Ante el anuncio de la imposición de un arancel adicional de entre 10 % y 12,5 % a los países que, según EE.UU., no han adoptado medidas suficientes para combatir el trabajo realizado bajo condiciones forzosas o de esclavitud, el Gobierno de Brasil informó que pondrá en marcha contramedidas para contrarrestar lo que han calificado como una decisión «completamente arbitraria e injustificada».
«Ante el carácter completamente arbitrario e injustificado de los aranceles anunciados contra Brasil, iniciaremos de inmediato los trámites para activar los instrumentos previstos en la Ley de Reciprocidad, aprobada por unanimidad por el Congreso Nacional, y llevaremos el tema al mecanismo de solución de controversias de la [Organización Mundial de Comercio] OMC», reza un comunicado difundido en la cuenta oficial del gobernante Partido de los Trabajadores. (RT)





