La primera, comprobar, que solo en el peaje Coral 1 de la autopista Coral se encontraban apostados a la mañana de ayer una formación de cinco uniformados con uniformes grises solicitando su documentación a conductores “sospechosos” y luego en la tarde no hubo y
Segundo, tener la casualidad de encontrarnos con la dilecta y fina colega y amiga, doctora Carmen Imbert Brugal, más bonita y graciosa como no recordábamos. Fue muy grato el encuentro con la exquisita y fina exjuez penal y electoral y ahora docta comentarista y analista y con unas piernas, que Dios se las bendiga. (DAG-OJO)





