Lo lógico debe de ser y para cualquier gobierno de país que se encuentre en el área de influencia de una gran potencia, es el de estar presto a diseñar políticas de reajustes imprevistos y en función del ambiente bélico que se está desatando entre las grandes potencias.
Por ejemplo, República Dominicana, cuya línea de suministros quedaría momentáneamente paralizada si estallara la guerra entre EEUU-Rusia-OTAN, nadie ve señales de que su gobierno estuviera elaborando algún tipo de política económica de emergencia y mucho menos diseñar una política preventiva que dé garantías de vida a su población.
En cambio, Abinader está metido en su guerra personal de acabar con el periodismo y la opinión independiente y perseguir policialmente a sus adversarios y que de aumentar en la escala de como la lleva, no se puede dudar que cuando la gente se sienta acosada, la insurrección social pudiera explotar.
Entonces. ¿Qué podría ocurrir si se desata la guerra en el exterior?, bueno y como este es un gobierno de ideas simplistas, aprovechará para declarar el estado de sitio y un toque de queda desde las seis de la tarde a seis de la mañana, tirará la guardia a la calle y a la policía le ordenará que reprima más todavía, cerrará todo el internet y en específico las redes sociales y a quienes protesten, ordenará su apresamiento y en cuanto al resto de la nación, que cada uno se salve como pueda.
Y como los ricos empresarios explotadores en Competitividad no podrán salir del país, entonces el pueblo hambreado podría perseguirles y para que suelten mano.
Parecería que estuviéramos bromeando y sin embargo, se está a días de que esta elucubración se haga realidad. ¡Que Dios nos agarre confesados! (DAG-OJO) 06.08-2025





