Una sola forma de derrotar la partidocracia: Que la mayoría de los que surjan como legisladores solo respondan a la Constitución y nunca a sus partidos y lideres de estos

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Una de las razones poderosas por las que entendemos que hay que instar a que quienes van como candidatos a senadores y diputados y de todos los partidos, de que cuando ganen y luego les toque jurar la Constitución de la República al instalarse en sus curules, lo hagan y conscientes, de que, como nuevo Poder Legislativo, una mayoría aplastante debe imponer una legislatura absolutamente independiente a la partidocracia y su corrupto sistema de partidos y lideres corruptores.

Hacerlo, significaría la mayor garantía que los electores y ciudadanos tendremos para garantizarnos una verdadera revitalización y actuación independiente de nuestro sistema político y afianzado el procedimiento, mediante el establecimiento de un consenso amplio entre los regidores y alcaldes de mantener un criterio absolutamente independiente y dominicanista  frente a los tres poderes interdependientes del Estado y principalmente frente a ese Poder Ejecutivo que impone sus procedimientos autocráticos contra todos los gobiernos municipales.

En este aspecto, es menester que legisladores, regidores y alcaldes le respondan a la nación y se conviertan en el verdadero contrapeso institucional que nuestra democracia a medias requiere para ser una, absoluta, independiente y contestataria contra la partidocracia que ha llevado a la nación a los peores niveles de corrupción a gran escala y en los que todos los partidos y sus lideres y dirigentes son responsables directos.

Solo hay que recordar como los gobiernos de Leonel, Danilo y ahora de Abinader y en base al culto a la personalidad de esos presidentes y su autoritarismo seudo liberal, pero esencialmente marxistoide de cuando la Guerra Fría, le han cercenado la independencia de criterio a legisladores, regidores y alcaldes e imponiendo una represión financiera absoluta y con el solo propósito de ejercer la especie de dictadura clandestina, que ni siquiera en la Era de Trujillo se dio y donde -solo hay que averiguarlo- los poderes públicos eran interdependientes entre sí y hasta el mismo Poder Ejecutivo de aquel entonces y por más arbitrario que sus enemigos hayan dicho que fue, tenía que enmarcar todos sus actos y actuaciones en base a un respeto intrínseco a la Carta Magna.

¿Por qué después de eliminada la dictadura “más oprobiosa, asesina y criminal de América” y porque al momento de la conspiración, sus responsables eran dizque “enemigos” de Trujillo y quienes desde un principio fueron sicarios del dictador en provincias y municipios y hablamos de todos los que la Fundación 30 de Mayo encomia y el llamado y mentiroso Museo de la Memoria por igual, su falsa propaganda logró imponer que los esbirros de ayer aparecieran como “víctimas de la tiranía”?

La respuesta es sencilla, que, para ocultar sus crímenes, que los tuvieron y muchos y aunque luego los achacaban en la mayoría de los casos a responsabilidad de Trujillo, entendieron, que para mantener vigencia en los años postdictadura deberían erigirse en los cabezas de la nueva política “democrática” y teniendo de apoyos, a todos aquellos sectores e individuos que ese grupo criminal sabía que se habían beneficiado a ocultas del régimen progresista de Trujillo.

Fue de ese modo tan vil y canallesco y aprovechando aquel país de 2.5 millones de habitantes de gente noble y campesina, generaron el sistema de dictadura democrática, por el que, los trujillistas se dividieron entre buenos y malos y logrando alzarse con el control del Estado, el sector de los malos y compuesto por una fuerte mayoría de delincuentes y asesinos de cuello blanco, católicamente piadosos y negacionistas a lo absoluto de todo cuanto signifique libre albedrío.

Cómo también y de ese modo que acorralaron al nuevo primer presidente en tiempos “democráticos”, Juan Bosch, quien provenía de un largo exilio y por lo tanto, que desconocía la mentalidad criminal de la burguesía y oligarquía de aquel tiempo 1961-1965. Toda esa que enajeno el patrimonio del Estado a nivel público -administración burocrática y administración militar- y ocasionando en esos años la pérdida de activos más formidable que esta nación tuvo y por más de mil millones de dólares, enajenando el patrimonio público de más de 100 empresas, grandes patrimonios agrícolas, todo  el armamento militar y lo peor, logrando que en base a los periódicos, El Caribe, La Información, La Nación y también tan pronto resurgió el Listín Diario, se manipuló de manera grosera y continua la mentalidad ciudadana.

Por semejante “legado” y después de una cadena de gobiernos “democráticos” desde el 1966 al 2024 y unos y otros con más o menos culpas, esta nación de ahora de 10.5 millones de ciudadanos, está entrampada en la grave situación de delincuencia a gran escala, por la que todos los poderes del Estado han sucumbido y el Poder Ejecutivo se a impuesto como el autócrata que ahora juega a ser demócrata y en base a una dictadura partidocrática y con el solo propósito, de que quienes se robaron y saquearon todo el patrimonio público creado cuando Trujillo, puedan continuar siendo reconocidos como las supuestas “víctimas de la tiranía” que desde el 1961 al 2024, es decir, 63 años le han pasado factura a la República y con salarios mensuales y canonjías extraordinarias , que en números, ascienden a una pérdida del presupuesto nacional en este lapso, de un mínimo de 6 mil 300 millones de pesos (cien millones de pesos por año y que es una cifra extremadamente conservadora.

Pero el despojo y robo que esas “víctimas de la tiranía" hicieron, no se detiene ahí, sino que desde el 1930 al 1960, todos esos malos dominicanos mantuvieron ingresos de no menos dos mil millones de pesos en esos años de dictadura y lo que significa que la ya constituida en casta de oprobio, tuvieron 30 años viviendo del pueblo dominicano y lo que no es justo. En total, han sido 93 años continuos de depredación y robos a gran escala.

Es por ello, que cuando los dominicanos de ahora despierten y se den cuenta de quienes han sido siempre sus verdaderos enemigos y quienes organizaron la dictadura partidocrática que se nos ha impuesto, entenderán, que con estas elecciones de dentro 7 días, hay que lograr que quienes sean electos como legisladores, lo sean de la República y no de la partidocracia e igual los regidores y alcaldes y solo de ese modo podremos recuperar y rescatar nuestra patria y su patrimonio y tirar al zafacón la casta criminal que ha secuestrado a la República con la falsa democracia que se tiene.

Nuestros políticos y digámoslo con crudeza, casi todos no sirven, unos por una cosa y otros por la otra. Unos, porque consintieron en enajenar el patrimonio nacional a grupos económicos y financieros de la alta burguesía y si no, porque también y por sí mismos y sus partidos también tienen una alta cuota de responsabilidad en el saqueo continuo que la República ha tenido y generando la nueva clase de nuevos ricos que no ha dejado de saquear a la nación.

Hágase pues un exhaustivo examen de lo que decimos y se entenderá él porque hay una sola forma de derrotar a la partidocracia: Que la mayoría de los que surjan como legisladores, solo respondan a la Constitución y nunca a sus partidos y lideres de estos.

De este modo y por una sola razón de patria que hacemos el planteamiento: Salvar a la nación y para que las nuevas generaciones: 'baby boomers', generación X, generación Y o 'millennials', y generación Z o 'centennials'. Y la nueva, la Alfa, cuyos miembros, todos, están hiperconectados y con influencia de la Z, hagan conciencia de la grande como grave responsabilidad política, social y moral que tienen de acabar con la dictadura partidocrática. Al menos es nuestra gran esperanza y Bukele es el mejor ejemplo. Con Dios. (DAG) 11.02.2024