Si sorpresa fue, que de pronto el presidente de El Salvador, Nayib Armando Bukele Ortez, hijo de padres palestinos cristianos, anunciara que enfrentaría “las bandas criminales haitianas” enviando una fuerza expedicionaria al país transfronterizo para castigarlas bajo el supuesto de que gente de esos grupos delincuenciales que controlan a Puerto Príncipe, no a Haití supuestamente habían “secuestrado” a cuatro efectivos de la fuerza técnico-castrense “pacificadora” que estaban allí en cumplimiento de un mandato de la ONU.
A seguidas de ese anuncio, vimos como ese presidente marchó raudo a EEUU y en lo que poco después se supo, que fue con el interés, de que tanto la Secretaría de Estado como la de Guerra, facilitaran determinados equipos y material de guerra y para darle concreción a su plan militar de invasión abierta.
Ante el pedido, que llamó la atención por su composición y poder de fuego, impropio para combatir pandillas y sí como estructura militar de apoyo y confinamiento para un plan mayor, vale decir, ser parte de una invasión estadounidense a Cuba o ser el brazo ejecutor de cierta política obstruccionista anti dominicana del Pentágono, donde después de comprobar la flojedad y falta de preparación militar del ejercito dominicano y ya con tropas del Comando Sur operando en el territorio nacional, efectuar lo más parecido a un movimiento de pinzas y con miras y como ya lo hemos dicho y reiterado desde ace una semana, “domesticar” a los dominicanos, su gobierno, presidente y pueblo. Viene ahora la motivación final y real:
Ayer se anunció que Alemania va a entregar 600 toneladas de equipos de guerra que tenía en Bangladesh para que sea utilizado en Haití y hoy la situación se concreta a más con un reporte de la embajada estadounidense en Puerto Príncipe, anunciando “el traslado aéreo de más de 600 toneladas de equipos prioritarios desde Bangladesh, destinados a fortalecer las operaciones de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), que busca enfrentar a los grupos armados que operan en territorio haitiano”.
Por la magnitud de lo que se acaba de anunciar, nos indica, que lo de Bukele es un pretexto de parte de un presidente vasallo dentro del grupo “Escudo de las Americas” y agarrando de tonto útil a un país absolutamente insignificante en materia de influencia internacional y lo que no quiere decir, que despreciemos al pueblo de esa nación Centroamérica de amplios méritos en materia de su lucha contra sus propias pandillas, sino que ante la desmesura de lo que se proyecta, es evidente que en Washington lo han agarrado a El Salvador y a su presidente de tonto útil, que justifique los aprestos de guerra abierta en el área caribeña, que por lo que estamos comprobando se trata de una operación más vasta y como deberá de ser el ajuste cuentas que Trump anunció que tendría con Cuba “a la vuelta de la guerra contra Irán”.
El venir ahora con la entrada de semejante equipo de guerra y combate y lo que no había ocurrido desde que en el 1965 EEUU invadiera República Dominicana con el pretexto de acabar una “revolución” dirigida y mal organizada de 60 comunistas criollos, de los que ahora, por lo menos diez, son agentes desestabilizadores en las redes sociales y programas de comentarios en radio y televisión e increíblemente, no como comunistas y sí ya mismo como supuestos opinantes complacientes pro estadounidenses, casos de los Fafa y de las Consuelo y asalariados del gran capital. Es asunto que a quien use su cabeza para pensar debe generarle serias sospechas.
Pero lo más increíble, es descubrir que la mayoría de los desenfadados opinantes en las redes sociales, todos analfabetos funcionales y lo peor, entreguistas en grado sumo a favor de lo que Bukele está protagonizando con su escenificación haitiana están actuando como voceros de una parte de dominicanos, quienes se han alegrado de la incursión militar de Bukele y hasta solicitando que ese presidente también le “eche mano” a República Dominicana y disponga la entrada de tropas de guerra suyas y de EEUU “para acabar con las ratas que se encuentran en la periferia d ellos barrios capitaleños”.
Es decir, en su odio a lo haitiano y porque en el fondo, todo se trata de un racismo abusivo y contradictorio, cuando los dominicanos de los últimos 65 años son mulatos y negros y poco de mestizos y una minoría de “blancos”, estos individuos están abogando porque tropas extranjeras penetren y controlen a Haití y no queriendo darse cuenta, de que como imbéciles, no reparan, que con su ciega y estúpida actitud, también están abogando por la destrucción de la soberanía nacional.
Y en esto somos vehementes en defender nuestra nación, pues ningún dominicano que se respete puede ver con buenos ojos el teatro de guerra que Trump está efectuando en Haití con el pretexto de la “reparación justiciera” de Bukele y la que también implica un altísimo factor en contra de nuestra seguridad nacional.
Para colmos, ya están llegando informes concretos de que las fuerzas interventoras extranjeras, están asesinando a la población civil que nada tiene que ver con las pandillas y en especifico a niños y de lo que se ha hecho eco La Asociación de Naciones Unidas-Haití (UNA-Haití) y de lo que aquí dominicanos furiosamente anti haitianos justifican.
Entonces, no ha sido por casualidad, el conocer, que los helicópteros que Bukele envió están armados con lanza cohetes M260 de 7 tubos y calibre de 70 milímetros y los que ya han estado actuando en el teatro de operaciones, mientras que el equipo de guerra alemán está compuesto por vehículos blindados de transporte identificados con las siglas GSF, insumos de intendencia, equipo táctico de protección y suministros operativos esenciales y en un accionar de cooperación logística “coordinado junto a otros socios internacionales como los Estados Unidos y Bélgica, utilizando además el territorio de la República Dominicana como puente de soporte técnico y escala humanitaria” y de acuerdo a datos militares que hemos obtenido e informaciones periodísticas que nos han llegado.
Volvemos pues a reiterar nuestra preocupación y advertirles a los imbéciles dominicanos que apoyan el conflicto internacional y quienes en sus odios hacia Haití, que están afilando cuchillo para sus propias gargantas y empujando a nuestra nación, hacia una situación de guerra de la que parecería que nos será muy difícil salir.
¿Se entiende por qué preguntamos: Por qué castigar a 11 millones de habitantes por pretender ajustar cuentas contra 11 mil pandilleros de los que 11 supuestamente perpetraron ataques contra tropas de ocupación? ¿Qué es lo que se esconde tras de la invasión militar de El Salvador? Con Dios. (DAG) 31.10.2026
imagen: facebook y centro alemán de información





