Las tensiones entre Estados Unidos e Irán continúan aumentando. Este lunes, el régimen de los ayatolás ha asegurado que hay personas en el país que «cuentan los minutos para dar la bienvenida» a los soldados estadounidenses en caso de una posible intervención terrestre para tomar la estratégica isla iraní de Jarg, como ha sugerido en varias ocasiones en las últimas semanas el presidente estadounidense, Donald Trump.
«Hay personas en esas mismas zonas, y no son pocas, que están contando los minutos para dar la bienvenida a estos individuos», ha afirmado el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Esmaeil Baqaei, en una rueda de prensa recogida por la agencia Efe.
«Verán las consecuencias», ha aseverado el diplomático en respuesta a una pregunta sobre las declaraciones y amenazas de Trump acerca de una posible toma de la isla de Jarg, situada a unos 25 kilómetros de la costa iraní y desde donde Irán exporta el 90% de su petróleo. Las afirmaciones de Baqaei se producen en medio de la escalada militar entre Irán y Estados Unidos y ante las reiteradas amenazas del presidente estadounidense de emprender una operación terrestre.
El pasado martes, Trump dijo a la cadena estadounidense Fox News que podría llevar a cabo una intervención terrestre en Jarg: «Si logramos degradar sus capacidades lo suficiente y llegar a lo más profundo de su estructura, lo haría».
El bloqueo diplomático
El principal foco de las hostilidades vuelve a situarse en el estrecho de Ormuz. La actual escalada tiene su origen en las discrepancias sobre la aplicación del preacuerdo alcanzado entre ambos países en junio, especialmente en lo relativo a la gestión del estratégico corredor marítimo. Las interpretaciones enfrentadas del texto han hecho saltar por los aires la frágil tregua pactada en abril y han reavivado el riesgo de una confrontación de mayor alcance.
La controversia gira en torno al punto quinto del acuerdo, que establece que «la República Islámica de Irán tomará las medidas necesarias, haciendo todo lo posible, para garantizar el paso seguro y sin coste alguno de los buques mercantes, durante un período de 60 días únicamente, desde el Golfo Pérsico hasta el mar de Omán y viceversa». Esa cláusula se ha convertido en el principal motivo de fricción entre Teherán y Washington.
Mientras Estados Unidos interpretó el compromiso como una garantía para facilitar la libre navegación y la reapertura del estrecho, Irán sostiene que el texto reconoce y refuerza su soberanía sobre la vía marítima y, por tanto, su capacidad para regular el tránsito de embarcaciones.
A ello se suma la previsión de que Teherán mantenga conversaciones con Omán para definir la futura administración y los servicios marítimos en el estrecho de Ormuz. Para las autoridades iraníes, esta disposición consolida su papel en la gestión del paso, mientras que sus detractores consideran que abre la puerta a la imposición de tasas a los buques que crucen la zona bajo el concepto de servicios y compensaciones medioambientales, gravámenes que Irán rechaza calificar de peajes.
La tensión terminó de estallar cuando varios buques mercantes intentaron atravesar el estrecho por rutas no autorizadas por Teherán. La Guardia Revolucionaria atacó cuatro de esas embarcaciones al considerar que habían vulnerado el acuerdo suscrito con Estados Unidos, según informa Efe. Washington respondió dando por roto el pacto y reanudando los bombardeos contra objetivos militares en el sur de Irán, especialmente en zonas costeras e islas desde las que, según sostiene, las fuerzas iraníes amenazan la navegación internacional.
Convertido en el principal instrumento de presión de Teherán desde el inicio de la guerra lanzada por Estados Unidos e Israel el 28 de febrero, el estrecho de Ormuz ha pasado a ser el epicentro de la confrontación entre ambos países. La nueva escalada ha llevado a Washington a restablecer el dispositivo de cierre perimetral desplegado durante la ofensiva inicial, con el objetivo de reforzar el bloqueo sobre los puertos iraníes y limitar la actividad de su flota mercante. (la razón-silvia jiménez)





