Las primeras estimaciones de las casas de apuestas sitúan a Israel, con Noam Bettan, como colíder en la carrera por Eurovisión 2026 con un 11% de posibilidades de victoria (winning chance), empatado con Finlandia en probabilidad, aunque con cuotas que oscilan entre el 4.5 y el 7.5 según las diferentes plataformas. Por detrás aparecen Grecia (8%) y Suecia (7%), mientras que Ucrania (una de las pocas candidaturas ya confirmadas con Leléka y el tema ‘Ridnym’) alcanza un 6%. Bulgaria (5%), Italia (5%) y Francia (4%) completan el grupo perseguidor. Entre los países con representante oficial anunciado también figuran Malta, Luxemburgo, Chipre, Suiza, Georgia, Moldavia, Montenegro y Albania, todos ellos moviéndose en franjas del 1% al 3% de opciones de triunfo en este arranque de temporada eurovisiva.
En paralelo, España vive una semana clave con la celebración del Benidorm Fest, centrando la atención nacional en nuestro festival local a pesar de no participar en la edición de 2026 de Eurovisión, mientras el tablero internacional comienza a perfilar a sus primeros favoritos, según los datos publicados por Eurovisionworld, un medio especializado en el certamen de la canción Europeo, quien informa de todo lo acontecido alrededor del festival, incluido los concursos nacionales de cada país participante, incluido nuestro país. Es la comunidad más grande de Eurovisión del mundo.
Noam Bettan, hijo de inmigrantes franceses, representará a Israel en Eurovisión 2026
En las casas de apuestas, el país de Oriente Medio es el máximo favorito a día de hoy. Israel ya tiene representante para Eurovisión 2026, que se celebrará en mayo en Viena (pero no será retransmitido por RTVE), y será un rostro masculino tras tres ediciones consecutivas con mujeres. El elegido es Noam Bettan, cantante y compositor de 27 años, hijo de inmigrantes franceses, que creció en Ra’anana y se formó artísticamente tras completar su servicio militar en las Fuerzas de Defensa de Israel. Bettan se impuso en el reality HaKojav Abá (‘La próxima estrella’), donde convenció tanto al jurado como al público con su versatilidad vocal y su sensibilidad interpretativa. Su victoria tiene además un componente de perseverancia: ya había intentado representar a Israel hace una década, cuando tenía 17 años, sin éxito, y regresó este año para lograr finalmente el billete a Eurovisión. (La Razon -javier copas)





