MUGHRAQA, Franja de Gaza. Agencias
Las fuerzas israelíes se retiraron ayer de un corredor clave en Gaza en el último compromiso de un tenue alto el fuego, mientras que la conmoción por la liberación de rehenes demacrados renovó la presión sobre el primer ministro Benjamin Netanyahu para ampliar la tregua más allá de la primera fase que finaliza dentro de tres semanas.
Las conversaciones sobre la segunda fase, que prevé la liberación de más rehenes y la retirada completa de Israel de Gaza, debían comenzar el 3 de febrero. Pero Israel y Hamás parecen haber avanzado poco.
Las familias de los rehenes restantes advirtieron de que el tiempo se agota para los que siguen con vida. “No podemos dejar que los rehenes sigan allí. No hay otro camino. Hago un llamamiento al Consejo de Ministros”, declaró Ella Ben Ami, hija de un rehén liberado el sábado.
El padre de un rehén, Kobi Ohel, declaró al Canal 13 de Israel que los hombres recién liberados dijeron que su hijo, Alon, y otros “viven de media pita a una pita entera al día. Estas no son condiciones humanas”. La madre de Ohel, Idit, dijo entre sollozos al Canal 12 que su hijo lleva encadenado más de un año.
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Reacción de Hamás
El grupo islamista Hamás, que gobierna en la Franja de Gaza, dijo ayer que la retirada de las fuerzas israelíes del Corredor Netzarim confirma “el fracaso” de la ofensiva de Israel. “La retirada del ejército de ocupación sionista del eje Netzarim es una victoria de la voluntad de nuestro pueblo, un premio a la firmeza y el heroísmo de nuestra valiente resistencia y una confirmación del fracaso de los objetivos de la agresión terrorista”.
Fuente: Hoy





