La guerra de las comisiones de investigación

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Al sanchismo le gusta hacer oposición a la oposición para esconder sus miserias como son el escándalo de Koldo y sus colegas o las cesiones a los independentistas y los antiguos dirigentes del aparato político y militar de ETA. No hay más que constatar la movilización de las cloacas socialistas con la Operación Ayuso. Cada día piden la dimisión de la presidenta madrileña en un asunto fiscal que afecta a su pareja y en el que no tiene nada que ver directa o indirectamente.

El País, la Ser, la RTVE de José Miguel Contreras y el resto de los medios del sanchismo se juegan mucho, sobre todo sus productoras, en este negocio. No les interesa Koldo, Air Europa y otras cuestiones que confirman la corrupción sistémica del PSOE.

La brutalidad de la Operación Ayuso tiene que hacer reflexionar al PP sobre el devenir de la comisión de investigación en el Senado, porque es una guerra sin cuartel. Los socialistas convertirán el Congreso de los Diputados, con la ayuda de los comunistas, los independentistas y los bilduetarras, en un aquelarre contra el PP.

Al estilo de la caza de Brujas de Salem, los «jueces» de la izquierda política y mediática, liderados por Contreras y su poderoso aparato periodístico, se dedicarán a la destrucción personal de Feijóo, Ayuso y el resto de los dirigentes del PP.

Es lo que ha hecho siempre el PSOE, con la ayuda de sus aliados, desde que emprendió la operación para acabar con Suárez y UCD durante la Transición. El despilfarro que se vivió durante la pandemia es uno de los mayores escándalos de la Historia de España, porque muchos amigos del PSOE, como publicamos en LA RAZÓN, se enriquecieron gracias a la alegría con que se gastó el dinero público.

Había empresas inactivas y otras muchas ajenas al sector sanitario. Fue la irrupción de una horda de pícaros que se hicieron multimillonarios, como ahora se quieren hacer con los negocios de Defensa.

El PP tiene que aprovechar la comisión en el Senado para que se sepa, finalmente, la verdad. Los intermediarios y los comisionistas tienen que ser convocados para que expliquen lo que sucedió. Lo mismo los políticos socialistas y los amigos del poder. Tenemos derecho a saber. Por: Francisco Marhuenda [La Razón]