Ocho meses después de su captura en Caracas y traslado a Estados Unidos, el expresidente venezolano Nicolás Maduro difundió este domingo sus primeras fotografías desde el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, en Nueva York, donde permanece recluido junto a su esposa, Cilia Flores, mientras enfrenta un proceso judicial por varios cargos relacionados con narcotráfico y narcoterrorismo.
En las dos imágenes, Maduro aparece sonriente, vestido con ropa deportiva y haciendo con las manos el signo de la victoria. En una lleva gafas y en la otra las sostiene en una mano. Las fotografías fueron acompañadas por un mensaje publicado en su cuenta de X, en el que las presentó como un “pequeño regalo de amor y esperanza” dirigido a sus familiares y seguidores.
“Quiero que sepan que estamos firmes, con el corazón lleno del amor de ustedes”, escribió Maduro, quien agradeció las oraciones, muestras de solidaridad y mensajes recibidos desde Venezuela. También aseguró que él y Flores mantienen “la fe intacta en Dios” y cerró su publicación con una referencia bíblica y la frase “Venezuela renacerá”, cercana al eslógan oficial del gobierno interino venezolano que quedó tras su captura.
Las fotografías fueron tomadas el 25 de junio, un día después del devastador doble terremoto que asoló la región norte costera de Venezuela, y se publican dos días después de que el Gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez anunciara un acuerdo petrolero con la Administración de Donald Trump que compromete una parte considerable de las reservas venezolanas durante los próximos 25 años.
Hasta ahora, ninguna de las plataformas oficiales del Gobierno interino venezolano se ha referido públicamente a las fotografías. Tampoco aparecen recogidas en el portal de prensa presidencial. En esa página no solo están ausentes las nuevas imágenes, sino que tampoco han sido reproducidos los mensajes publicados por Maduro a través de sus redes sociales en los últimos meses.
Maduro fue capturado por fuerzas estadounidenses en su residencia de Caracas el pasado 3 de enero, durante la denominada Operación Resolución Absoluta. Dos días después compareció ante un tribunal federal de Nueva York, donde se declaró inocente y aseguró que continuaba siendo presidente de Venezuela. Flores también rechazó los cargos en su contra.
El juicio contra ambos está previsto para junio de 2027. Antes, el próximo 17 de noviembre, deberá celebrarse una audiencia para determinar si Maduro puede alegar inmunidad como jefe de Estado, argumento con el que su defensa intenta impugnar el proceso.
Desde su encarcelamiento han trascendido pocos detalles sobre su vida cotidiana. Su hijo, Nicolás Maduro Guerra, ha señalado que lee con frecuencia la Biblia, comparte espacios con otros presos y mantiene comunicaciones telefónicas regulares con Caracas.
Las fotografías representan, sin embargo, la primera imagen pública de Maduro desde el interior de la prisión y llegan cuando su figura ha desaparecido progresivamente de la comunicación oficial del nuevo Gobierno venezolano. (La Razón- victor amaya)





