Otro nuevo frente se le ha abierto a la libertad de prensa, la libre expresión y difusión del pensamiento y la libertad de palabra, con la pretensión de “celebridades” que ahogadas todo el tiempo en alcohol, sexo y vida desordenada, ahora se oponen a que sus actuaciones mundanas y de las que se sentían orgullosos y con sus cortes de chulos y degenerados que siempre los han acompañado y como los vividores de ocasión y de romo.
Estas, salgan al conocimiento de la atrapada opinión pública, cuando ya son tantos y millones de personas que conocen de sus correrías y aventuras sexuales de todo tipo y por tantos sitios de alterne, diversión y para borrachos en los que siempre han estado y muchas veces, unos, echándoles cananas a los demás por sus riquezas y otros, sin importarles que sus perversas y atolondradas vidas sexuales y de drogas en su ejercicio de supuestamente “disfrutar de la vida”, sus familiares, cónyuges e hijos se enteren de primera mano.
He ahí el caso de la estrella de las grandes ligas estadounidenses, David Ortiz, quien vive quejándose de que en el territorio nacional se le trate, no con el mismo respeto y consideración de los vecinos de la ciudad estadounidense donde desarrolló su amplia carrera deportiva, donde dice que se le guarda respeto y consideración, pero no dice, que le sucede porque en EEUU él no hace las inconductas libertinas que hacía aquí y como son esas de estar en un sitio de esparcimiento con amigotes y gente licenciosa y donde por sus relaciones turbias debió verse entre la vida y la muerte, después de que alguien de la mafia criolla hizo que uno de los suyos le cayera a tiros al grupo en el que se encontraba.
En vez de estar amenazando, Ortiz que en sus extravagancias, era darse el lujo de regalar grandes yipetas a una que otra de sus chicas acompañantes y lo que hacia para y hablando en dominicano, “echarles vainas” a los demás y como muestra de ese inocultable resentimiento social que en tiempos atrás solía acompañarle.
Ahora pone el grito en el cielo y porque según su apreciación y recogido por un periódico matutino, el centenario capitaleño, advirtió que “podría emprender acciones legales contra una página digital tras la difusión de informaciones que considera infundadas, luego de unas declaraciones realizadas por Ortiz sobre las mujeres que exponen su cuerpo en redes sociales.
“A través de un comunicado publicado en sus redes sociales, Ortiz calificó como especulaciones las informaciones que han circulado recientemente y aseguró que en la actualidad vive una etapa de estabilidad junto a su esposa, Yeribel, y su familia”.
Es decir, a razonamiento a contrario, el deportista entiende que las narrativas que hay en determinados medios sobre su vida privada, tan escandalosa en tiempos atrás y que son de dominio público, ahora le hacen daño a su imagen de celebridad y cae en el error de proferir amenazas de arrastrar a los tribunales a quien se le critique a contrario.
Esta insensatez e hija de su arrogancia hija de un pasado social tempestuoso que por lo visto ahora lamenta, abre puertas a todos los mass media de este país y en particular las redes sociales, para que enfrenten rápidamente este grosero intento de atentar contra el periodismo libre y lo que es absolutamente inaceptable y mucho menos cuando el mismo Ortiz en su declaración publicada, admite que “aunque su pasado forma parte de su historia, este no define su presente, al tiempo que pidió responsabilidad a quienes difunden contenido relacionado con figuras públicas.”
Responsabilidad, Ortíz debió tener en tiempos atrás y en sus desvaríos de sentirse importante entre vecinos drogadictos y youtubers difamadores y de mal vivir y que fue la razón de aquel escándalo a tiros en el que se vio envuelto como uno de sus protagonistas.
Y no venir ahora a amenazar a periodistas, comunicadores, medios de comunicación y redes sociales con tomar acciones legales si lo difaman, cuando un principio sagrado en justicia es que toda imputación o mención que alguien entienda desdorosa contra su persona, si esta es demostrada ante un tribunal, automáticamente su acusación se revierte y de ahí a ser perseguido por demandas y contrademandas, sería un paso.
@porojocerradura entiende, que este tipo ligero de agresión contra el ejercicio de la libre opinión, la información y la disidencia, TODO el sector mediático y sin diferencias entre sí, debe de salirle al frente, pues ya bastante se tiene con el perverso ánimo de políticos, legisladores, gobernantes, empresarios y financistas, la mayoría de inconductas delincuenciales, pretendiendo utilizar como amenaza en contra de la libertad de prensa, que aquel que mencione la estela de inconductas delincuenciales que tienen, se haría reo de caer en prisión.
Ya está bueno de amenazas contra el periodismo y ya está bueno que el presidente de la República y de tonto útil apoye un tergiversado código penal reformado, que su gobierno quiere utilizar contra la libre expresión, cuando y como se ha visto, los que componen la clase gobernante, no tienen autoridad moral alguna para quejarse ni pretender rasgarse sus vestiduras y por ese sórdido ánimo, de entender que el periodismo debe volver a los tiempos de los años sesenta al dos mil, donde sus dueños y directores imponían la autocensura.
En lo que a este medio de comunicación y análisis político y social de 54 años de existencia respecta y el que tiene en su haber una conducta profesional tan amplia, que nunca ha sido demandado, no le preocupa en lo más mínimo que las licenciosas celebridades de antes, ahora reconvertidas en discípulos de la Madre Teresa, amenacen con todo tipo de demanda ante los tribunales y porque medios, periodistas y comunicadores hagan uso de la libre expresión y el derecho a comunicar sin temor ni favor y ante lo cual, tanto el Colegio de Periodistas como la Sociedad de Diarios y los sindicatos periodísticos deben salirle al frente a declaraciones amenazantes tan destempladas.
Ortiz, lo que tiene que hacer y como él, cualquier otra celebridad o figura pública que se sienta moralmente lesionada por una información que considere inaceptable, es recurrir a los mecanismos establecidos en la Constitución y las leyes de República y no estar de chantajista utilizando determinados medios para tratar de meter miedo y afectar el libre ejercicio de la comunicación, que repetimos, es un proceder absolutamente inaceptable.
En esta nación, somos millones la gente de bien que aplaudimos y reconocemos el formidable registro profesional de Ortíz como gran estrella de las grandes ligas estadounidenses y lo que no significa que haya que callar y omitir aquellos pasajes de su vida pública que ahora y al parecer tanto le inquietan.
Toda persona tiene que aprender a vivir y convivir con todo lo bueno y lo malo que su vida tenga y ser humilde y reconocer que no todo lo que haya hecho le sea de orgullo, pero nunca creerse un supra ciudadano que pudiera silenciar a los demás. Animamos a Ortiz, a que se reconduzca y que en todo caso se haga una autocrítica y pida perdón y no actuar como gallo de pelea, que por cierto, de un espolón se exponga a perder un ojo.
De ahí que e indignados como medio y periodista, advirtamos, que pretendiendo utilizar el reformado código penal como ariete para acallar a sus críticos. David Ortiz advierte acciones legales ante difusión de especulaciones sobre su vida personal e hijas de su conducta pública pasada, en cabarets y centros de vicio, lujuria y diversión. Con Dios. (DAG) 22.08.2026
imagen: https://www.mediotiempo.com/mlb/ataque-a-david-ortiz-no-se-trato-de-una-confusion-fue-dirigido-a-el





