El intenso calor que afecta el territorio nacional no desaparecerá en los próximos días. De hecho, el país permanecerá bajo una perspectiva de peligro por calor extremo hasta al menos el 14 de julio, según proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA).
Así lo explicó a este medio el ingeniero y maestro en ciencias Saddan Font-Frías, encargado del Departamento de Investigación Meteorológica del Instituto Dominicano de Meteorología (INDOMET), señalando que no se trata de un episodio aislado, sino de un evento prolongado de calor extremo.
Durante la semana del 1 al 7 de julio, existe una alta probabilidad de que el índice combinado entre la temperatura máxima y la sensación térmica supere los 33 grados Celsius durante tres o más días consecutivos, principalmente en las regiones norte, noroeste y parte de la zona central del país.
Añadió que los modelos climáticos indican que ese comportamiento continuará entre el 8 y el 14 de julio, consolidando un período prolongado de altas temperaturas.
“La persistencia de temperaturas elevadas durante varios días consecutivos representa uno de los principales factores de riesgo, ya que el organismo tiene menos tiempo para recuperarse del estrés térmico acumulado, aumentando la probabilidad de agotamiento por calor y golpes de calor”, señaló.
¿Por qué hará tanto calor?
Font-Frías explicó que este episodio responde a una combinación de condiciones atmosféricas que favorecen la acumulación de calor sobre el territorio dominicano.
Indicó que los vientos alisios continúan transportando aire cálido y húmedo desde el Atlántico y el mar Caribe. A esto se suma un sistema de altas presiones en niveles medios de la atmósfera y un proceso de subsidencia -el descenso de aire desde niveles altos hacia la superficie-, que limita la formación de nubes de gran desarrollo vertical.
“Cuando el aire desciende, se comprime y se calienta. Ese proceso actúa como una especie de tapa atmosférica que reduce la formación de lluvias importantes, permite una mayor incidencia de la radiación solar y favorece que el calor permanezca atrapado cerca de la superficie”, explicó.
Como resultado, dijo, el país enfrentará una combinación de temperaturas elevadas, alta humedad y escasas lluvias, factores que incrementan considerablemente la sensación térmica.
Menos lluvias y mayor consumo de agua
El meteorólogo también advirtió que la NOAA prevé una probabilidad superior al 50 % de que las precipitaciones se mantengan por debajo de lo normal durante las próximas semanas.
A su juicio, este escenario representa un doble desafío para el país.
“Las altas temperaturas incrementan el consumo de agua y de electricidad, mientras que la disminución de las lluvias reduce la disponibilidad del recurso hídrico y aumenta el estrés sobre algunos cultivos. Es un escenario que requiere un uso responsable del agua y un seguimiento permanente de las condiciones meteorológicas”, indicó.
El especialista agregó que este episodio coincide con la presencia casi continua de masas de aire cargadas de polvo del Sahara, las cuales favorecen un ambiente más seco, reducen parcialmente la nubosidad y permiten una mayor incidencia de la radiación solar sobre República Dominicana. (HOY-mm / OJO)





