Nuestros militares deberían merecernos el debido respeto, apoyo y consideración y no solo criticarles y desconocerles sus profundos como grandes servicios a la nación

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Ahora mismo y a todo lo largo y ancho de la franja fronteriza, están destacados 12 mil efectivos del Ejército Nacional y desde rasos a oficiales y todos jóvenes entre los 18 y 38 años y preparados eficientemente para lo que se les enseña y adiestra: Cumplir, servir a la patria y matar.

Sin embargo y si juzgamos por la manera abusiva y desconsiderada de como los medios de prensa dominicanos les tratan y poco menos haciendo creer que son delincuentes, no creemos, que, con semejante campaña desinformativa y falsa, se le haga bien a la más grandiosa institución nacional nacida para la guerra y la defensa nacional.

Dicho sea de paso, es la institución corporativa emblemática de lo que es el dominicano: Negro, mulato, blanco y mestizo. Arrojado, valiente y determinado en su misión tutelar de ser la garantía última y firme de la patria.

Desde luego que es cierto y como en toda organización humana criolla, que puedan darse imágenes aisladas de individuos rebeldes, radicales, sectarios o dislocados, pero siempre ha ocurrido, que cuando alguno se muestra, automáticamente se le separa de las filas y de esa manera se mantiene la pureza y homogeneidad del recio y valiente soldado dominicano y quien y al igual como sucede en toda la nación con otros sectores nacionales, podría ser victima de la corrupción reinante y de la gran inversión de valores morales que ahoga la vida nacional y sin prostituirse o corromperse.

De ahí que muchos entendamos, que a nuestros soldados debemos de reconocerles su valía y no denostarles y descalificarles y como los medios dentro de la prensa mercancía que son parte de la concentración de medios en pocas manos, con regularidad, abusiva viven haciendo.

Por todo ello, es que decimos y reclamamos, que nuestros militares deberían merecernos el debido respeto, apoyo y consideración y no solo criticarles y desconocerles sus profundos como grandes servicios a la nación y mucho menos maltratarles, difamándoles o injuriándoles o lo otro, de querer estigmatizar y como se hace en las redes sociales, al soldado joven y talentoso, patriota y vertical que por ser dominicano de origen haitiano y la mayoría de servicio en la frontera, se le quiere tratar con gran desconsideración y falta de decencia y hasta negándole su dominicanidad.

Nuestro Ejército Nacional y, en definitiva, siempre deberá de importarnos y todos los dominicanos, siempre tendremos que saber descubrirnos ante nuestros soldados y sabiendo, que sin ellos no hay patria. (DAG-OJO)