El asesinato del hermano del Generalísimo. Aníbal Julio Trujillo Molina (Bomsito), es uno que quienes conocen su entramado, aparte de lo que se publicó en los periódicos de la época, fue uno del que realmente puede ser tipificado por un completo crimen de Estado y escenificado entre hermanos.
Ocurrió en la residencia ubicada en la acera sur de la calle Isabel La Católica con Padre Billini en la zona colonial capitaleña. Inmueble en el que en un tiempo estuvo el Colegio La Milagrosa de doña Julia Madsen notoria educadora.
Primero, hubo una fuerte discusión entre el jefe y su hermano Aníbal. Trujillo le reclamaba a su hermano, que cesara en sus “opiniones torcidas” de que quería aspirar a sustituirle, mientras el segundo que tenía el rango de general honorario solo refunfuñaba, pero no asentía al reclamo del hombre fuerte.
Hubo un momento que la cólera se apoderó entre los dos hermanos, se escuchó un disparo y luego Trujillo salía atolondrado de la habitación.
La tragedia fue fortuita y no intencionada y si se toma en cuenta los lazos de sangre, pero imposible de evitar al encontrarse la política de por medio. Aníbal, podía ser una serie amenaza en aquel tiempo, pues tenía mando de tropa y era conocido que tenía ataques de esquizofrenia…y a mediano plazo podría representar una amenaza política para el régimen trujillista. Al final, el desenlace se venía venir, al ser Bonsito el único gran desafío real que Trujillo mismo conoció en lo personal.
La accidentada muerte no se puede justificar de modo alguno, pero en lo político las consideraciones para colocar a un lado la amenaza que representaba el quinto hijo de doña Julia, no podían ser desconocidas y de ahí su resultado.
Y que es la razón, de que años después, Trujillo mismo guardaba una marcada inclinación paternalista hacia el hijo de Bonsito, Héctor B. Trujillo del mismo nombre del otro Trujillo que fuera presidente y también generalísimo.
Esta mañana, en el matutino centenario capitaleño recoge una entrevista realizada por su director al sobrino de Trujillo, de quien hay que tomar con sal lo que diga, pues parecería que heredó los aspectos esquizoides que turbaron la vida de su padre. (DAG-OJO)
Pero recojamos lo que sobre el particular, reseña la página Historia Dominicana en Gráficas ( https://www.facebook.com/historiadominicanaengraficas/posts/el-suicidio-de-anibal-julio-trujillo-molinauno-de-los-hermanos-del-dictador-rafa/879833204334650/ ) y también : historiadominicanaengraficas.blogspot.com
“El suicidio de Anibal Julio Trujillo Molina .02 de diciembre de 2024.
“Uno de los hermanos del dictador Rafael L. Trujillo, era Anibal Julio (Bonsito).
“Nació el 16 de octubre del 1900.
“Anibal, fue el quinto hijo del matrimonio Trujillo Molina y desde su adolescencia dio muestras de trastornos mentales.
“Cuando se le presentaba la esquizofrenia, recorría las calles de la ciudad lanzando frases incoherentes , al tiempo que se auto proclamaba nuevo Emperador del Caribe.
“No obstante a este desorden mental, su hermano, el dictador Rafael Leonidas, lo designó Jefe de Estado Mayor del Ejército y desde esta posición ordenaba a los soldados a formar fila, para proclamarles que él era la reencarnación de Julio César.
“La situación llegó a tal extremo que en ocasiones las órdenes que impartía Trujillo eran desobedecidas por Aníbal Julio, al tiempo que cuestionaba la conducta de su hermano para dirigir los destinos del país.
“Trujillo llamó por teléfono a su hermano, el jefe del Ejército, y le hizo algunos cuestionamientos sobre decisiones que había tomado, que el dictador consideraba incorrectas, y el general violentamente cortó la conversación, estrelló el aparato contra la pared y burlando el control de sus ayudantes tomó su automóvil Chevrolet y se dirigió a Palacio Nacional. Trujillo, que ya conocía de los problemas mentales, se escondió para evitar problemas mayores.
“Mango Fresco es el nombre de la finca ganadera que tenia Aníbal Julio en Hato Nuevo, Manoguayabo, que colindaba con otra de su hermano Rafael Leonidas.
“Cierto día el jefe del Ejército llegó a su propiedad, se amarró un sable en la cintura y ante la presencia atónita de sus espalderos y de sus empleados gritó : !Quiero sangre!
“En otra oportunidad instruyó a los militares a su servicio reunir y amarrar con soga a un grupo de agricultores de la zona y concentrarlos en medio del corral para animales. El general, montado en su caballo, sable en mano, con los ojos desorbitados, arremetió contra los infelices campesinos, al tiempo que repetía
“!quiero ver sangre yo soy el emperador Julio César!.
“Los soldados presentes completaron el genocidio contra los pobres hombres que habían sobrevivido a los embates de Aníbal Julio.
“Cuando Trujillo fue informado del asesinato masivo promovido y ejecutado por su hermano, ordenó al secretario de las Fuerzas Armadas, su íntimo y leal amigo, el teniente general Fausto A. Caamaño, trasladarse a la finca e implantar el orden allí. Las instrucciones precisas del generalísimo fueron fusilar a todos los militares al servicio de Aníbal, y al propio Aníbal, si se encontraba.
“El general Caamaño, eludió cumplir fielmente la orden de su comandante en jefe, e instruyó a uno de sus ayudantes para que informara de la magnitud del caso a doña Julia, madre de los hermanos Trujillo, de suerte que ella sacara a la mayor brevedad posible a Aníbal de la finca Mango Fresco
“Cuando Caamaño llegó a Hato Nuevo, ya el general se había marchado, y de inmediato procedió a cumplir las recomendaciones de Trujillo que consistió en el fusilamiento de 27 militares y capataces que estaban al servicio de Aníbal Julio.
“Fallecimiento
“Declarado en un interdicto, no apto para realizar trabajos productivos, el 2 de diciembre de 1948, en su residencia de la Isabel La Católica esquina Padre Billini, el general Aníbal Trujillo se pegó un tiro en la sien. El generalísimo Trujillo no asistió al funeral de su hermano, lo que resultó sospechoso para la colectividad, que no podía emitir juicio público al respecto.
Texto: Chichi de Jesús Reyes, para el periódico el Nacional” (OJO)





