Ya la histeria está montada en los lupanares mediáticos en las redes sociales, donde la mayoría de sus voceadores y por su carencia de formación periodística, arremeten anárquicamente contra todo cuanto no entiendan, no quieran o rechacen y manifestándose con las peores palabras del rico idioma que nos une.
En la práctica, se trata de una ausencia de formación en educación de hogar, falta de educación de moral y de cívica y una creencia inaceptable como temeraria, de que en los medios de comunicación y de información de masas todo se puede decir y sin importar los dicterios, insultos y palabras que se emitan y en lo que quienes tenemos formación periodística o somos periodistas profesionales de larga data, es absolutamente una conducta y comportamiento inaceptables.
Desde luego, nos hacemos cargos de que al plantear nuestra verdad e interpretación correcta de lo que debe ser el ejercicio del periodismo y de la comunicación en general, nos exponemos a los peores insultos y diatribas y al no aceptar los que criticamos, que alguien les replique y les haga ver que no tienen la razón en la mayoría de lo que dicen.
Para colmos, como la vida nacional se encuentra agrietada por el fanatismo político, quienes se sientes incómodos porque se les advierta que están actuando y conduciéndose mal y si se aplican los textos legales de antes de la ley DNI y el reformado código penal que entrará en vigor en agosto y que les hace denostar a quienes no estamos de acuerdo con la situación de difamación e injurias que se suscita en las redes sociales, que se vea, que lo primero que a esos voceadores se les ocurre es acusar de gobiernistas a quienes no pensamos igual y lo que es una lástima, porque al debate que se debió de haber presentado se le quita rigurosidad en las palabras y opiniones a emplear.
También hay que decir, que la razón fundamental de este desvío del ejercicio de la palabra enmarcada en las buenas costumbres, la decencia y las leyes, es producto de los actos continuos de inmoralidad y corrupción que políticos y partidocracia perpetran y con tal de confundir a la población y desviar su atención y para que de esa manera, ocultar los más de 24 mil millones de pesos que solo desde el 2020 a la fecha, los partidos políticos se han embolsillado proveniente de dineros de los contribuyentes.
Ahora y porque todos esos vociferantes se sienten amenazados de que se les controle lo que digan y no como censura y sí como ejercicio cívico de conducirse dentro de las leyes y puntualizando que también reconocemos que las autoridades actuales del gobierno del PRM carecen de autoridad moral para dar lecciones de civismo y conducción y al haber sido ellos en sus tiempos de oposición, quienes afectaron terriblemente s libertades de palabra, de opinión, de disentimiento, de conciencia y de crítica y generándose lo de ahora, del descontrol avasallante de anarquía pura que se presenta en las redes sociales.
Pero que el gobierno no tenga autoridad moral, no quiere decir, que se tenga autoridad de parte de sus críticos, para alzarse contra las leyes, conspirar abiertamente por el derrocamiento del régimen que preside Luis Abinader y si es necesario, abogar por una poblada o guerra civil o como está sucediendo, que la mayoría de los youtubers han tomado el rábano por la hojas y desde que entendieron, que la embajadora estadounidense Campos los apoya y a la que se le atribuye -que no es su función- abogar por el respeto a la comunicación libre y sin importarle desafiar a la autoridad nacional.
En este medio, que todos conocen que no cuenta con las simpatías de las autoridades, siempre hemos sabido diferenciar en sus 54 años de ejercicio profesional, lo que es el Estado, frente a lo que es el Gobierno y el respeto a la Constitución de la República y para ello, nunca hemos tenido que insultar o vejar a nadie, burlarnos quizás o ser hirientes tal vez, pero nunca creernos que estamos por encima de las leyes y que a nuestro juicio, es la falla estructural que ha estado ocurriendo en todos esos programas de comunicación crítica en sus plataformas en internet como en youtube y dando el resultado, de que ya es hora y determinante, de que todos, periodistas y comunicadores nos ajustemos a derecho.
Aparte de que si se continua con el meta mensaje de absoluto desafuero, de abogar abiertamente por el derrocamiento del gobierno constitucional a muy estilo PRM e incitar a las instituciones militares a que den un golpe de Estado, quienes como este medio solo pensamos en actuar siempre a favor de la nación, sus instituciones y su población, obliga a que decididamente nos pronunciemos en contra de semejante incitación tan provocadora.
Ayer, planteamos firmemente y lo que de manera conceptual, legal y sensata, entendemos que debe hacerse y con miras de que el ejercicio de la comunicación se reconduzca dentro de los parámetros propios de un estado de derecho, por lo tanto, no tenemos porqué señalar o acusar a nadie en particular y sí advertir, que todos esos comunicadores y youtubers están jugando con fuego, pues eso de maldecir y amenazar porque las autoridades no quieren que continúen con sus desafueros de palabra y a jura de Dios quieran que se les acepte el discurso provocador y violento que arrastran, es exponerse a librar un choque frontal contra el gobierno y lo que no debe ser.
Por ejemplo, hay youtubers, que gritan que a Abinader hay que tumbarlo y no se dan cuenta, de que desde el momento que el presidente decida, perfectamente que puede instruir a INDOTEL y paralizar la libre expresión en las redes con solo prohibir su uso y el de internet y en lo que no tiene que tomar ninguna medida violenta en el orden social o caerle a tiros a nadie.
En otras palabras, creemos, que todos esos youtubers y provocadores deben sentarse en la mesa del dialogo con las autoridades, confrontar criterios y exponer ideas y nunca olvidando, quien es el que tiene la calidad legal para imponer y supervisar las leyes, pues de no hacerlo, serán ellos los más perjudicados y por más que aboguen insensatamente por un golpe de Estado.
De ahí nuestro criterio y al plantear, que mucho peor que tumbar al gobierno, es generar un peligroso como traumático vacío de poder y en tiempos que nadie tiene certeza, que de ocurrir, quien lo cubriría. El sentido común y la serenidad deben imponerse. Con Dios. (DAG) 14.06.2026





