Mientras los lideres latinoamericanos no entiendan, que a EEUU y en tanto uno que otro de ellos está en el poder y presenta cierto tipo de política que otros al sur del Rio Grande pudieran entender cercana, todo el tiempo quedarán sorprendidos y al momento que Washington exija determinadas iniciativas y el gobierno de que se trate no asuma la atención inmediata.
Aún más, en los últimos dos años, se han visto determinados episodios, que en cierta forma son una vulneración de la soberanía de estos países y citemos casos recientes en Honduras, en donde expresidentes han sido derrocados “legalmente” y repatriados a EEUU y en donde en la actualidad se encuentran en cárceles y por sentencias duras por actos de corrupción cometidos o lo nuevo, que la actual presidenta de Honduras, ha tenido que poner el grito en el cielo y denunciando que desde Washington quieren derrocarla.
Y es que independientemente de que las acusaciones sean ciertas y se hubiesen demostrado -ahí está el caso de otro expresidente, de Panamá- para estos países, lo obvio ha sido que EEUU no está dispuesto a tolerar gobiernos que se vayan en contra de sus decisiones o ejecutorias y políticas.
Comprobada esta realidad, entonces habría que entender, que cuando los estadounidenses entienden que sus intereses están en riesgo y por ciertos errores de determinados presidentes, no se andan en chiquitas para derrocarlos si es preciso y de ese modo, enviar un ominoso meta mensaje al resto de primeros mandatarios.
También se está comprobando, que cuando un presidente y como el argentino, se sabe arrastrar ante los dignatarios estadounidenses e incluso ante los jerarcas judíos del gobierno de Israel y prácticamente entrega el destino de su país a los intereses de EEUU, se convierte y por un tiempo “estratégico” en intocable y al que ningún “disturbio” local es imposible que le haga perder el poder.
Sin embargo y no obstante semejante tipo de conducta tan contraria a lo que debe ser un país soberano, también hay que tomar nota del proceder de la mayoría de estos pueblos y naciones latinoamericanos, quienes y reforzado ese sentir por los millones de sus ciudadanos que son inmigrantes en el país del norte del Continente, están sometidos a un nuevo tipo de manipulación a través del control de las remesas que sus inmigrantes envían a sus respectivos países.
Entonces, es evidente que el margen de maniobra que tienen gobiernos y países es muy limitado y de ahí que la mayoría de los primeros mandatarios entienden que deben actuar con tacto y cautela y si en realidad quieren permanecer en el poder.
¿Por qué ahora se están dando estas variables de influencia colonial a nuevo estilo?, porque en Washington, quienes mandan desde allí no están dispuestos a tolerar y ante el asunto del mundo multipolar que ya es realidad en otros continentes, con que dos potencias como La Federación de Rusia y la China Popular, realmente logren desplazar a EEUU en materia de influencias y control de poder en el continente americano.
Agréguese a la situación, el ancestral temor que la clase política y también la económica y financiera de estos países le tienen a un Washington irritado y el que tanto puede suprimirles visados como puede confiscar los dineros que sus ricos tengan en bancos estadounidenses o todavía más, que sus banqueros, la mayoría, ciudadanos estadounidenses nacionalizados en cada país, ante algún problema “geopolítico”, atiendan de inmediato las órdenes del Departamento de Comercio o de Estado y les tracen pautas para maniatar las economías y doblegar a los gobiernos “rebeldes”.
Desde luego, habrá personas que no entiendan ni crean en este tipo de “sutilezas” del poder, pero lo cierto es, que no ha habido gobierno estadounidense que no haga mano de estos mecanismos de “persuasión” o el derrocamiento violento de tantos y como la historia registra, o de ordenar asesinatos de presidentes, como el caso Trujillo.
Por eso, no es nada extraño el comportamiento “a tono con estos tiempos” de Abinader frente a Biden y todo el gobierno estadounidense y de ahí los halagos y muestras de amistad de funcionarios estadounidenses y como se vio ahora con la visita oficial del secretario de Estado Blinken.
Sí, es cierto que a los oídos del presidente Luis Abinader se le han hecho llegar “sugerencias” y “anhelos” de que se convierta en el nuevo líder regional que EEUU requiere para su traspatio o que cuando salga del poder pudiera ser un candidato idóneo a secretario general de la OEA y de ahí que el joven y arrojado presidente haya dicho que no repetirá en el cargo en el 2028.
Aun así, los cantos de sirena que al presidente se le han hecho llegar, error grave cometería este, si en verdad les hiciera caso o les concediera cierta credibilidad y es que, para los yanquis, lo que les importa son sus intereses y quienes de nuestros presidentes sea lo “suficientemente reflexivo” y para entender a quien todo ellos deben responder.
En el caso de Abinader, luce como que no tiene muchas opciones y al no tenerlas, debe y tiene que saber que el terreno que pisa es de vidrios rotos y con un escenario de tal naturaleza, solo si sabe caminar en la cuerda floja tendría una débil posibilidad de lograr cierta ganancia de causa y lo más importante, que bastaría que desde a orillas del Potomac se esparza el rumor de que a la diáspora dominicana se le haga entender que el tiempo de Abinader será corto, para que de inmediato, los familiares de estos en el territorio nacional comiencen a tener distancia y para saber a qué atenerse.
¿Una muestra a contrario?, lo reciente, de que, por presiones de Washington, el supuestamente enemigo presidente Maduro, consintió en sacar hacia el exilio al candidato presidencial de la oposición y quien para los años de la década de los setenta fue un fiel sicario en El Salvador y cuando en aquel país había una guerra civil y de la que fuera responsable de 14 mil desaparecidos. Aquellos “servicios” les fueron pagados ahora.
Maduro mientras tanto y conociendo la manera de cómo “se bate el cobre”, está dando más brincos que un chivo y con tal de continuar en el poder y por eso repartió concesiones de explotación de petróleo y tras bastidores se reúne con emisarios oficiales estadounidenses. Pero parece que la orden para su derrocamiento ya ha sido dictada y de manos de un ejército privado estadounidense como ejecutor y lo que se espera se materialice de mañana al sábado y como tiempo corto.
Abinader entonces, luce que tiene de donde aprender y por eso le aconsejamos que no se sienta muy creído de que Washington realmente le apoye. Pero nadie aprende en cabeza ajena y mucho menos cuando el pecado de la vanidad e impulsado por un ego fuera de control se apodera de una persona.
¿Más ejemplos? La caída en desgracia en el 1954 del almirante Luis Homero Lajara Burgos, por el “pecado” de haber sido exitoso como general al mando de la primera expedición militar naval en tiempos de paz con España y para los sesenta, el presidente Balaguer, quien después de haber impulsado al ministro de Exteriores, Víctor Gómez Bergés, a la candidatura de secretario general de la OEA, al momento decisivo de la votación final le sacó la alfombra de sus pies y los dos, caídos con el mismo, pero: Haber sido exitosos y eficientes y hasta despertar celos de muerte.
Terminamos pues, con este solo mensaje: Tonto de Abinader si cree el cuento en susurros, de que supuestamente EEUU lo quiere de líder y vocero regional o de futuro secretario general de la OEA cuando la realidad es, que a Washington siempre le ha importado un rábano el destino de cada jefe de Estado o de Gobierno de nuestros países. Con Dios. 10.09.2024





