La pregunta sobre los ovnis y extraterrestres al presidente, no fue nada descabellada. Lo sorprendente fue la reacción presidencial, de risa y choteo y la censura mediática

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Por primera vez en mucho tiempo, un reportero recoge el honor del mejor periodismo, al preguntarle al presidente de la República, de si él como jefe de las Fuerzas Armadas, había recibido informaciones de la Armada respecto a un inusual tráfico de ovnis y extraterrestres en nuestros espacios aéreo y marítimo y que de acuerdo con informaciones del periodista ha estado ocurriendo.

De hecho, el ingenioso reportero -joven él- pagó mostrarse con un criterio renovado y profesional independiente y nada mediocre, con la censura abrumadora que sobre su nombre los mediocres reporteros que nos gastamos optaron por imponerle y para que nadie sepa quien es y que es una muestra pública de la falta de profesionalidad de casi toda esa oclocracia mediática.

Lo que vimos en la transmisión electrónica, fue como toda aquella gente, no solo que se rieron de la pregunta, sino que se burlaron de que el periodista vegano hubiese tenido el coraje de formularla y trayendo a interés nacional un tema que como nunca se corresponde a la realidad que se vive.

De inmediato, uno de los llamados “sabios del periodismo” o “líder de opinión”, declaró en el espacio en el que su ego se proyecta con dimensiones realmente increíbles, no solo que el colega vegano se mostró como un supuesto ignorante, sino que el que ripostó y creyendo que arrojaba luz sobre el tema, se atrevió a decir y en su ignorancia,  que nada de ovnis o de extraterrestres existe y que por lo tanto no había que hacerle caso  al joven periodista que por primera vez asistía a la rueda presidencial de cada lunes.

Ni siquiera llamó la atención, que el periodista de provincia formuló su pregunta, no solo con el respeto debido, sino que demostrando que estaba bien documentado, ofreció la pauta de que sus fuentes le habían dicho que sobre el tema había un informe confidencial en la Armada y lo lógico, si este existía y él estaba enterado, que lo más natural fuera que le hiciera la pregunta al presidente de la República, pero no que los demás concurrentes a la rueda de prensa, no solo no le dieran credibilidad sino que censuraron la noticia y también la publicación de su nombre y lo mismo ocurrió en los dos o tres digitales en la misma Vega.

Nosotros en cambio, sí que le prestamos atención a la pregunta y pudimos enterarnos y sin que nadie nos quisiera decir el nombre del periodista y puntualizamos, obtenido el dato de fuente militar, que la razón de la pregunta, nacía, porque en la Armada Dominicana o en áreas cercanas, habían enviado copia del informe al Poder Ejecutivo y esos técnicos se sorprendían que el presidente Abinader no hubiese contestado o hubiese hecho saber que sí sabía de la comunicación y por ese silencio, un militar, persona amiga de la familia allegada al periodista, le pasó el dato y para que este y al decir la pregunta, todos entendiéramos que algo que no se conocía estaba ocurriendo y que era menester que la primera autoridad nacional se refiriera.

Abinader como ya se vió, lo que hizo fue sonreír y chotear junto a su público atrapado y sobre una pregunta, que, por sus gestos, la entendía traída por los cabellos, pero si el presidente actuó con imperdonable ligereza, peor fue lo imperdonable de la reacción colectiva de burla de todos los supuestos periodistas que estaban allí.

Y lo que nos trae a otra situación extremadamente patética, que la mayoría de quienes como “periodistas” asisten a esas ruedas de prensa, van allí como propagandistas y solo para celebrarle al primer mandatario cada vez que se ríe, se pone serio o mira amenazador.

El colega vegano aguantó la burla, se mantuvo serio e ignoró el choteo, pero estamos seguros de que nunca olvidará la grave demostración de ignorancia e incapacidad de esa oclocracia periodística, incapaz de saber razonar y ejercer con seriedad y formación su profesión.

¿Habría que extrañarse de que la mayoría de los periodistas criollos son un grupo de analfabetos funcionales que no saben conceptualizar o razonar, cuando lo que todos comprobamos, es que el periodismo dominicano de ahora es un nido de víboras e ignorantes y por eso de este periodismo de mediocres y corruptos que la nación se gasta?

Con razón entonces, que la mayoría de los dominicanos están totalmente desinformados y prisioneros de esas muestras de analfabetos que hay en los barrios de las ciudades y al servicio de la plebe que domina allí y teniendo como norte, lo peor en los lupanares mediáticos en las redes sociales donde la inmoralidad a lo alofoke tiene dominio.

Es más que lamentable, que en la rueda de prensa que comentamos del pasado lunes cinco de los corrientes, el alma dominicana quedó al desnudo y al comprobarse la poca calidad personal, humana y profesional de quienes como periodistas-por lo menos los que estaban en la rueda de prensa- exhibieron con gran desvergüenza y descaro y lo que nos recuerda aquella parte del Himno Nacional, que dice: “Ningún pueblo ser libre merece, si es esclavo, indolente y servil” y que es la especie de “retrato hablado” que nuestro propio Himno Nacional nos imputa.

Para colmos, para aquellos pocos que hemos ejercido el periodismo con decencia, preparación profesional y respeto a nuestras respectivas audiencias, somos los que hemos quedado afectados y por vergüenza ajena, ante la muy pobre preparación profesional de quienes olvidándose de ser reporteros o comunicadores, para mayor escarnio, censuraron el nombre del colega vegano y solo por envidia, pues de que el joven profesional descolló y mostró su talante de periodista, es indudable que nadie lo podría regatear.

Mientras tanto, nosotros haremos lo imposible por conocer la identidad del joven colega, pues se merece una gran felicitación, ya que, con su pregunta tan bien elaborada, hizo conocer a la República que hay una nueva generación de periodistas de alto espíritu profesional y de profunda preparación cívica, que, si pese a la mediocridad reinante, a sus miembros los dejan crecer, sin duda que en pocos años, el periodismo criollo podría salvarse y dejar atrás la mediocridad existente.

De ahí, que todavía anonadados por el penoso espectáculo que se presenció, puntualizamos diciendo, que la pregunta sobre los ovnis y extraterrestres al presidente no fue nada descabellada. Lo sorprendente, fue la reacción presidencial de risa y choteo y la censura mediática. ¡Qué vergüenza! (DAG) 07.02.2024

IMAGEN: Fotografía tomada del matutino hoy correspondiente al reportero que formuló la pregunta a Abinader, pero el matutino censurando su nombre.