Lo que parece una calculada campaña de desinformación gestada desde la Cámara Americana de Comercio -AMCHARD- y difundida en áreas de las redes sociales, ha estado tomando cuerpo y dentro de la línea de efecto patrocinada por la embajada de EEUU, que quisiera que República Dominicana rompiera sus lazos comerciales con China Popular.
En este aspecto, ha llamado la atención la prédica de que los comerciantes chinos son más nocivos para la economía dominicana que los ilegales haitianos y queriendo pretender que el gobierno imponga restricciones que atentan contra la libertad de comercio.
Todo nace, por las características de los comerciantes chinos, que venden a más bajo precio que los locales y con productos de mejor calidad. Y gracias a un mecanismo simple: El producto que compran a un dólar estadounidense, generalmente lo venden cinco o diez centavos menos de su valor de compra, mientras los comerciantes dominicanos y quienes como los industriales, están acostumbrados al mercado atrapado y producto que compran o producen a 85 centavos de dólar, quieren venderlo a cinco pesos y que cómo es lógico, ahuyenta al consumidor. Esta situación tan desagradable hay que encararla. (OJO-jj)





