De buenas a primeras, a salido a conocimiento de la atrapada opinión pública, que un grupo de ciudadanos haitianos localizados en la ciudad Juan Bosch, la mayoría lumpen de barrios periféricos, efectuaron una serie de actos anti sociales, a los que rápidamente el matutino centenario capitaleño calificó en los peores términos e incitando prácticamente a que las autoridades vayan a vías de hecho y tal como si los mismos fueron la representación cierta de algún tipo de brote delincuencia haitiano al estilo de lo que está sucediendo en el país transfronterizo.
Realmente, vemos un grave exceso en ese ejercicio periodístico difamador y truculento que efectúa el referido medio y cada vez que entiende la oportunidad y conociendo bien su director y propietarios, que la colonia haitiana y en términos generales, realmente es un dechado de trabajo y de gente honrada.
Sin embargo y debido a su notorio racismo, el Listín Diario nunca la ha emprendido contra la súbita colonia venezolana que nos ha llegado y gracias a Danilo Medina y en la que de pronto, se ha destapado como una, también integrada por reconocidos delincuentes, que de golpe han puesto a todo el mundo ojo avizor.
Por lo visto, cómo lo que el referido matutino e irresponsablemente, lo que quiere es azuzar algún tipo de desencuentro entre haitianos y dominicanos, también resalta, que en uno de los apartamentos del referido residencial, ondea una bandera haitiana y que sepamos, nunca ha sido ningún tipo de provocación, que algún extranjero quiera mostrarse identificando su nacionalidad.
Demasiados problemas de vida tenemos los dominicanos, para que ahora ese periódico matutino quiera generar una situación interna de violencia artificial y como pretexto para que el gobierno desatara una persecución indiscriminada y abusiva contra la mano de obra extranjera más importante, decisiva y cooperadora en nuestra nación y como lo es la haitiana. [OJO]





