Orlando Jorge Mera fue abogado, político, educador, escritor y gestor ambiental dominicano. En el año 2020, fue designado para dirigir el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales de República Dominicana. Sin embargo, el día seis (06) de junio del año 2022, en medio de la incertidumbre y la preocupación de que una persona había irrumpido en las instalaciones de su oficina dentro del ministerio que dirigía, este fue asesinado.
A escasas horas, en una iglesia cercana al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales fue arrestado Fausto Miguel De Jesús Cruz De La Mota (a) Carandai, quien fue identificado como el asesino y un entrañable amigo de la víctima. Este lamentable hecho trajo consigo el luto nacional de todos los dominicanos, por el asesinato de un ministro que se había caracterizado por ser un hombre sin conflictos y que poseía un perfil conciliador.
Este caso nos colocó tanto en el ojo de la prensa nacional como internacional, porque se trataba de un hecho sin precedentes, donde no solo falló la seguridad de un ministerio, sino donde quedó evidenciado que la muerte del ministro se llevó a cabo por su creencia excesiva en la amistad de una persona que no escatimó esfuerzos para dispararle sin pensarlo dos veces.
Otro factor, es que el bien jurídico protegido por excelencia es la vida y es la razón por la cual los hechos de sangre siempre conllevan un clamor popular de justicia, además del dolor indescriptible de los familiares y afectados de manera directa.
Pero más que analizar las motivaciones que tuvo el imputado, el objetivo de este artículo es resaltar el trabajo de investigación y de litigación realizado por el Ministerio Público de la Fiscalía del Distrito Nacional, lo que permitió presentar un expediente lo suficientemente robusto, con el que se pudo demostrar no solo el asesinato, sino también las motivaciones que impulsaron al imputado a cometer el crimen.
La legislación dominicana define el homicidio como el hecho de matar, de quitar la vida a una persona de manera voluntaria, sin embargo, dicho hecho punible se agrava hasta convertirse en asesinato, cuando se realiza con asechanza o premeditación, precisamente lo ocurrido el día seis (06) de junio del año 2022, siendo alrededor del mediodía, en la ciudad de Santo Domingo, Distrito Nacional, en lo que puede calificarse como un horrendo magnicidio.
Por la naturaleza del hecho punible del que se trató, la calificación jurídica otorgada por el Ministerio Público fue de asesinato en virtud de lo establecido por los artículos 295, 296, 297, 298 y 302 del Código Penal, así como porte ilegal de arma de fuego, de acuerdo con lo establecido en los artículos 66 y 67 de la Ley No. 631-16 para el Control y Regularización de Armas, Municiones y Materiales Relacionados.
La acusación fue depositada por el Ministerio Público en fecha veintitrés (23) de noviembre del año 2022 y contó con treinta (30) pruebas testimoniales, veinte (20) pruebas documentales, ocho (08) pruebas periciales, una (1) prueba ilustrativa y catorce (14) pruebas materiales.
La audiencia preliminar se conoció en el Cuarto Juzgado de la Instrucción del Distrito Nacional y se obtuvo el auto de apertura a juicio en fecha seis (06) de marzo del año 2023. Las audiencias de fondo fueron celebradas en el Cuarto Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional los días veintiséis (26) y veintisiete (27) de abril del año 2023, en esta última, la Fiscalía del Distrito Nacional logró obtener la sentencia condenatoria por treinta (30) años en contra del imputado Fausto Miguel de Jesús Cruz de La Mota (a) Carandai.
En este caso quedó evidenciada la capacidad que tiene el Ministerio Público al trabajar junto con la Policía Nacional para investigar hechos de esta naturaleza y entre las fortalezas de este proceso podemos citar las siguientes:
a) El levantamiento de la escena del crimen de una manera minuciosa que permitió obtener todos los elementos de prueba.
b) El levantamiento de toda la información tecnológica y financiera
c) Las pruebas periciales realizadas, entre los que se encuentran los informes periciales de extracción de información tecnológica y el levantamiento planimétrico
d) El registro de vehículos
Es importante enfatizar que, en menos de un año se llevó a cabo una investigación eficiente y eficaz de un caso de asesinato, que también conllevó la investigación financiera del imputado para probar el móvil -lo que implicó más tiempo y profundización de las diligencias investigativas-, donde fueron recabadas un sinnúmero de pruebas que permitieron obtener una sentencia ejemplarizadora.
Cabe destacar que el manejo del tribunal de instrucción y de juicio de fondo fue excepcional, porque no permitió que se dilatara el proceso, y en la primera audiencia se abocó a conocer el caso y a dar el fallo inmediatamente después de conocido el proceso, estableciendo en sus motivaciones las pruebas contundentes presentadas, así como dejando en manifiesto la vasta experiencia del tribunal en conocer este tipo de procesos. Sin lugar a duda este caso es un logro que puede exhibir todo el sector justicia, un caso de éxito desde la investigación hasta el fallo en el tribunal. Por: Rosalba Ramos [Listín Diario] La autora es Fiscal del Distrito Nacional.





