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Nada hubiese podido ser mejor. Una huelga de trabajadores haitianos despertará en muchos, la realidad, de que los empresarios criollos son los verdaderos enemigos de la dominicanidad y descubrirá, la célula de paramilitarismo haitiano que está detrás

Hoy se presentará la gran oportunidad de que todos los dominicanos descubramos cual es el peso real de la clandestina mano de obra haitiana, pues en la medida que las once entidades convocantes, arrastren o no a los 250 mil trabajadores del campo y los otros en la construcción, se determinará cuanto es su peso real en la vida de esta nación.

Al mismo tiempo, el paro que se anuncia dará la oportunidad para que el Estado les exija a los empresarios y por ley, la obligación de mecanizar la mano de obra del campo y la tecnificación más acelerada en los mecanismos de construcción y que de hacerse tal como los tecnócratas determinan, esa mano de obra podría ser reducida a menos de cien mil individuos.

Porque ocurre, que al convocarse al paro “multiétnico” de parte de organizaciones financiadas por la ONU, el ministerio de Hacienda haitiano podría comprobar sobre cuánto es cierto de que son tres millones de dólares al mes que sus obreros en este país envían en remesas a sus familiares en el occidente de la isla, en tanto Hacienda dominicana descubrirá, cual es el nivel de evasión fiscal por parte de las entidades remesadoras y también las transportistas criollas, respecto a las divisas que los obreros haitianos realmente adquieren.

Igualmente, este paro, que entendemos es más que oportuno para definir la realidad viva de la mano de obra registrada o ilegal haitiana, coadyuvará en mucho, para que los dominicanos podamos darnos cuenta y verificarlo, respecto a la cantidad exacta de la población flotante haitiana que en verdad tiene empleo cierto y la otra parte compuesta por hecha días y vagos que vienen aquí a sobrevivir en base a limosnas, las drogas y la prostitución.

Concomitantemente, nuestras autoridades en Migración, Interior y Policía y Defensa, tendrán el magnífico escenario de verificar en la práctica  cual es el tamaño del sector real de mano de obra haitiana que nuestra economía requiere y a partir de este dato, darle una concreción dinámica e irreversible a las deportaciones continuas que deben de ser establecidas como parte del esquema de seguridad nacional y si se quiere, tomando en cuenta el modelo estadounidense de expulsión masiva que pregona que pondrá en práctica la nueva administración Trump a partir del 20 de enero.

Entonces, cuando se viene a ver, el paro de hoy evidenciará el peso real de la mano de obra legal o no haitiana, también la calidad del trato empresarial y si nuestros empleadores cumplen con salario justo y atenciones y trato apegado a las leyes y al código de trabajo y provocará en los aturdidos y prejuiciados medios de comunicación y de información de masas dominicanos, el criterio que deberán tener sobre el supuesto miedo a la inmigración ilegal haitiana apuntalada por militares, policías y agentes de migración, que es el reducto mayor de traidores a la República y que junto al empresariado socavador de la dominicanidad, es hora ya de desenmascarar, acusar y enjuiciar.

¿Y esto por qué?, porque es ese sector de intereses cruzados, en donde, por ejemplo, los empresarios mediáticos dueños del 80 por ciento de las empresas registradas de esta nación, se encuentra la raíz del espinoso problema migratorio haitiano que se tiene y sino, pregúntenles a los dueños del matutino Diario Libre, quienes son los responsables de una mano de obra haitiana de no menos cien mil individuos y con más del 60 por ciento ilegales o al sector hotelero en Bávaro, propiedad de las mafias de políticos españoles del PSOE.

Ahora bien, ¿hasta dónde le llega culpa al gobierno plutocrático y con socios de la burguesía haitiana que encabeza el presidente Luis Abinader, él mismo un dominicano a media y de tercera generación e hijo de padre libanes y madre haitiana?, que tan pronto llegó el 16 de agosto de 2020, descabezó el magnifico plan de regularización de la mano de obra ilegal y básicamente haitiana, pero no así a la venezolana.

¿Por qué lo hizo?, por la pretensión de sus socios haitianos que querían mano de obra esclava en sus negocios y emprendimientos en este país y lo que significó, que, en los últimos cinco años, a esta nación han inmigrado irregularmente cerca de 600 mil haitianos y a responsabilidad colateral del negocio militar, policial y migratorio de trata y tráfico de ilegales haitianos vía la frontera común y lo que, sin dudarlo, el gobierno de Abinader y el PRM apoyan.

¿Cuál entonces el grave problema que se tiene?, que desde que Abinader y el PRM llegaron fraudulentamente al poder por vía de una propaganda torcida y manipulada, se han erigido en la autoridad que ha descabezado el ordenamiento jurídico de la nación, favoreciendo la imposición de un suprapoder político institucional desde el Poder Ejecutivo y teniendo de vasallos directos a los poderes Legislativo y Judicial y con lo que, de hecho, ha impuesto una semi dictadura.

Dada esta circunstancia, e institucionalmente, los dominicanos hemos perdido los necesarios como claves contrapesos que todo gobierno, democrático o no, siempre requiere y mucho más, cuando Abinader ha sabido utilizar el gran presupuesto publicitario de su gobierno y para crear el formidable aparato de propaganda falsa que ha bloqueado la capacidad de pensar y discernir de la mayoría de los dominicanos.

Si todo lo anterior lo entendemos, se verá que entre gobierno y empresarios, son ahora quienes han generado y por sus políticas equivocadas, que agentes encubiertos del pandillerismo oficial haitiano, reconvertidos aquí en las once entidades que patrocinan el paro de la mano de obra haitiana, pretendan ofrecer una desusada demostración de fuerza laboral y  de la que hay que decir que se volverá en su contra y desde el momento que los dominicanos nos demos cuenta y sin importar que el paro triunfe como si no, de que a todas hay que declararlas ilegales y disueltas y sancionar a los organismos de la ONU que las financian y asesoran.

Sino que paralelamente, hay que agilizar las repatriaciones masivas de haitianos ilegales, sea con los traidores militares, policías y agentes de migración que favorecen la trata y tráfico de haitianos indocumentados y en complicidad con las organizaciones haitianas anti dominicanas: Colectivo #HaitianosRD, el Movimiento de Mujeres Dominico-Haitianas (Mudha), el Movimiento Reconocido, las Asociaciones Solidarias de Obreros Migrantes de La Línea Noroeste (Asomilin). También, el Movimiento Socio-Cultural de Trabajo Humanitario y Ambiental (Mosctha), Liga Haitiana Internacional (Lihaiti), Comité de Defensa Comunitaria Las Terrenas y el Consejo de la Migración y la Diáspora Haitiana Internacional (Comidih).

Pero mayormente esta iniciativa de rescate de la dominicanidad deberá hacerse en base a las fuerzas vivas nacionales, qué si les duele su país y quienes por sí mismas deben impulsar redadas masivas y en cualquier lugar y sacar del territorio nacional a todo haitiano ilegal y recalcamos, por una razón fundamental de seguridad nacional.

¿A qué nos referimos? Que ahora vendrá la presentación de grupos de haitianos paramilitares, quienes abiertamente y dejando sus labores conocidas y supuestamente sanas, van a intentar imponer un clima de terror de pura guerrilla y pandillerismo y que provoque, que la vida dominicana se anarquice por un tiempo.

Y nosotros no hablamos por hacerlo, sino en base a documentación cierta e información contrastada y lo que nos hace advertir, que detrás de este paro, subyace el grupo de paramilitares haitianos que tienen años viviendo aquí y esperando la oportunidad para resurgir y darse a conocer y mostrar su profundo odio contra la dominicanidad.

Por eso es tan importante que las autoridades dejen que el paro discurra, pues también se trata de una provocación grosera buscando el muerto que la ONU tanto quisiera y porque tampoco nadie debe ir en auxilio de un empresariado que practica el capitalismo más salvaje y entiende a sus empleados como parte de un tinglado inmoral de mano de obra esclava.

Es por ello, que de entrada decimos, que nada hubiese podido ser mejor. Una huelga de trabajadores haitianos despertará en muchos, la realidad, de que los empresarios criollos son los verdaderos enemigos de la dominicanidad y descubrirá, la célula de paramilitarismo haitiano que está detrás. Con Dios. (DAG) 18.12.2024

IMAGEN: Haitianos en huelga de hambre en el año 2013. Foto de municipiosaldia.com.

 

 

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