La táctica del salami

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El título de esta pieza hace referencia a un procedimiento por el cual uno va reduciendo el tamaño de un salami mediante unos cortes tan finos que, aparentemente, siempre parece que queda la misma cantidad hasta que transcurrido un tiempo el salami ha desaparecido. Evidentemente es un supuesto erróneo, pero nos hace reflexionar sobre lo inexacto de las percepciones que tenemos sobre los sucesos que experimentamos a diario en primera persona o a través de las informaciones que recibimos. En el modelo hay dos actores y un objeto: el que corta, el que observa después del corte, y el salami mismo. 

Si trasladamos esta imagen a la realidad de la guerra de Ucrania podemos identificar a los actores y al objeto; estos serían: la disuasión para evitar la escalada del conflicto es el salami, Ucrania y todos aquellos que la apoyan serían los que cortan el salami y la Federación Rusa la que experimenta la disminución del salami. 

Estamos plenamente convencidos de estar haciendo lo correcto al apoyar a Ucrania de forma incremental, confiando al mismo tiempo en que nuestras acciones, que son crecientemente interpretadas como una guerra por delegación por la Federación Rusa, no van a tener consecuencias. Pero la Federación Rusa, que es la que experimenta la disminución del salami, es perfectamente consciente de que su capacidad de disuasión se va reduciendo con cada corte, verbigracia, con cada nueva sanción que se le aplica y con las sucesivas entregas de armamento, material y equipo más sofisticado y letal. 

Pensar que la Federación Rusa va a aceptar sin más perder la guerra por “culpa” del apoyo creciente a Ucrania de la Unión Europea, la OTAN y otros donantes sin hacer todo lo que esté en su mano para revertir la situación es más un deseo que una hipótesis plausible; el que ya no tiene nada que perder porque está en trance de perderlo todo no tiene ningún motivo para refrenarse en el empleo indiscriminado de toda la fuerza de que dispone.

Por otra parte, está calando en nuestras sociedades el mensaje de que esta es una guerra de Europa y el resto de “occidente” contra la Federación Rusa en la que la adelantada es Ucrania, mensaje que pronunció el presidente Zelenski ante el Consejo Europeo el pasado jueves 9 de febrero y que aplaudió la audiencia. Creo que no es una buena idea considerarnos en guerra con Rusia a menos que estemos dispuestos a abandonar esa posición de observadores participantes y adoptemos la postura de beligerantes, lo que traerá consigo la realidad de un enfrentamiento cruel y sangriento, pasando de la televisión a las propias carnes. Cuidado con las palabras porque son las que encienden las guerras. Por: Francisco Gan Pampol. Teniente General en la Reserva. [20 minutos]