República Dominicana nunca dejará de ser un país de mentalidad subdesarrollada tercermundista y es que el Estado delincuente sojuzga al ciudadano contribuyente no registrado, mientras favorece al ciudadano rico y al que le facilita que evada los impuestos.
Al descubrir esta realidad tan ominosa, es fácil entender el por qué en impuestos internos (DGII) y en la práctica, se obliga al ciudadano a no registrarse como contribuyente, pues de esa manera, la institución lo extorsiona, prácticamente con doble tributación, en tanto al que maneja y opera como empresa holding con grandes márgenes de volúmenes en materia de ingresos, le cobra menos de la mitad de impuestos que le cobra al ciudadano común y dejándole esconderse a salvo en organismos apéndices que cargan la persecución tributaria, pero dejando intocable al holding que controla a las subsidiarias.
Dando por resultado, que el ciudadano común de clase media o el emprendedor, la tienen muy difícil , no solo para llegar a fin de mes, sino que inclusive, por los tantos requisitos para que se regularice como contribuyente, la carga de impuestos que le recae es el pesado lastre, que impide que una empresa chica o que comienza y no tiene gran capital y al final la depredación inquisidora de búsqueda de supuesta evasión, le descapitaliza y para nada, impidiéndole ver el fruto correcto de su trabajo e inversión.
Solo así se explica el por qué el Estado Delincuente y gobierno viene y gobierno que se va, cada vez se fortalece en ingresos y en paralelo deja que los ricos empresarios y sus empresas, al funcionar por volumen, puedan enfrentar los costos operativos de impuestos leoninos y que mediante empresas colaterales y clandestinas, “democraticen” el ingreso y las ganancias y de manera tal, que logran evadir a gran escala y quedando al final como ricos ladrones honorables merecedores de todas las facilidades de la DGII.
Con razón que los organismos internacionales de crédito y la policía financiera del FMI aplauden a rabiar la supuesta buena marcha de una economía, que por más que produce, los beneficios nunca llegan a toda la población y menos a la clase media emprendedora y generando la gran desigualdad social, que desde la gobernación del Banco Central se alienta y al ser el policía protector de la banca dominicana.
Generando lo otro, de que la alta burguesía nunca deja de avanzar y progresar, mientras la nación se atrasa y los emprendedores y clase media se empobrecen y que es el origen de la profunda desigualdad social que se vive.
Que intente un ciudadano común con ingresos aceptables fuera del promedio viajar a Europa y para citar un ejemplo o hacerse contribuyente formal y para que conozca el viacrucis al que le somete impuestos internos exigiendo los documentos justificativos del origen de sus ingresos.
Sin embargo, los delincuentes del narcotráfico y el lavado de activos y con sus batallones de auditores, logran superar todos esos obstáculos burocráticos y con el sello de “ciudadanos honorables” y para no ir más lejos. ¿Cómo se explica que una lata de habichuelas traída del exterior es más barata en el comercio que otra de marca criolla y fabricada en el territorio nacional?
También, ¿cómo explicar que un empresario “honorable”, en Aduanas se le facilita traer furgones llenos de mercancías sin registrar y que son intocables para sus inspectores y del muelle llevarlos directos a sus almacenes y el “importador honorable” solo declara lo que le convenga?
Y lo más “gracioso” que en materia de juegos de azar y en específico de loterías, el jugador no tiene derecho a cambiar su boleta y con lo que de esa manera la banca de juegos logra un ingreso colateral por inamovilidad cero de número y apuestas
Solo en un país con un Estado Delincuente como el dominicano, es que puede ocurrir todo lo anterior y que es la razón por la cual y desde el 2000, los gobiernos malgastan los miles de millones de pesos que les ingresan en abultamiento constante de la burocracia, la creación de subvenciones y subsidios de todo tipo, el despilfarro de presupuestos y sabiendo que el ciudadano contribuyente esclavo está solo para que trabaje, produzca y las ganancias se las lleve el Estado Delincuente y ahora plutocrático.
¿Debería sorprender que la respuesta ciudadana sea la de tener y mantener puntos de drogas ilícitos, la práctica de la evasión fiscal a gran escala e igual de lavado de activos, mientras los que son de uniforme tienen el monopolio de la trata y el tráfico de personas y los pagos de peajes para todo lo que se indique y la “supervisión” de los carteles de sicariato al servicio de empresarios y comerciantes?
Pero hay más, hay empresas de loterías, que anuncian los tipos de jugadas, digamos normales, que realizan y al mismo tiempo anuncian combinaciones de tres si el jugador aspira a ganarse el número gordo y resulta, que la trampa se descubre, cuando se va a cualquier puesto de venta de loterías y donde acontece, que sus operadores desconocen la manera de como efectuar las tres combinaciones con las que supuestamente se es elegible para participar en ese juego extraordinario y con lo que se revela el tremendo fraude que la empresa de lotería efectúa contra los jugadores y todo esto se publica y nada pasa y la gente lo ve hasta como normal y la institución a cargo mira para el otro lado y nada dice o advierte.
Es posible, que en un país cuyo estado es delincuente y de ahí la profusión de capitalistas y empresarios bandoleros, quienes en alianza con el gobierno de turno monopolizan las contratas de servicios y contratos de obras públicas y ahora con la figura del fideicomiso, convierten instituciones públicas como privadas, -alianzas público privada- las denominan y de esa manera crean la nueva generación de delitos patrocinados por los gobiernos y con el manejo de los presupuestos públicos de esas instituciones y ahora lo último, de que los dineros de los asegurados y desde las llamadas ARS pasan a control del gobierno y este los distribuye como capital de trabajo a favor de sus empresarios delincuentes favoritos.
Esto se relata en el exterior y es imposible que se crea. Sin embargo, es la dura realidad que se vive en República Dominicana, donde ser honesto, integro, decente y honorable, los del Estado Delincuente lo ven y entienden como la peor ofensa a combatir.
Lamentablemente el pueblo dominicano del 1962 a la fecha es uno servil, no civilista, amoral y de mentalidad de esclavo y que son las razones del porqué la partidocracia y el bandidaje político, social y empresarial con licencia para robar y estafar, ha podido prevalecer por tanto tiempo y al no existir en los tres poderes del Estado, el comportamiento de integridad moral plena que se espera de sus funcionarios y burocracia.
¿Tenemos o no razones, de actuar y gritándole al silencio de un Estado delincuente explotador, que no escucha y que nada le importa? Con Dios. (DAG) 04.10.2026
imagen: @porojocerradura (06.04.2026) google.
última actualización: 10:06 am.






