Trabajar por cuenta ajena o dar el paso de emprender. Muchos españoles se encuentran con ese dilema en algún momento de su carrera profesional, pero no se deciden a dar el paso. Las posibles deudas o tener personas a cargo a nivel laboral no es algo sencillo y el riesgo no siempre es asumible. Los beneficios pueden ser grandes, pero un paso en falso o simplemente una mala situación a nivel global por causas ajenas puede estropearlo todo.
Hay diversos peligros a la hora de emprender y los expertos advierten sobre ello. Uno de ellos es José Elías, un conocido empresario multimillonario propietario de empresas como Audax Renovables o La Sirena. El exitoso emprendedor compartió una publicación en X explicando los distintos peligros y señalando consejos de cómo actuar cuando se decide emprender.
El mayor error al emprender
José Elías fue muy directo: «El momento más peligroso al comprar una empresa llega justo antes de firmar». Advirtió de que puede ser algo inesperado y que genere problemas: «Y la mayoría de compradores no lo ven venir». No llega de golpe, pero puede acabar impactando de manera muy clara: «Cuando tú empiezas a comprar una empresa, hay muchas fases y la tensión va escalando». Va creciendo y puede acabar generando un serio problema. El empresario explica tres fases, señalando el nivel de tensión en cada una:
- Llamas al emprendedor (1 de 10): Le dices que te interesa su empresa. Su preocupación es mínima.
- Firmáis el contrato (2 de 10): Empezáis a trabajar y a mirar cosas.
- Haces la ‘due diligence’ (6 de 10): Mandas a los asesores y haces el informe.
- Parece hecho, pero no es así
Estas fases parecen las más tediosas, pero no es así. José Elías alerta: «El punto crítico llega cuando ya está todo visto, habéis llegado a un acuerdo de precio y toca poner fecha para el notario». Explica el motivo de su afirmación: «Es cuando el emprendedor toma conciencia real de su situación». Ahí llega un momento de agobio para el que uno no siempre está preparado: «Normalmente no son conscientes de lo avanzada que está la cosa hasta que ven que tienen que ir a firmar».
Ahí llega el momento clave: «Es en ese momento cuando el vendedor se pone como un gato panza arriba. Y lo que tienes que hacer es pegarle el bocado y comértelo. Ya se acabó». El multimillonario empresario explica que ahí está la clave para concretar la compra: «Si le dejas escapar cuando está en ese punto, no cierras la operación». Sentenció de manera directa resumiendo su mensaje: «En los negocios hay que saber cuándo dar el paso definitivo».
La importancia de mantener la calma
Una negociación puede estar prácticamente cerrada y venirse abajo en el último momento por las dudas del vendedor o por una reacción precipitada del comprador. El empresario defiende la necesidad de tener claro el objetivo antes de llegar a la fase definitiva. No basta con analizar números, revisar contratos o estudiar las posibilidades de crecimiento. También hay que estar preparado para afrontar el momento en el que ambas partes deben convertir un acuerdo en una decisión irreversible.
En este tipo de operaciones, saber esperar puede ser tan importante como actuar, pero también existe un instante en el que prolongar la negociación demasiado puede hacer que todo se complique. Identificar ese momento y reaccionar con determinación puede marcar la diferencia entre cerrar un acuerdo o dejar escapar una oportunidad. (La Razón- raúl castro)





