la arbitrariedad, desautorizó a la policía y determinó que no hay impedimento alguno para que los ciudadanos se vistan, unos con pantalones largos y otros con cortos o con camisetas y camisas ceñidas.
A las 03:55 de la tarde, las urnas siguen abiertas y el acceso a los colegios por igual, mientras “los sargentos políticos” de los tres principales partidos, realizan sus “interpretaciones” de como pueden lograr que electores $tímidos$ concurran a votar.
Con todo y en líneas generales, el proceso comicial va bien y hasta el momento sin obstáculos significativos. Lo que preocupa, es que al momento del cierre de las urnas y comience el contar votos, policía y “sargentos políticos” partidarios, traten de impedirlos. (DAG-OJO)





