Y lo peor, que todo se presentó como una constante en el último gobierno de Leonel Fernández y agravándose en parte de los gobiernos de Danilo Medina y para tomar sesgo de grave peligro de orden público en el actual gobierno de Luis Abinader y teniendo el mismo parámetro: de la nefasta influencia delictiva dominicanyork por parte de estadounidenses de origen dominicano, quienes, o vienen constantemente al territorio nacional o residen en él como pretexto de sus padres, delincuentes en gran mayoría; para que mediante sus hijos, la subcultura dominicanyork de la ingesta de drogas, el contrabando, la degradación sexual y todas las formas habidas y haber de criminalidad fueran “testimonios vivos” de todo lo peor en materia de inmigrantes dominicanos en EEUU y en territorio dominicano.
¿Cómo se inició este fenómeno transcultural?, desde el día que el presidente Balaguer le solicitara al presidente Jhonson, que le ayudara a resolver el explosivo clima de anarquía social producto de los efectos traumáticos de la llamada guerra civil y ocupación militar estadunidense de abril de 1965, mediante el otorgamiento masivo de visas de turistas «humanitarias de excepción» para cientos de jóvenes dominicanos quienes cinco años después se hicieron en mayoría, ciudadanos de EEUU.
La puesta en marcha de este inédito plan social de visas humanitarias, abarcó adolescentes y jóvenes de 18-22 años provenientes en mayoría de los barrios periféricos de las ciudades y quienes una gran parte ya habían caído en la ingesta de marihuana y cocaína como herencia ominosa de los soldados estadounidenses; la mayoría, un amplio grupo de drogadictos que influyeron en la juventud del año 1965 y quienes ahora deben ser adultos con un promedio de 61 años y todos, metidos de una u otra manera en el bajo mundo criminal y ahora con familias propias por el orden de 300 a 500 mil individuos y residiendo en esta nación.
Es decir, Balaguer y de buena fe, queriendo controlar la paz social, sin suponerlo, incentivó el nacimiento del consumo de drogas avivado para los años de la década de los setenta y hasta muy allá del año 1983 y si se recuerda, que fue a partir de este último año el estallido de criminalidad estadounidense originada en hijos de dominicanos inmigrantes, nacidos en Nueva York y quienes fueron los autores del terrible mercado de drogas que explotara en este país y desde San Francisco de Macorís, por ejemplo, en donde una sola familia de inmigrantes introdujo la droga crack y a partir de esa introducción y consumo, originándose la explosión a gran escala de lavados de activos hijo del narcotráfico y como nunca se había visto y con el agravante, que esos narcos y consumidores vivían entre un ir y venir de Nueva York al territorio nacional.
Mediante ese flujo de delincuencia oculta a ese momento, en Nueva York hubo el nacimiento del dominio de las bodegas y sobre todo en Manhattan y su derivado de la comercialización de la droga en el territorio nacional y los préstamos de usura mediante todo tipo de financieras que brotaron cómo si nada en la capital nacional y en ciudades de Puerto Plata, Santiago, Moca y San Francisco y desde ellas expandiéndose luego por todo el territorio nacional.
Fueron tiempos en los que la criminalidad encontró un terreno virgen y de manera rápida “colonizó” los barrios de las ciudades y hasta llegar a lo de ahora: Una autoridad represiva asociada al narcotráfico y el lavado de activos y con su expresión mayor de sicarios al servicio de comerciantes y empresarios requiriéndolos para fines de cobros de deudas.
Todo ese afanar y en conjunto, es el factor que ha generado la delincuencia de ahora, cuyos testimonios “gráficos” los tenemos en los llamados teteos en barrios periféricos del gran Santo Domingo y promovidos por agentes de ese sector delincuencial dominicanyork y con el pretexto del fomento del artitaje y la farándula y su añadido de representación y promoción de “artistas”.
Entonces, todo este círculo de criminalidad inducida, ha dado por resultado el aumento de la criminalidad a gran escala entre menores de edad entre 8 y 11 años y adolescentes y quienes y debido a la falta de capacidad operativa y entereza moral de policías y agentes perseguidores de drogas y un sistema legal que al menor delincuente le trate como adulto, creándose a su vez, otro estamento de criminalidad social desde programas electrónicos en You Tube, convertidos en la mayoría de los casos, de plataformas de sexo, tráfico sexual, ingesta y comercio de drogas ilícitas.
De ahí el resultado, de que cada día, se sucede algún crimen que tiene como protagonistas a menores de edad y adolescentes y llegando a unos niveles, que parecería que por la falta de control se ha generado una muy grave derrota social colectiva.
Tomemos el día de ayer y de los casos difundidos por los mass media escritos: “Dos menores matan adolescentes en La Caleta; Otros dos menores de 12 y 13 años bajo custodia por muerte de adolescente en Valiente; o el asesinato de una menor de edad en un centro de acogida oficial y de manos de dos adolescentes” o lo difundido por la crónica roja en los noticieros electrónicos, donde la realidad criminal entre menores de edad y adolescentes hace palidecer la imagen y de un país, que por primera vez descubre, que un fuerte segmento de sus juventudes es el brazo ejecutor de las más graves muestras de criminalidad y atropello de los ciudadanos y llegándose a lo nuevo, de un reducto de sicarios juveniles, más criminales y asesinos que sus iguales adultos y cuya muestra la encontramos en entre esos tres millones de jóvenes motoristas quienes se desplazan por las calles de las ciudades como si estas fueran suyas, más su «extra» del brote de policías delincuentes actuando represivamente en las ciudades.
De esta forma y cuando se analiza en todos sus detalles esta grave realidad y también se descubre, que ahora en barrios de clase media baja a media en ciudades y sectores turísticos residenciales, no menos de 10 mil menores y adolescentes han asentado raíces y con preferencia en los barrios y ciudades con especialidad de una amplia población flotante de gente dominicanyork, se entiende y esto, para cuando se investiga, el porqué del aumento de la ingesta de drogas, el aumento de la tasa de delincuencia juvenil, el aumento a mayor del mercado sexual turístico y la secuela de crímenes de sangre y robo de los llamados “de menor cuantía” y haciendo entender, que definitivamente, una gran parte del territorio nacional ha sido tomado por la delincuencia y al punto, de que las autoridades, sea por complicidad o grave irresponsabilidad, se encuentran en apariencias, de manos atadas para conjurarla.
Cuando todo este escenario tan dantesco se analiza en todas sus vertientes, de inmediato se entendería el porqué de la degradación cívica y moral de dominicanos nacidos desde el 2008 a este año y en particular de adolescentes entre doce y quince años, es más que alarmante. Es como si de golpe, determinadas familias económicamente degradadas fueran incapaces de llevar orden y moralidad entre los suyos. Con Dios. (DAG) 11.06.2026
última actualización: 10:00 am.





