El problema y aun cuando parezca paradójico, no es Abinader, persona y presidente en sí, sino el terrible equipo de depredadores que en torno a su figura y carisma congregara y al extremo, de que todavía desconoce y ni siquiera sospecha, de que se ha convertido en el prisionero de todos ellos. Intereses que se bifurcan entre lo político, lo empresarial y lo militar y también lo mediático.
Por eso y ante tal escenario, es evidente que el presidente sabe perfectamente que no tiene concentrado en sus manos todos los resortes del poder y ahora menos, cuando llegado a la etapa crucial de su segundo gobierno, las erradas políticas económicas de sus consejeros, prácticamente le han atado las manos y ahora el mismo primer mandatario y aun cuando ni siquiera su esposa o hijas se den cuenta, en la práctica se encuentra entre la espada y la pared.
Al principio, creyó que aliándose con las grandes fortunas familiares y luego apadrinando el nacimiento de otras fortunas de nuevos ricos hijos de las malas prácticas inmorales y dudosas desde el poder y teniendo de telón de fondo los contratos de obras y las contratas de servicios, más las despiadadas malas prácticas de capitalismo salvaje, agrupadas ahora bajo la etiqueta del gobierno plutocrático y no tanto dominicano y sí de sus evidentes socios haitianos, por lo cual, las cabezas de los ocho fortunas y fuentes de poder más temibles de Haití, las tiene a su lado mediante testaferros y estas, con una ferocidad tal, que ya mismo esos plutócratas haitianos, abiertamente desafían a sus pares dominicanos.
Y fue de ese modo, que “los socios” haitianos, insertaron al director ejecutivo del grupo Biggio, directamente como consejero principal de Abinader en materia económica, financiamiento de préstamos en el exterior y dura presencia en materia militar aplicada a la adquisición de armas y municiones para las fuerzas armadas dominicanas y paralelamente, controlando sectores económicos estratégicos como el de los combustibles y el insospechado de la emisión de la cédula de identidad de manos de una empresa haitiana que confecciona el mismo documento en su patria y logrando de ese modo la burguesía haitiana, pueda saber el quien es quien de los ciudadanos dominicanos.
Al crear semejante estructura de poder aparentemente binacional y la que así misma y desde su parte haitiana cuenta con el agresivo apoyo de la burguesía intermedia haitiana en EEUU y Europa, esa que provee de todo y desde armas y municiones de contrabando “para combatir las pandillas en Puerto Principe” y lo más estremecedor y que hasta ahora han tenido éxito, al lograr que no menos de cinco mil militares activos en los institutos armados dominicanos y que son originarios de sangre haitiana y con impecables credenciales “dominicanas”, parecería que si nuestros militares no llegan a caer en cuenta de esta pavorosa realidad, que el día que los plutócratas haitianos se sientan que tiene un fuerte control e influencia dentro de áreas sensibles del gobierno y la economía, el mismo Abinader se sorprenderá de cómo sus socios y en su misma cara le tienen su gobierno bajo secuestro.
Con razón entonces, que desde Washington, quienes allí saben de cómo se mueve la política en toda la isla, se encuentren inquietos y que es la razón por la cual, el Comando Sur y en la práctica, actúa en territorio haitiano como jefes en un estado vasallo, mientras en una acción de riesgo calculado se envía a una experta en espionaje y formada en la CIA y nada menos que como embajadora ante Abinader.
Todo este escenario está sucediendo y ya las piezas del ajedrez han empezado a moverse e increíblemente, Abinader parecería que no ve nada y tampoco cree en los informes confidenciales que le llegan avisando de lo que ocurre o que se sospecha que se maquina.
Mientras tanto, sus abusadores asesores del PRM, cegados por ese afán de lucro extremo que no les permite conceptualizar adecuadamente el ambiente en el que se mueven y quienes en su estupidez han creado, llevan al gobierno hacia una encerrona y de lo que ya se ve, con solo entender el terrible ámbito de rebeldía latente y que a nivel de pueblo, de pronto ha comenzado a dar sus primeros pasos.
Y si le agregamos la lucha caníbal que los intereses económicos y financieros en el Consejo Nacional de Competitividad y en particular las 28 mayores fortunas que en ese atípico gobierno de facto y secreto, tienen el control real del presupuesto y gasto público, bien que podría decirse, que de seguir todo hacia el despeñadero y que es como realmente se está yendo, sorprende que Abinader y ante tanto barrullo, ni siquiera haya caído en cuenta de que realmente y desde adentro le están desestabilizando.
Agréguese para peor, que los de Competitividad, al controlar el 90 por ciento del sistema mediático tradicional, imponen el discurso político como el social y agregándose ahora, una parte de los medios en las redes sociales, donde tanta gente de la pequeña burguesía lucha a brazo partido por escalar socialmente y verse y sentirse que se les vea como ricos…o mejor dicho, desafiando a los ricos “de alcurnia”.
De este modo y para mayor desventaja para Abinader en los campos mediáticos y de propaganda, aunque él cree que dé a verdad controla, lo que tiene, no son ni siquiera adeptos, sino buscavidas y aventureros de la baja burguesía creando un entramado de confusión y contra propaganda generalizado y que les garantice, que por un largo tiempo las nuevas fortunas adquiridas en base a la corrupción que practican y para lo cual se empeñan a fondo y para que mediante sus “consejos”, Abinader no caiga en cuenta que tiene al enemigo a su alrededor y dentro de su mismo despacho.
Es decir, la situación de Abinader no la estamos viendo con la firmeza de cuando un presidente controla todos los hilos del poder y lo que se agrava, viendo el accionar “subliminal” de los tres expresidentes y sus pandillas de partidos, quienes presentándoles a Abinader las mejores de las sonrisas y a lo Mefistófeles, solo hay que verles los ojos para saber que la maldad les retoza y que solo esperan su oportunidad.
Naturalmente, como analista político de Estado, protagonismo por el que desde los mundos político y empresarial, tanto sirios como troyanos nos odian cordialmente y al nunca haber podido dominarnos y menos dictarnos pautas para que al ser uno de los genuinos lideres de opinión con 54 años continuos de abundante y enriquecida experiencia en los asuntos públicos como líder de opinión orgánico, pudiéremos actuar como su aliado en el continuo juego de máscaras que todos esos conspiradores impenitentes siempre libran y que son las razones, de que sabiendo esta subjetividad, no podríamos caer en el error de percepción y de escribir y hablar para beneficiar todos esos intereses y en cambio, solo sí teniendo siempre muy presente los intereses permanente de la República, que están por encima de gobiernos, grupos económicos y partidocracia.
Y que como compromiso moral personal y profesional, nos obliga a actuar al filo de la espada si así se quiere entender y con el único interés, de que la República pudiera renacer como un genuino estado de derecho en el que sus ciudadanos sean personas cívicamente responsables y de conducta madura y honesta, lo que ahora no existe y lo grave, conociendo, que a despecho de todos estos malandrines, la nación tiene una reserva moral de ciudadanos, que si fueran llamados a la administración del Estado, serían la carta a apostar para el renacimiento de la República.
Al final y frente a todo este desmadre nacional y siempre adelantándonos a lo que viene, que puntualicemos y como llamado de atención de alerta temprana, que Abinader se ha convertido en un grave peligro público. Es hora de pensar en la desobediencia civil a gran escala y sí se quiere que no continúe dañando a la nación. Su plutocracia debe terminar. Con Dios. (DAG) 17.04.2026
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última actualización: 09:20 am.





