Con alrededor de cuarenta años dentro de la institución, su gestión apuesta por la digitalización, la expansión territorial, certificación internacional y transformación cultural
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Maira Morla Pineda ha construido una carrera de casi cuatro décadas dentro del Instituto Nacional de Formación Profesional (Infotep), y en ese tiempo ha conseguido algo que no se aprende en ningún manual de instrucción: Ha entendido la esencia de la institución, conoce sus fortalezas reales, sus inercias y sus capacidades ocultas.
Tiene claro que al asumir la dirección general no llegó a descubrir el Infotep, sino a acelerarlo. Lo que cambia fundamentalmente es la perspectiva desde la que ejerce el liderazgo. Como subdirectora, su mirada era más operativa, de proceso.
Ahora, desde la cabeza del organismo, una facultad que le otorgó el presidente Luis Abinader desde febrero de 2026, a través del decreto 95-26, que la nombró, su responsabilidad es estratégica y simbólica. “Representas a una institución que impacta directamente en la vida de cientos de miles de dominicanos. Cada decisión que tomamos tiene consecuencias reales en las oportunidades que tienen las personas de manera concreta”, le dice Maira al periódico elCaribe, en la primera entrevista concedida a un medio escrito, desde que tomó el timón del órgano formador de capital humano técnico.
“Y sí, el contexto lo cambia todo. Lo que pasa hoy será distinto a lo que sucederá en diez años. La realidad del mundo laboral cambia a una velocidad que sorprende. Eso exige que el Infotep forme bien, y se mantenga actualizándose permanentemente”, reconoce.
Sabe de lo que habla, no es una improvisada y posee el aval que sustenta cada palabra pronunciada. Ocupó la subdirección del Infotep desde 2014, pero está en él desde mucho antes. En el ámbito de influencia del principal brazo de capacitación técnica de República Dominicana no necesita presentación.
“Mi principal responsabilidad es asegurar que estemos siempre un paso adelante, y eso es un gran reto”, asegura.
El mundo del trabajo está siendo redefinido por la automatización, inteligencia artificial y digitalización. Esta es quizás la tensión más importante que debe gestionar el Infotep, y Maira lo sabe.
“Por un lado, tenemos sectores tradicionales, como construcción, agropecuaria, manufactura, turismo, belleza. Siguen siendo el motor de empleo en el país, y no van a desaparecer. Adicionalmente, hay competencias nuevas que se vuelven transversales a todos ellos, como el manejo de datos, operación de sistemas automatizados y uso de herramientas digitales”, indica.
Explica que desde el Infotep se ha integrado ambas dimensiones. Desde su óptica, no se puede abandonar la formación técnica tradicional para correr detrás de las modas tecnológicas, sino integrarlas.
Pero tiene claro que un trabajador agropecuario necesita entender sobre sensores, drones y sistemas de riego inteligente. “Un cocinero de alto nivel necesita conocer sobre cocina molecular o las nuevas tendencias para mantener los olores y el sabor de los alimentos”, explica.
En Infotep han sido actualizados los programas y se han diseñado nuevas ofertas en áreas como ciberseguridad, automatización industrial, manufactura avanzada y gestión de datos. Pero también se está en conversación con las empresas, lo que le permite a la entidad ser oportuna al ejecutar estas acciones.
“También tenemos el Observatorio de la Formación Técnico Profesional que nos dice cómo va moviéndose el empleo a nivel nacional y hacer una proyección de lo que pasará al mediano plazo”, dice Maira.
Esa mirada hacia adelante ha llevado a la nueva directora a observar modelos internacionales de referencia, pero sin idealizarlos ni copiarlos mecánicamente. Cuando se le preguntó qué elementos de países como Finlandia, donde la formación técnico-profesional posee alto prestigio social y elevada empleabilidad, podrían replicarse en República Dominicana, su respuesta dejó clara una combinación de admiración y realismo institucional.
Morla considera que los modelos nórdicos son fascinantes, pero insiste en que deben ser observados con honestidad, entendiendo diferencias culturales, sociales y productivas. Bajo esa lógica, explicó que en el Infotep ya se produjo un ejercicio concreto junto a sus docentes, con acompañamiento técnico de la Häme Universidad de Ciencias Aplicadas (HAMK), de Finlandia. De esa colaboración surgió el Modelo Pedagógico para la Formación Técnico Profesional centrado en el participante, estructurado en siete ejes: Gestión curricular, formación docente, evaluación del aprendizaje, entorno del aprendizaje, gestión del participante, vinculación empresarial y supervisión y acompañamiento del docente.
A eso se suma la definición y operación de un centro de formación docente, concebido para mantener en actualización constante a quienes tienen la responsabilidad de formar a los participantes. La apuesta, más que importar estructuras, ha sido adaptar estándares internacionales a las necesidades dominicanas de manera escalonada.
Maira Morla, es licenciada en Contabilidad por la Universidad O&M y posee maestrías en Alta Gerencia y en Educación por el Intec, además de un posgrado en Administración de la Educación Técnica y de la Formación Profesional.
Su perfil combina formación académica especializada con amplia capacitación en liderazgo, calidad, planificación estratégica, TICs e industria 4.0.
Tiene claro que modernizar el modelo no basta si persiste una barrera cultural histórica; esa percepción de que la formación técnica representa una ruta educativa de menor prestigio. La directora no evade ese punto. Lo nombra directamente como un estigma y sostiene que desmontarlo requiere evidencia.
Desde su visión, la primera herramienta para cambiar esa narrativa son los resultados concretos de empleabilidad.
Afirma que quienes egresan del Infotep logran insertarse rápidamente al mercado laboral o escalar posiciones dentro de sus espacios de trabajo. Esa una afirmación sustentada en números y con una aritmética que ha calculado lo que buscan los estudiantes al ingresar a la red de formación técnica y hacia dónde se mueven una vez salen de ella, con un diploma en las manos.
También reconoce el rol estratégico del equipo de Comunicaciones de la institución, en cuya cabeza está Desirée Martínez, que ha trabajado en visibilizar tanto la labor del organismo como los logros de sus egresados, que eleva la figura del técnico como profesional de alto valor.
Citó la importancia de competencias mundiales como WorldSkills, en las que jóvenes dominicanos demuestran excelencia técnica a nivel internacional, y alteran percepciones públicas.
A eso suma un mensaje contundente: las empresas demandan técnicos. Y, además, durante el último año se ha fortalecido el trabajo con el Ministerio de Educación para vincular desde etapas tempranas a estudiantes con rutas técnico-profesionales, lo que reduce el peso social negativo de esa elección.
Desde la TSS hasta los contratos
La conversación con Maira fue amplia, alcanzó para abordar un aspecto central para cualquier política pública de formación, como es la medición de resultados. Cada año, la Dirección de Planificación de Infotep realiza evaluaciones de empleabilidad, pero además se han alcanzado avances en el uso de datos provenientes de la Tesorería de la Seguridad Social (TSS), lo que permite rastrear la trayectoria laboral formal de egresados e identificar no solo si trabajan, sino bajo qué tipo de contrato.
Cuando no están empleados, las razones identificadas en evaluaciones suelen no estar relacionadas con fallas institucionales o del programa formativo, por lo que la respuesta cambia de enfoque.
Vía contacto@infotep.gob.do se reciben solicitudes empresariales de egresados para distintas posiciones, mientras que las direcciones regionales cuentan con oficinas territoriales de empleo donde se orienta sobre elaboración de hojas de vida, entrevistas y participación en jornadas laborales.
En esta nación el turismo es uno de los pilares de la economía. Maira identifica a ese sector como transversal dentro de gran parte de la estructura formativa nacional. El último levantamiento de infraestructura identificó talleres alineados con cadenas productivas clave en economía digital, incluyendo informática, electricidad, electrónica, ciberseguridad, call center y refrigeración; Turismo y Gastronomía (bar y restaurantes, gastronomía, hostelería, recepción hotelera, servicio de habitación e idiomas), y agro e industria (agroecología, piscicultura, soldadura, operaciones portuarias, logística, tabaco y joyería). La conclusión a la que llega Maira, al abordar esta cuestión es que de forma directa o indirecta, gran parte de esas áreas conecta con turismo.
Calculó que en el 2025 más de 35,400 participantes egresaron de ofertas vinculadas directamente a ese sector. En la Región Este fueron abiertas la Escuela de Formación Técnico Profesional Villa Suiza, en Sabana de la Mar, y la Escuela de Hostelería y Turismo Gabriel Escarrer Juliá, en Punta Cana. Paralelamente, se mantiene el compromiso con Pedernales, provincias del Sur y el proyecto Punta Bergantín en la Región Norte.
Morla explicó que el turismo de lujo, la gastronomía de alto nivel y los servicios personalizados exigen perfiles más sofisticados.
Por eso se desarrollan itinerarios de especialización avanzada, apoyados sobre bases técnicas sólidas. En gastronomía, se busca integrar técnicas internacionales con patrimonio culinario dominicano, bajo la premisa de que la cocina nacional puede convertirse en un factor diferenciador comparable con casos como Perú o México.
En servicios personalizados como spa, concierge o butler service, reconoció que aún se estructura un marco formal de certificación internacionalmente comparable.
Frente a la informalidad laboral, uno de los retos estructurales del país, su enfoque combina certificación de competencias con acompañamiento empresarial. Infotep evalúa capacidades del dueño o dueña de negocios, diseña programas de capacitación, forma colaboradores, optimiza distribución de espacios y acompaña procesos iniciales de formalización.
En cobertura territorial, Morla subraya una expansión significativa: antes de 2020 existían 11 instalaciones (de ellas 8 propias y 3 alquiladas); hoy son 67, de las cuales 64 están operativas y 3 prácticamente listas para inauguración. A esto se suman más de 230 centros operativos y 56 talleres móviles. El foco, según dice, ya no debe ser solo crecer, sino actualizar talleres.
Sobre sostenibilidad institucional frente a cambios políticos, atribuye la estabilidad a la ley que crea Infotep, su órgano tripartito, autonomía funcional, financiamiento vinculado a nómina laboral y una cultura técnica interna basada en respeto profesional.
Sus prioridades actuales son digitalización integral de matrícula, seguimiento académico, certificación y atención al egresado; gestión basada en datos; formación de formadores; y modernización de infraestructura física y tecnológica.
Que sea una referencia a nivel de toda la región
A largo plazo, Morla quiere un Infotep reconocido entre los sistemas técnico-profesionales más sólidos de América Latina, con certificación internacional, transformación digital completa y un cambio cultural que reposicione la educación técnica como vía de excelencia.
La expansión de InfotepVirtual, fortalecido tras el covid-19, ya permite formación tanto en República Dominicana como en la diáspora. Además, programas cortos de cuatro a doce semanas y microcertificaciones abarcan desde inteligencia artificial, Uipath, cloud computing y drones hasta agricultura, automotriz y modelado computacional.
La funcionaria dijo que los Centros Operativos del Sistema siguen siendo clave para cobertura, pero bajo supervisión de la Dirección de Rectoría y Regulación de Centros para garantizar estándares, programas homogéneos y metodología institucional.
“Nuestra institución forma el talento humano que mueve la industria de nuestro país. Así que, al pensar en el crecimiento de la República Dominicana, es válido ponerle el rostro de técnico profesional”, concluyó.
Sinergia que trae frutos
La directora general del Infotep asegura que la articulación con el sector privado no es complementaria: es razón de ser institucional. Desde la Junta de Directores hasta Dirección de Competitividad Empresarial, la comunicación con empleadores busca mantener pertinencia. En lo que respecta a nearshoring y logística, destacó la apertura del Programa de Formación Dual (ProDual) en Haina, junto a acciones en los centros José Francisco Peña Gómez y José Alberto Madé, en Santana.
La conversación también giró en torno a las habilidades blandas. “Son obligatorias; disciplina laboral, protección ambiental y cambio climático, Constitución y seguridad vial forman parte de módulos transversales sin los cuales aquí no se entrega título”, advierte. (EC-mp / OJO)





