La otra lectura. Un triunfo que presagia tempestad y no por la partidocracia y sí por una población extremadamente descreída de su clase política

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Un país político (población políticamente activa) en el que, de 100 electores, 53,4 no fueron a las urnas (la abstención fue de 55,33 %) es uno que a gritos está diciendo que su gente se encuentra totalmente desencantada de sus políticos y que por lo tanto solo está a la búsqueda de la primera oportunidad para hacer sentir su desagrado y desaprobación.

Por lo que hemos visto que ocurrió con los resultados de las elecciones congresionales del pasado domingo, nadie dentro de la clase política y mucho menos dentro del gobierno Abinader-PRM parecería que esté presto a extraer las necesarias lecciones de parte de un electorado, reacio a hacer sentir espontáneamente cuáles son sus preferencias electorales.

Ha sido al revés, la maquinaria partidocrática que sustituye la libertad de escogencia de los electores y que se comprueba, en el hecho, de que las formaciones políticas no han sabido hacerse la necesaria autocritica y menos la de gobierno, nos indica el profundo desprecio que los políticos tienen respecto al sentir generalizado de la atrapada opinión pública, así como de los electores.

Solo así se entiende, que la reacción de la oposición dentro del fallido esquema Rescate RD, a lo único que ha apelado es a manifestar que fue derrotada por el “uso abusivo de los recursos públicos” y que, si bien es cierto que conforma una parte del problema orgánico, no lo es menos, que no responde a la realidad, de que la ciudadanía se siente cansada y de hecho, rechaza a los partidos políticos.

Lo peor de todo, es que el sector gubernamental tampoco tiene un juicio exacto del porqué de su triunfo en base a compras de votantes y alquiler de votos y ciegamente sus capitostes solo hablan de que supuestamente la República les ha renovado la confianza y que por lo que se está viendo no ha sido así del todo.

Peor, hubo un “espontaneo mercado de compra de lealtades”, que en los barrios capitaleños tuvo su mayor expresión con esos ofrecimientos de 300 pesos por voto…siendo rechazados con desprecio y por una parte del electorado, que lo menos que aspiraba, era a mil pesos y en evidente demostración, de que la política ha devenido en el peor de los mercados.

Cuando en una nación se da este fenómeno “mercadológico” a la inversa, poco hay que hacer para que se pudiera creer que el voto a depositar pudiera ser transparente y mucho menos, viendo el descaro y desparpajo que para los políticos ha significado, que, de cada cien electores, cincuenta y cuatro les hayan dado la espalda a las urnas.

En este sentido, plantear el desagrado por lo ocurrido y como el profundo irrespeto hacia el poder de decisión del ciudadano al que las maquinarias políticas le niegan su libertad de escogencia, no es ni siquiera de rechazo al mercantilismo político y sí la muestra más fehaciente, de que ya el Estado Dominicano ha dejado de ser tal y sí que ha sido tomado por asalto por el pandillerismo político y social.

A partir de esta cruda realidad, podría hablarse de interpretar y más o menos, porque ha ocurrido esta debacle estructural de lo que debe ser un fiel ejercicio de la política y sus variables en procura de que se dieran los contrapesos necesarios del poder en donde un poder no se le imponga al otro y sí que todos se doblegan ante la voluntad popular mejor entendida, en el acatamiento absoluto a la Constitución de la República y a las leyes.

¿Qué puede esperarse ahora y si no hay un “efecto corrientazo” por parte de los observadores electorales nacionales e internacionales, que, salvo excepciones, la mayoría, parece que fue anestesiada en lo que se creía sería una objetividad meridiana?

Una de estas dos acciones, que la compra y alquiler de votantes se incremente o que, desde lo más profundo de la nación, el rechazo a la mascarada electoralista pasada impulse a la insurgencia de un aplastante voto castigo para las elecciones presidenciales y congresionales de mayo 19.

A lo pronto, en el cuartel general del sector votante juvenil a lo alofoke, ya se discute y después de haber cumplido con la alcaldesa “reelecta” capitaleña, si fuera o no conveniente para el expresidiario que lo dirige, de si se van a la libre, posesionan legisladores más o menos coincidentes con su criterio o en cambio, abiertamente empiezan a preparar el terreno para que en las elecciones del 2028, hacer una entrada a tambor batiente en las candidaturas y para posesionar un nuevo nicho a lo Podemos de España.

Desde luego, advertir lo anterior podría parecer extemporáneo, pero cuando se observa el desarraigo popular frente a la partidocracia, tampoco podría creerse imposible, al menos que los partidos políticos “tradicionales” hayan entendido, que haya llegado la hora de apelar al voto independiente y juicioso o razonado de quienes aun militan en sus filas o porque en definitiva, los votantes de generaciones Y como también Z, sabiendo su potencial para dividir o sumar, estuvieran decididos a imponer un vuelco total en el ejercicio de la política.

¿Ejemplo?, para el 2028, el presidente Abinader tendrá 61 años, el alcalde Abel y si a ese tiempo todavía es político, 56 años. Y los expresidentes Leonel y Danilo y si están hábiles, 75 y 77 años respectivamente…y frente a un electorado, que en gran mayoría no tendría ni 45 años.

Es decir, si las nuevas generaciones ya mencionadas, hacen conciencia y si partimos del 2020, cuando la generación alfa empieza a despuntar, se tendría, que para las elecciones del 2032, el electorado estará conformado por dominicanos entre 18 y 30 años y a los que si le agregamos los jóvenes que hoy tienen 40 años, en el 2032 tendrían 52 años… y más de dos millones de electores entre los 60 a 86 años, sencillamente habrán muertos o se encontrarán físicamente incapacitados y ni hablar de los señores Abinader y Abel, que apenas estarían vigentes políticamente, en tanto los señores Danilo y Leonel  deberían de estar en el mundo de los imprescindibles.

Con semejante panorama, lo menos que se puede decir, es que para el 2032 habría un país político totalmente diferente en lo generacional, también en lo cultural y con una visión de conjunto muy lejos de la mediocridad política y social de ahora.

 ¿A qué viene este recuento?  Que, si quienes ganaron o perdieron este domingo 18, estuvieran pendientes a la biología y tuvieran mentalidades de estadistas, desde ahora deberían iniciar los cambios institucionales de raíz, apartar los abusivos como desconsiderados métodos excluyentes, mercantilistas y egoístas de la partidocracia, esa que se niega a aceptar que los ciudadanos y como electores, voten según su libre albedrío y para de ese modo, construir las condiciones objetivas de darle paso a las nuevas generaciones y para crear o formar un mejor país.

Mientras tanto, para el domingo 19 de mayo, lo que vemos, es un aplastante y masivo voto castigo, por el que los lideres de ahora, podrían experimentar el desasosiego, de una elección popular por la que la mayoría de los “triunfadores” no responderán a las maquinarias de la infame partidocracia y en particular de la compra de votos y presión a gran escala, que tanto el gobierno como el PRM le hicieron a la población.

Un indicador, lo tenemos en los resultados preliminares de las Elecciones Municipales 2024 de la tarde de ayer:

53.4%  (+2,55%) Abstención

3,775,587 (+96,506) Votos emitidos

1,857,196 (+485,839) PRM 51%

873,181 (-311,041) PLD 24%

489,867 (+367,541)  FUPU 13%  

¿Qué quieren decir estas cifras?: a) Que hay que bajar la menor cantidad de personas que no han votado, b) que el partido de gobierno objetivamente hablando no alcanzó ni 800 mil votos propios en tanto el resto fue por compra, presión o coacción y c) Que las presidenciales y legislativas dependerán del PRM como del PLD que sí logró unos votos orgánicos plenos y accesoriamente de la FUPU, a la que los resultados, para ella calamitosos le habrán bajado de su nube. En otras palabras, el partido del gobierno y por prudencia táctica, no debería sentirse totalmente victorioso y mucho menos cantar victoria antes de tiempo, pues la realidad nos dice, que el voto castigo o de resentimiento, en mayo le pasará factura.

Asumimos pues, que los lectores entenderán y cuando decimos, y en esta otra lectura a los resultados de las elecciones municipales del domingo 18, que se tiene un triunfo que presagia tempestad y no por la partidocracia y sí por una población extremadamente descreída de su clase política Con Dios. 20.02.2024